2
Prólogo
ARTE FORENSEAl igual que ciertos herederos que tiran la casa por la ventana, Michel Foucault se propusodestronar el orden epistemológico recibido. Pero Foucault no pertenecía a la estirpe de losagitadores estrepitosos sino a la de los pacientes e inflexibles notarios que, en un mismomovimiento, efectúan el inventario de la propiedad a la que hacen padecer el golpe de maza. Fuedocumentalista incrédulo y maximalista, todo a la vez. La especie de pensadores a la quecorresponde el filósofo francés se reproduce muy raramente. Cuando sucede, una sola persona puede transformarse en contrapeso del mundo, en el tipo caracterológico de atlante cogitativoque echa un vistazo al doblez de los cielos. Pero su originalidad no consistió solamente en lacrítica radical a mentalidades hegemónicas sino también en exponer sus verdades con estilísticainconfundible. La lectura de las obras de Foucault provoca la suerte de inquietud emocional queestá contenida en la fórmula "pánico doctrinal". En ellas, como en las de Friedrich Nietzsche,uno de sus guías, la cruza de estilo y pensamiento resulta explosiva, aunque un más que discretoFoucault concedía a su obra el estatuto doméstico de "caja de herramientas". Mientras la obra de Nietzsche o la de Bakunin suscitan la alarma o el rechazo, la de Foucault, en cambio, produceuna lenta y duradera corrosión de las certezas teóricas del lector. El alemán y el ruso se presentaron en sociedad de modo desafiante, con gestos de gladiador o de pistolero. Pero esdistinto con Foucault. La experiencia de leer un libro suyo por primera vez implica pasar unatemporada visitando la sala de torturas, porque escribir y pensar, como lo hace Foucault,conduce a decapitar la identidad política del interlocutor. El violento descentramiento del lector es resultado de la violencia que esa obra ejerce contra el fundamento de toda ley. Una vez quelas aguas de un lago han sido agitadas ya no es posible contemplar la misma evidencia de todoslos días.Es curioso constatar que muchos de los autores que más frecuentamos nos tratan como elcampeón de box lo hace con el
challenger
arrebatado: nos dejan molidos aunque nos obligan arenovar el aire. Pero Foucault asfixia. No sólo descorre el telón que disimula a la mazmorra; ensu relato miasmático se huele el aire viciado de hospitales, fábricas, prisiones y academias. Untrépano surca la letra de sus relatos: en la descripción detallada de la etiqueta de la vigilancia yde los rituales del castigo, en el demorarse en las minucias de los registros judiciales, en lastaxonomías exhaustivas con que procede a relevar un sistema de pensamiento. Nos enteramosverdaderamente de los suplicios insospechados de la Modernidad cuando la sangre entra por laletra. En cierto sentido es un autor ilegible, porque reclama de sus lectores un esfuerzo moral eintelectual casi inhumano. "
Esfuerzo moral
": ¿estarán contenidas en estas dos palabras lasaristas de un concepto? Quizás haya sido su implícita divisa de autor el lema que previene sobrelas estrategias marciales de una filosofía, esos estímulos severos que nos hacen revisar nuestravecindad con los regímenes instituidos de la verdad.El rayo reversible que refila y engarza la hoja de un libro al ojo del lector causa dañosdifíciles de estimar así como deslumbramientos de distinta intensidad. La lectura de las obras deFoucault ha demostrado ser una experiencia corrosiva, pero tonificante también, aunque siempresupone desbaratar el principio del "yo lector", por medios reflexivos y por el atormentamientodel cuerpo. A través de Didier Eribon -su biógrafo- sabemos que los oficios familiares sereducían exclusivamente a la cirugía y la enseñanza de la anatomía y que el deseo del padre predestinaba a Michel Foucault al rol de cirujano. Sus primeras armas intelectuales las vela antelas puertas de la clínica psiquiátrica y del hospital general y sus pasos lo conducen a indagar ydesbaratar los discursos sociales sobre la enfermedad mental, la medicalización de la sociedad y
Leave a Comment
sois de lo mejor de la red !!!!!!!!
um miglione di gracias!!! thnak u !
Excelente!