Lo primero que un nuevo creyente necesita hacer es anular total y
completamente su pasado. ¿Por qué dijo el Señor: “De cierto os digo, que si no
os volvéis y os hacéis como niños, jamás entraréis en el reino de los c
ielos” (Mt.
18:3)? Esto significa que nuestra pasada manera de vivir era errónea; vivíamosen vanidad, y aquellos días no contaban para nada. Por ello, es necesario quetodos nosotros tengamos un nuevo comienzo. La regeneración, de la cual sehabla en el capítulo 3 de Juan, nos muestra la necesidad de tener una
nuevavida,
mientras que volvernos y hacernos como niños, que se menciona en Mateo18, nos muestra la necesidad de anular nuestra pasada manera de vivir. Asípues, todo cuanto pertenece al pasado deberá ser demolido y desarraigado. Elperfeccionamiento de un nuevo creyente consiste en derribar, uno a uno, todoelemento perteneciente a su pasado. Perfeccionar a una persona que ha sidosalva a los cuarenta años de edad significa derribar completamente todo lo queha adquirido durante los previos cuarenta años de su vida. Son muchos los quese arrepienten de sus pecados, mas no de lo que son ellos mismos. Nosotros noestamos tratando de poner vida en lo que está muerto, sino que nosotros hemospasado de muerte a vida. Así, la edificación de un nuevo creyente consiste enidentificar aquello con respecto de lo cual se deben tomar medidas, aquellascosas que se deben eliminar, y las cosas que necesitan ser añadidas. Tododeberá ser juzgado de acuerdo con las normas bíblicas. Si algo no pasa la pruebade estas normas; es decir, si la manera en la que una persona se conduce sigue basada en sus experiencias pasadas, sus viejos hábitos o sus antiguos conceptos;entonces, tal persona está viviendo en grotesco error. En cuanto alguien cree enel Señor, tiene que abandonar todos y cada uno de sus antiguos conceptos. Laregeneración le otorga nueva vida al hombre, mientras que al volverse como unniño, derrumba su vida pasada. En cuanto a la edificación de un nuevo creyente,en el aspecto negativo, ésta consiste en derribar todo cuanto él ha adquirido enel pasado; en el aspecto positivo, consiste en tener un nuevo comienzo, que lepermitirá llevar una nueva manera de vivir.Si un nuevo creyente no elimina y destruye todo cuanto ha adquirido en elpasado, él tendrá muchos obstáculos en su andar cristiano. Las cosas que hizoen el pasado seguirán remordiéndole la conciencia, y todo cuanto reciba departe del Señor llegará a ser una mera añadidura a lo que él ha adquirido en elpasado. El resultado será una mezcla de la vida del Señor con la vida pasada deesta persona. Probablemente, esta persona todavía se tenga en muy alta estima y hable a los demás acerca de su sinceridad, su paciencia, así como de susmuchos sufrimientos. Quizás esté llena de orgullo y, aun así, se comporte conmucha humildad. Quizás codicie la vanagloria y los tesoros terrenales, sinembargo, piensa que ella está por encima de toda ambición mundana y todaganancia vil. Muchas hermanas tienen una manera de ser muy peculiar y lesresulta muy difícil llevarse bien con los demás. Muchos creyentes que sonpadres tienen ciertas ideas muy extrañas acerca de sus hijos. Tales cristianos
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