C
ó
mo desarrollar su atenci
ó
n y su memoria _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
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PR
Ó
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El autor, nos lleva, por lo menos a los adultos mayores, entre los que me cuento, nos
ó
lo por los recuerdos de la
é
poca escolar, sino por la importancia de los vericuetos ydatos de las caracter
í
sticas del sistema nervioso central, aplicadas a precisasrelaciones con la atenci
ó
n, la memoria, la agilidad en la respuesta y el orden para elestudio.Para los j
ó
venes, este texto es de cabecera. Aprender, no s
ó
lo a estudiar, sino ainvestigar, adquirir los trucos de los mayores cuando
é
stos estudiaban como ellos enla escuela, divertirse estudiando, lograr orden y claridad en los datos, lograr realizarcomo grandes investigadores sus propios ficheros, ser
á
todo un encuentro con elsecreto de la academia. Esos secretos en que los padres tanto insisten, pero quegeneralmente no saben contar o a acaso s
ó
lo recuerden al leer este texto.En aplicaciones pr
á
cticas, r
á
pidas y por sobretodo, animadas, el autor, ense
ñ
a,cuarenta a
ñ
os de trabajo, sintetizados por sus sistem
á
ticas ayudas, en estas cortasp
á
ginas. P
á
ginas base para todo investigador.Su lectura es agradable y dan ganas de hacer los ejercicios,
é
stos que incluso puedenutilizarse en momentos de recreaci
ó
n con otros, lo que da la idea de aprender jugando. Aprender, estudiar, etc, es algo serio pero agradable.Una frase me dije reiteradamente, mientras traduc
í
a,
“
Que buena y
ú
til ense
ñ
anza.Todo esto ha de servirle mucho a los j
ó
venes de hoy, que requieren de procesartant
í
sima informaci
ó
n
”
, y me dec
í
a tambi
é
n
“
que bueno haber sabido esto depeque
ñ
a, a mi estas cosas, y no todas, me las ense
ñ
aron en los primeros semestres defacultad
”
Les deseo
é
xitos en su progreso por adquirir nuevas y mayores habilidades y tambi
é
nefectos duraderos en la medida en que su practica sea tan suya que ya no recuerde quees una pr
á
ctica, y sea un h
á
bito.Margarita Mosquera ZapataNoviembre de 2002
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