instrumentos para el estudio de las relaciones de significación- no sucede lo mismoen el caso de las relaciones de poder. Tradicionalmente, se ha recurrido a formas depensar en el poder basadas en modelos legales, esto es: ¿qué legitima al poder? o seha recurrido a formas de pensar el poder basadas en modelos institucionales, esto es:¿qué es el Estado?.Por lo tanto considero que es necesario ampliar las dimensiones de la definición depoder, si se quisiera usar esta definición para estudiar la objetivación del sujeto.¿Necesitamos entonces una teoría sobre el poder?. Desde el momento en que unateoría presupone una objetivación dada no puede ser tomada como la base de untrabajo análitico. Pero este trabajo analítico no puede proceder sin unaconceptualización permanente, la cual, implica un pensamiento crítico, una revisiónconstante.La primera cuestión a revisar es la que yo llamaría, las "necesidades conceptuales", locual significa que la conceptualización no debería estar fundada en una teoría delobjeto, ya que el objeto conceptualizado no es el único criterio para una buenaconceptualización. Deberíamos tener en cuenta las condiciones históricas quemotivan nuestra conceptualización. Es necesaria una conciencia histórica de nuestrascircunstancias actuales.
La segunda cuestión a revisar es el tipo de realidad con la que tratamos.
Un escritor de un conocido diario francés expresaba su sorpresa diciendo: "¿por quéla noción de poder es tema creciente para tanta gente hoy en día?. ¿Es un tema tanimportante?. ¿Es un tema tan independiente que puede ser discutido sin tomar enconsideración otros problemas?".La sorpresa de este escritor me sorprendió aún más. Soy escéptico respecto a lapresunción de que la problemática del poder haya emergido recién en el siglo XX.Para nosotros la problemática del poder, no sólo configura una cuestión teórica sinoque es parte de nuestras experiencias. Me gustaría referirme solamente a dos "formaspatológicas" de estas experiencia, aquellas dos enfermedades de poder, el fascismo yel stalinismo. Una de las numerosas razones por las cuales estas enfermedades nosresultan tan desconcertantes es, porque a pesar de su "unicidad" histórica, noterminan de ser originales. Ellas usaron y extendieron mecanismos ya presentes enmuchas otras sociedades. Es más, a pesar de su propia locura interna, se valieron deideas y mecanismos de nuestra racionalidad política.Lo que necesitamos entonces, es una economía de las relaciones de poder, la palabraeconomía usada en su sentido teorético y práctico. En otras palabras, desde Kant, elrol de la filosofía es prevenir a la Razón de ir más allá de los límites de lo que es dadoen la experiencia, pero desde esta época, -es decir con el desarrollo de los estados
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