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Universidades Siguen Sin Plata Para Cubrir Sus Gastos [22!10!09]

Universidades Siguen Sin Plata Para Cubrir Sus Gastos [22!10!09]

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06/09/2013

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Universidades siguen sin plata para cubrir susgastos
Por Juan Esteban Mejía, de Semana.com
Foto: Daniel ReinaTener más estudiantes y mejores profesores les hagenerado gastos a las universidades que no alcanzan a cubrir con loque les gira anualmente el gobierno.
EDUCACIÓNLas instituciones no quedaron satisfechas con el presupuesto que tendrán el año entrante. Justifican queen los últimos años sus gastos se han incrementado y la adición de dinero que aprobó el Congreso nova destinada a cubrirlos.Jueves 22 Octubre 2009El Congreso acaba de aprobar una adición de 160 mil millones de pesos para la educación universitaria pública en el presupuesto de 2010.Esa plata era la que venían pidiendo las universidades estatales. Pero no quedaron satisfechas. La razónes que esos recursos no entrarán a sus cuentas para cubrir sus gastos internos. De acuerdo con loaprobado por los congresistas, ese dinero fue dividido en cuatro porciones. Para cada una, las directivasde las universidades tienen reproches.Tal es el descontento, que el rector de la Universidad Nacional, Moisés Wasserman, dijo quedemandará esta decisión ante la Corte Constitucional.De esa plata, 18 mil millones de pesos son para pagarles a las universidades los descuentos del 10 por 
 
ciento que hicieron en las matrículas de los estudiantes que presentaron certificados de haber votado enlas últimas elecciones. “Ese dinero no es una adición presupuestal. Es una deuda en la que el gobiernose está poniendo al día con las universidades, porque por primera vez reconoce que debe pagar esegasto”, explica Ángela González, gerente financiera de la Universidad Nacional.Otros 30 mil millones de pesos fueron destinados para que Colciencias financie más investigacionesacadémicas. “Esos recursos no nos ayudarán a pagar nuestros gastos. Para acceder a ellos, lasuniversidades se tienen que presentar a una convocatoria y si ganan, son para invertirlos eninvestigación, no en gastos de funcionamiento o nóminas”, añade González.De aquel monto aprobado por el Congreso, 70 mil millones son para el Icetex. La idea es ampliar lacobertura. “Si uno mira las funciones del Icetex, son de carácter financiero, para que los estudiantes puedan pagar sus matrículas. Eso estaría muy bien si las matrículas de las universidades públicas fueranmuy costosas, pero no lo son”, comenta la gerente financiera de la Nacional.Y el resto, que son 42 mil millones de pesos, provienen del presupuesto de las mismas universidades.Del presupuesto anual que les enviara el gobierno, éstas debían entregar el 2 por ciento al Icfes, para susostenimiento. Ahora, lo que se hizo fue trasladar ese aporte al Ministerio de Educación.Según la ministra de Educación, Cecilia María Vélez, esa plata servirá para achicar la brecha deingresos que tienen las universidades por cada estudiante, pues mientras la Nacional recibe al mes casi9 millones de pesos por cada uno, hay universidades en las regiones que apenas reciben 3 ó menos.También se usará para ayudar a pagar los sueldos de los profesores,según explicó Vélez en RCNRadio.Al respecto, González, de la Nacional, dice que “esa plata no puede ser vista como un aporte para lasuniversidades porque sale de nuestro mismo presupuesto”.
El costo de educar bien
 Entonces, ¿qué es lo que quieren las universidades? Pues que, en serio, les ayuden a pagar todos losgastos que tienen. Es que en 1992 se emitió la Ley 30, que dijo que el incremento de los aportes paralas universidades se haría con base en el IPC de cada año. Por ejemplo, la plata que el gobierno les giróa las universidades en 2009, debió hacerse con base en el incremento del costo de vida en 2008.Pero “la interpretación de los gobiernos ha sido que el incremento sólo se hace con base en el IPC sinninguna preocupación por el mantenimiento de la oferta educativa, que a primera vista parecen ser delmismo monto, pero en realidad no lo son”, según ha dicho en varias ocasiones Moisés Wasserman,rector de la Nacional.Lo que pasa es que desde que se emitió aquella ley, han aparecido nuevas leyes, decretos y fallos de laCorte Constitucional que incrementan los gastos de las universidades. Nunca se dice de dónde se van afinanciar, sino que les toca a las mismas instituciones extender su presupuesto para poder pagarlos.Una revisión de la financiación de la Nación para las universidades públicasrealizada por losvicerrectores financieros de siete instituciones, da cuenta de cómo se han incrementado los gastos.
 
Para empezar, el nivel académico de las universidades tenía que mejorar, pues “en la década de los 90,las universidades en general no contaban con suficiente talento humano, recursos de infraestructurafísica y tecnológica, bibliotecas, laboratorios que permitieran el desarrollo académico en formación,investigación y extensión, razón por la cual su énfasis estaba orientado principalmente a la formación,con una incipiente cultura investigativa y reducidos grupos de investigación”, según el informe.Entonces las universidades, de sus propios bolsillos, financiaron los estudios para los profesores ylograron incrementar los que tenían título de doctorado. En 2003 eran 835 maestros con este nivel y en2007 ya había 1.233, según los datos del Sistema Universitario Estatal (SUE).Esta merecida especialización de los profesores ha generado más gastos. Primero, porque mientrasellos están estudiando, las universidades tienen que contratar a otros provisionales, para que dicten lasclases. Segundo, porque en 2002 fue promulgado el Decreto 1279, que estableció que los salarios delos profesores debe calcularse de acuerdo con sus estudios, publicaciones, investigaciones y méritosacadémicos.Esto “generó un mecanismo explosivo sobre los gastos por cuenta del reconocimiento de la calidad y la producción de los docentes y por la remuneración a los cargos administrativos ejercidos por ellos”,según Carlos Ossa, rector de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. (Lea la columna dondeda su opinión al respecto).Obviamente, teniendo unos profesores más especializados, las universidades tienen que ponerse ainvestigar. Así fue como se incrementaron los grupos investigación. En 2003 había 1.505 reconocidos por Colciencias y en 2007 ya eran 1.674 sólo en las universidades públicas. Eso genera más gastos porque “la inmensa mayoría de proyectos de investigación financiados por Colciencias u otras fuentesexternas exigen contrapartidas que las universidades públicas deben financiar con su propio presupuesto”, de acuerdo con la revisión hecha por los siete vicerrectores financieros.Ahora, ¿dónde trabajan los investigadores? La mayoría, en las mismas universidades. Así que para que puedan hacer sus labores, necesitan laboratorios, tecnología y toda la infraestructura que se requiera para poder hacer una completa producción académica.Todo esto no tendría sentido si no crece el número de estudiantes beneficiarios. Y sí ha crecido. Segúnel Icfes, en 1992 había 200 mil estudiantes matriculados en las 32 universidades públicas del país. En2007 había casi 500 mil.Y también creció la oferta de cursos. En 2003 había 1.233 programas de pregrado y en 2007, 3.173. Enese mismo lapso, los posgrados pasaron de 777 a 911.Ese incremento de programas, estudiantes y grupos de investigación requieren, obviamente, másespacio. Según los cálculos de los financieros, sumando las áreas físicas de todas las universidades públicas, el crecimiento fue de 2 millones 178 mil metros cuadrados a 2 millones 522 mil en losúltimos años. Y ese equipamiento también vale plata.
Mejores condiciones laborales
 Pero no todos los gastos se han incrementado en lo meramente académico. En 1996, la Corte

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