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Estrategia
Internacional
N° 25
diciembre 2008enero 2009
Economía y política intErnacional
es expresión de la descomposición de las bases de la hegemonía norteamericana,sin que haya un sucesor a la vista. Estas bases ya venían degradándose desde 1970,pese a la recuperación parcial en las décadas del ’80 y ’90, cuestión que se acentuócualitativamente con el fracaso de la remilitarización de la política exterior norte-americana, como ejemplican la debacle en Irak y en Afganistán.Ésta es a su vez la crisis del capitalismo mundial, ya que su epicentro madre,ubicado en EE.UU. se combina con otro, propio también de los países imperialistas:la Unión Europea está siendo golpeada por la crisis norteamericana pero tambiénpor las suyas, y por los límites de su proyecto comunitario
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. Pero además, estos dosepicentros se relacionan con un tercero, constituido por economías semicoloniales y dependientes, en particular la de China, hoy convertida en el “taller manufactureromundial”, con su tendencia a la sobreacumulación de capital. Este tercer epicentro,novedoso con respecto a los ’30, ya que en ese entonces sólo hubo dos focos, unoen EE.UU. y otro en Europa, expresa el mayor peso de determinadas regiones dela periferia capitalista en la actual estructura de la economía mundial, resultado asu vez, de la división mundial del trabajo de las últimas décadas.Esta crisis histórica del capitalismo abre un período convulsivo de la economía,de las relaciones estatales y de la lucha de clases a nivel internacional, creando lasbases objetivas para que se produzcan situaciones prerrevolucionarias, no sólo enlos países de la periferia –como sucedió en todos estos años cuando la inestabilidadgolpeó fuerte en México (1995), en la crisis asiática (1997-98), en el default ruso(1998), en el default de Ecuador (1999) y en la crisis argentina (2001)– sino tam-bién en los países centrales, lo que no se veía desde nes de los años ’60 y ’70. Estaspotencialidades revolucionarias (y a la vez bonapartistas y contrarrevolucionarias) sonun test y un desafío para quienes nos reclamamos del marxismo revolucionario.
L
as
raíces
de
La
crisis
En documentos anteriores hemos planteado que: “El capitalismo del siglo XXI muestra claramente dos tendencias: por un lado, un aumento de la tasa deganancia, basado fundamentalmente en un aumento de la tasa de explotación dela fuerza de trabajo, consecuencia de la ofensiva neoliberal. Pero este aumentode la tasa de ganancia, no ha redundado por otro lado en un aumento de latasa de acumulación capitalista en forma durable y generalizada. Este resultadoparadójico es consecuencia de la forma en que se restableció la rentabilidadluego de la crisis de acumulación de la década de 1970, mediante una salida
2 Un epicentro menor en los países imperialistas es Japón, fuente de muchos de los movimientos especula-tivos que hoy se están desmontando y a quien la abrupta caída de las exportaciones llevó a una importanterecesión (en noviembre la producción industrial se contrajo un 8,1%, la mayor variación mensual de suhistoria). Sin embargo, esta crisis japonesa tiene un menor impacto global ya que no conforma un bloquecomo la UE, que iguala en PBI a EE.UU., aunque sigue siendo la segunda economía mundial
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