editada modestamente. El éxito de la publicación fue completa, pues a los pocos meses de aparecer se agotótotalmente, demostrando el interés que suscitó.En vista de ello, la Logia-Madre de la Francmasonería Progresista Mexicana decidió hacer un nuevo esfuerzoreeditando la obra, esta vez con un propósito más amplio; hacerla llegar a todos los francmasones progresistasde habla española, a fin de contribuir a la rectificación del error que desnaturalizó los verdaderos propósitosde la Institución.
J. LABRADOR
INTRODUCCIONTodos los movimientos ideológicos, ya sean filosóficos, político-sociales o religiosos, han tenido a través dela historia una serie de aspectos diferentes y tendencias distintas, en consonancia con los intereses de losgrupos que los representaban. Ninguna de esta clase ha nacido con una estructura acabada, sin otros precedentes, sino que, por el contrario, se han ido gestando de acuerdo a circunstancias históricas, que laciencia sociológica pone de relieve para justificarlos.Así el platonismo tiene sus antecedentes en Pitágoras y otros filósofos y un desarrollo posterior llamadoneoplatonismo, que nace en el siglo III y llega al Renacimiento con Nicolás de Cusa, Ficino, Telesio, etc. Ladialéctica marxista nace en Hegel y se desarrolla en Bauer, Feuerbach, y continúa con diferentes tendenciasrepresentadas por Berstein, Plejanov Kautsky, Lenin, etc. En lo que se refiere las religiones, encontramosentre los judíos, por ejemplo, las tendencias de los caraitas y los talmudistas y entre los cristianos unainfinidad de sectas, con precedentes en el Gnosticismo y Maniqueísmo, de las cuales la Iglesia romanaseleccionó las "ortodoxas" y proscribió las demás como "herejías".Pues bien, dentro del movimiento francmasónico ha habido el mismo proceso histórico con antecedentes dediversas tendencias en la Masonería operativa libre y en las Cofradías y Ordenes controladas por el clero,dedicadas a la construcción. De estos antecedentes surgió el movimiento representado por Leonardo de Vinci,continuado en Inglaterra por Moro, Bacón, Hobbes, Locke, etc.; en Holanda por Hugo Grocio y Espinosa; enla Francia de los Enciclopedistas por Diderot, D'Alembert, Helvetius, Holbach, etc., en la América colonial por Francisco Miranda, etc., etc. Al lado de esta tendencia surgió la "herejía" de Anderson en Inglaterra yotras muchas variantes en Francia y Alemania, que renunciamos a mencionar. Todas ellas tienen su justificación histórica, pues, todas ellas representaban intereses determinados.Ahora bien, el actual francmasón y, especialmente el mexicano, para quien hemos traducido el presentefolleto, que vive en un país y en una época, cuyos intereses no son los de Inglaterra, donde nació elmovimiento de Anderson, debe decidir, con conocimiento de todas las tendencias de la Institución, y cual es la