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Published by: José Manuel Izquierdo on May 29, 2013
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08/20/2013

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Proyecto “Alzedo sonando: investigación y edición de una obra sinfonico coral chilena del siglo19”. Gobierno de Chile, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Fondo de la Música, líneade Fomento de la Música Nacional, 2009, folio 3CL13301200875081
 José Bernardo Alzedo (1788- 1878) o la apoteosis de un músicopardo
Por Víctor Rondón y José Manuel Izquierdo König
Retrato de Alzedo en 1862, del Album de Isidora Zegers
1. Su trayecto vital entre Santiago y Lima.
 José Bernardo Alzedo (Alcedo) nació en Lima el 19 de agosto de 1788 y murióallí mismo el 28 de diciembre de 1878; de esos noventa años, sin embargo, pasala mitad de su vida en Santiago de Chile. Su vida transcurre en una etapa defractura entre dos proyectos políticos, sociales y culturales que fueron laColonia postrera y la República temprana. En tal sentido una biografía cabal delmúsico –aún pendiente-, podría contribuir a la comprensión de la historiacultural de tal peodo y sus procesos, tanto en el espacio limeño comosantiaguino. Pero, más que dos períodos y geografías, se trata de un trayectovital de un individuo que le correspondió enfrentar las vicisitudes personales ycolectivas desde la práctica musical. En su experiencia, como veremos, estaránpresentes tanto la vivencia de la fe calica como el ardor libertarioindependentista, que marcarán su condición de ciudadano ilustrado a la queambas vertientes confluirán aparentemente sin conflictos.Alzedo ha sido valorado en el Perú fundamentalmente en tanto prócer de laIndependencia y compositor de su himno nacional, mientras que en Chile lo hasido respecto de su labor como maestro de capilla catedralicio.
1
En ambospaíses tanto la musicología como la historia cultural lo reconocen, además,como un protagonista de su vida musical a través de su labor de compositor,maestro, promotor y tratadista musical. Desde el hemisferio norte ha sidoconsiderado como uno de los músicos hispanoamericanos mejor dotado delperíodo.
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1
Carlos R
AYGADA
,
Historia crítica del Himno Nacional,
2 vols. Lima, 1954; E: P
EREIRA
S
ALAS
 
Historiade la música en Chile (1850-1900)
, Santiago, Universidad de Chile, 1957; Samuel C
LARO
V
ALDÉS
,“Música catedralicia en Santiago durante el siglo pasado”,
Revista Musical Chilena
, 148, 1979,pp. 7-36; versión ampliada del anterior es “La música en la Catedral de Santiago de Chiledurante el siglo XIX”, en
Die Musikkulturen Lateinamerikas im 19. Jahrhundert
, Robert Günthered., Regensburg, Gustave Bosse Verlag, 1982, pp. 167-197.
2
 
Robert S
TEVENSON
, “Tribute to José Bernardo Alcedo (1788-1878)”, Washington,
Inter american Music Bulletin
, 80, 1971.
1
 
Sin embargo todas estas narrativas históricas han silenciado, o al menos evitadorelevar con el mismo énfasis, algunos aspectos relevantes que queremosinicialmente revisar y valorar como posibilidades interpretativas de su biografíay producción, y por tanto, de su época y cultura: su condición étnica y elascenso social a través del oficio musical.Las noticias biográficas tempranas sobre la vida del músico, es decir, las defines del siglo diecinueve y primera mitad del veinte, provienenfundamentalmente de aquella semblanza que J. Cipriano Coronel Zegarraescribiera, probablemente a pedido del propio Alzedo o al menos con subeneplácito, para la introducción de su
Filosofía Fundamental de la Música
.
3
Esteautor, en palabras de Meza, fue “el único que tuvo trato con el ya ancianomaestro. Quizá, por ello, este historiador sea el principal transmisor de lasinexactitudes que le fueron comunicadas por el músico, cuyas razones paraincurrir en ellas han sido atribuidas tanto a achaques propios de la senilidad,como a un comprensible afán de ocultar ciertos detalles sobre su origen, que eramuy humilde social y racialmente considerado, según los estrechos criterios dela época”.
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Uno de estos detalles fue la condición y apellido de su madre, que en las líneasde J. C. C. Zegarra aparece como “Doña Rosa Larraín” en circunstancias quelos documentos de la época la identifican como “Rosa Rudecinda Retuerto,mulata libre”.
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 El historiador dominico Ambrosio Morales señala que CoronelZegarra consigna el apellido mudado “quizá por no recordar al célebre músicola condición social o racial de su madre; porque los apellidos Retuerto, Relverto,Cabezudo, Matute, Malverde, etc. eran apellidos o apodos que los amos blancosde Lima ponían a sus esclavos negros”.
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Otro detalle es el nombre y figuracióndel padre, José Isidoro Alzedo, que al momento de su bautismo aparece como“Padre no conocido”. En tanto no conozcamos la historia de vida de esa mulatalibre, no podremos saber si ella fue manumisa (es decir liberada) directamente oheretal condición, ni menos conocer detalles sobre su filiaciónafrodescendiente específica. En todo caso si su madre fue mulata y su padre
3
 
F. C. C. Z
EGARRA
, “D. José Bernardo Alzedo”, biografía introductoria a la
Filosofía elemental de lamúsica
, Lima, Imprenta Liberal, 1869.
4
Luis Antonio
 
M
EZA
 , “
Imprecisiones en torno a José Bernardo Alzedo”,
Lienzo,
19, Lima, Fondode Desarrollo Editorial Universidad de Lima, 1998, p. 226.
5
Partida de bautismo, Archivo de la Secretaría Arzobispal, Santiago de Chile, sf., f. 7, citada porDenis Sargent
 Aporte de José Bernardo Alzedo a la música religiosa en Chile
, tesis de licenciatura enMusicología, Universidad de Chile, 1984, volumen I, p. 106.
6
Carlos M
ILLA
B
ATRES
, Diccionario Histórico y Biográfico del Perú s. XV-XX, Lima, 1986, tomo I,p. 82, citado por Guillermo Álvarez P. Historia de la Orden Dominicana en el Perú (siglosXVIII-XIX), Lima, 1997, t. I, p. 165. Una primera consideración de la condición étnica de Alzedoen nuestro medio fue la ponencia de V. R
ONDÓN
“La apoteosis de Alcedo o la ascensión de unmúsico pardo”, Coloquio internacional Huellas de África en América: perspectivas para Chile,8-10 de mayo de 2007, Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile. Véasetambién de este mismo autor “Luz parda entre Lima y Santiago: una mirada a la vida y aportedel músico José Bernardo Alcedo (1788-1878)”, La circulación en el Mundo Andino entre 1760 y1860, Teresa Pereira y Adolfo Ibáñez eds., Santiago: Fundación Mario Góngora, 2008, 319-343.
2
 
criollo español, José Bernardo podría caer en la denominación genérica de“pardoy como tal partícipe de una tradicn cultural que permanecedesconocida hasta hoy.Sin duda que los modestos regocijos festivos en que participó el niño JoséBernardo dieron lugar suficiente para que sus condiciones musicales se hiciesenevidentes, de tal manera que llegado el momento de decidir su formación enalgún oficio, su madre atendió a la sugerencia de un cercano a la familia quienle llamó la atención sobre las excepcionales dotes musicales de su hijo.
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Así, elniño ingresa al Convento de los Agustinos para desarrollar esos talentos,procedimiento común para quien deseara formarse musicalmente en el períodocolonial. Aquí, alrededor de 1798, el niño José Bernardo inicia una nueva vida,lejos de la tutela materna y allegado al seno de la iglesia, comenzando suformación musical con fray Cipriano Aguilar, conocido Maestro de Capillalimeño. Al parecer, el desarrollo del talento del joven Alzedo pronto se violimitado en este convento, en el que permaneció sólo un año, trasladándoseluego al de los Dominicos buscando mejores condiciones de formación. LaAcademia musical dominicana era dirigida entonces por fray Pascual Nieves,tenor y organista, con quien prosiguió su formación. Su progreso fue tal queantes de concluir el primer año, el maestro lo distinguió con el cargo de pasanteen la Academia, cuando José Bernardo tenía sólo once años No duró mucho laenseñanza al alero de fray Pascual quien dejó Lima muy pronto, sin embargo,esta carencia fue revertida por Alzedo a través del estudio personal de obras demaestros europeos clásicos, como Haydn y Mozart, a los que lo habríaintroducido el propio Nieves.Los primeros años del nuevo siglo le encuentran abocado a la vida conventual.Ésta le había proporcionado un lugar y un sentido a su vida adolescente através de la enseñanza y práctica musical al interior del convento dominico endonde muy pronto comenzó a componer su primeras obras y a dirigir el corode su cantoría. Paralelamente asumió su formación en la fe que le llevó a vestirel hábito de hermano terciario el 26 de mayo de 1806, a los 17 años, y un añomás tarde a asumir su profesión. De no haber sido por su condición racial ysocial, probablemente Alzedo hubiera podido ordenarse como sacerdote yponer sus talentos al servicio de la iglesia. Sin embargo, fueron los airesindependentistas que recorrían la región los que le señalaron un nuevohorizonte a su oficio y una nueva dirección a su labor musical.Treinta y tres años tenía en 1821, cuando la escuadra libertadora de San Martín,
7
Los datos que se conocen proporcionados por el propio Alzedo a Coronel Zegarra hablan deun padrino; sin embargo su partida de bautismo sólo consigna el de su madrina Doña Ana RosaCampó, y a los testigos Francisco Tafur y Francisco Mendoza. Confróntese la transcripción deeste documento que proporciona Denise S
ARGENT
en su tesis arriba indicada, p. 106. RobertS
TEVENSON
, “Tribute…” p. 2, sugiere que el tal padrino pudo haber sido su abuelo paterno; allímismo señala que su padre fue José Isidoro Alzedo quien en 31 de mayo de 1797 apareceaprobado en el hospital de Nuestra Señora Santa Ana para ejercer la cirugía y la farmacia, y quepara 1825-1826 servía en esa especialidad a la armada durante el sitio al Callao.
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