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EL MINISTERIO DE ORACIÓN DE LAIGLESIAWatchman Nee
CONTENIDO
1.
El ministerio de oración de la iglesia 7
 
2.
“Oraréis así”
 
3.
En el nombre del Señor Jesús: Encomendado a nosotros
 
4.
La oración de autoridad
 
5.
 Velad y orad
 PREFACIO
Este libro consta de cinco mensajes acerca de la oración. El título es tomado delprimer capítulo. Esperamos que mediante estos mensajes, los hijos de Diosaprenderán a orar tomando como centro el propósito eterno de Dios y a asumirla responsabilidad y la autoridad que Dios ha dado a la iglesia para que resista elataque de Satanás contra la oración.Librería evangélica de TaiwanCAPITULO UNO
EL MINISTERIO DE ORACIONDE LA IGLESIA 
“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos; site oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno odos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere aellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. Decierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo loque desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa quepidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde estándos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt.18:15-20, Reina-Valera 1960). Estos versículos se pueden dividir en dossecciones: los versículos 15-17 forman una sección, y los versículos 18-20forman otra. Al leerlas cuidadosamente, podemos encontrar la relación queexiste entre ellas. Los versículos 15-17 se refieren a un caso especifico, mientrasque los versículos 18-20 al principio general. Debemos confrontar el caso
 
espefico mencionado en los versículos 15-17, y debemos aprender condiligencia el principio general que se halla en los versículos 18-20. Aunque elcaso se menciona primero y el principio después, el contenido de los versículos18-20 es más importante que el de los versículos 15-17. En otras palabras, laprimera sección trata de un caso específico; en tanto que la segunda de unprincipio general muy significativo. El caso de la primera sección se resuelve basándose en el principio establecido en la segunda sección. La segunda secciónes el fundamento, y la primera simplemente resuelve un asunto basándose en elfundamento. En los versículos 15-17 el Señor Jesús nos dice cómo tratar a unhermano que peca contra otro. Primero, se debe reprender al hermano quepecó. Si éste no le hace caso al hermano en contra de quien pecó, el ofendidodebe tomar consigo uno o dos más para que reprendan al ofensor. Si aún así noescucha, entonces se le debe decir a la iglesia. Si rehusa oír a la iglesia, debe serconsiderado gentil y publicano. Después de mencionar este caso, el Señor Jesúsdijo: “De cierto os digo...” dando a entender que se debe actuar de este mododebido a que estos asuntos son cruciales y a que éste es un principio importante.Es por eso que decimos que los versículos 18-20 son la base de los versículos 15-17.No hablaremos del caso que se describe en los versículos 15-17. Nuestraintención es considerar el principio general que se ve en este asunto. Debemos ver que ésta es la manera de afrontar no sólo las ofensas de un hermano sinotambién millares de situaciones diversas. Examinemos lo que Dios desea quesepamos de la segunda sección.
LA TIERRA CONTROLA EL CIELO
En el versículo 18 el Señor dice: “De cierto os digo que todo lo que atéis en latierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado enel cielo”. ¿Qué es lo que caracteriza este versículo? Lo especial es que debe haberuna acción en la tierra antes de que algo ocurra en el cielo. No es el cielo el queata primero, sino la tierra, y no es el cielo el que desata primero, sino la tierra.Una vez que la tierra ata, el cielo ata, y una vez que la tierra desata, el cielodesata. La acción del cielo es dirigida por la acción de la tierra. Todo lo que seopone a Dios debe ser atado, y todo lo que está en armonía con El debe serdesatado. Atar o desatar todo lo que debe ser atado o desatado, debe tener suorigen en la tierra. La acción de la tierra precede a la acción del cielo. La tierradirige al cielo. Algunos casos del Antiguo Testamento nos muestran que la tierra dirige al cielo.Cuando Moisés en la cumbre del monte alzaba sus manos, los israelitasprevalecían; pero cada vez que las bajaba, prevalecían los amalecitas (Ex. 17:9-11). ¿Quién determinaba la victoria de la batalla que se libraba al pie del monte,
 
Dios o Moisés? Hermanos y hermanas, debemos ver cuál es el principio de laobra de Dios y la clave de Su acción: Dios no puede hacer lo que El quiere amenos que el hombre lo desee. No podemos hacer que Dios haga lo que noquiere hacer, pero sí podemos impedirle que haga lo que desea. En el cielo, la victoria fue decidida por Dios, pero delante de los hombres fue decidida porMoisés. En el cielo, ciertamente Dios quería que los israelitas ganaran, pero enla tierra, si Moisés no hubiese alzado sus manos, los israelitas habrían sidoderrotados. Cuando él alzaba las manos, los israelitas prevalecían. La tierradirige al cielo.Ezequiel 36:37 dice: “Así ha dicho Jehová el Señor: Aún seré solicitado por lacasa de Israel, para hacerles esto; multiplicaré los hombres como se multiplicanlos rebaños”. Dios tiene el propósito de aumentar el número de los israelitaspara que se multipliquen como los rebaños. Los que no conocen a Dios dirán:“Si Dios quiere multiplicar el número de los israelitas como un rebaño, Elsimplemente puede hacerlo. ¿Quién puede impedírselo?” Pero este versículodice que a Dios se le debe solicitar esto antes de que El lo realice. Este es unprincipio claro: aunque Dios decide sobre un asunto, no lo haráinmediatamente. El aumentaría la casa de Israel solamente cuando ellos losolicitaran. El quiere que la tierra dirija el cielo.Isaías 45:11 es bastante peculiar; dice: “Así dice Jehová, el Santo de Israel, y suFormador: Preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos”. Hermanos y hermanas, ¿no les parece estomuy peculiar? Dios dice que podemos mandarle con respecto a Sus hijos y a laobra de Sus manos. Nos daría temor emplear la palabra “mandar”. ¿Comopuede un hombre mandar a Dios? Todos los que conocen a Dios saben que elhombre no debe ser arrogante delante de El. Sin embargo, El mismo dice:“Mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos”. Aquí se veque la tierra dirige al cielo. Esto no implica que podemos forzar a Dios a quehaga lo que no quiere hacer, sino que podemos mandarle que haga lo que Elquiere hacer. Esta es nuestra posición. Una vez que sabemos cuál es la voluntadde Dios, podemos decirle: “Dios, queremos que hagas esto. Estamosdecididos a que lo hagas. Dios, debes hacerlo”. Sí, se pueden expresar oracionesfirmes y poderosas delante de Dios. Debemos pedirle que nos abra los ojos paraque veamos la clase de obra que El está haciendo en esta era. Durante esta edadtoda Su obra se basa en dicha posición. Es posible que el cielo quiera lograr algo,pero no lo hará independientemente; el cielo espera que la tierra actúe primero, y luego actúa. Aunque la tierra está en segundo lugar, también le corresponde elprimero. El cielo sólo se moverá después de que la tierra se haya movido. Diosquiere que la tierra mueva al cielo.
 ARMONIA DE VOLUNTADES
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