La negativa de dar es patológica¡Dar todo también!La negativa de recibir es patológica¡Tomar de más también!La negativa sistemática de aceptar un control sobre sí es patológica¡pero aceptar de más no es mejor!La negativa sistemática de controlar otro es patológica¡El inverso también!¡El egoísmo es mortal!Es lo que enseña la filosofía Tradicional China y enparticular la doctrina de los cinco Elementos (ciclos Sheng de engendramiento y Ke de control) y delYin/Yang (poco - demasiado). Aún cuando se trate de fisiología o de comportamiento, estas reglasson invariables.Cuando un autor publica un libro, él transmite (ciclo Sheng). ¿Transmite qué?. Lo que ha reci-bido, y transforma el mismo. Así, no tengo de ninguna manera la pretensión de haber inventado algu-na cosa en esta obra. Recibí, transformé, incluso adapté, gracias a los demás, y en particular a losCompañeros Acupuntores y transmito porque es la ley de la vida.¿Qué es lo que recibí?. Una cultura “grecolatina - judeocristiana - celtoeuropea” ... por educación! ydatos de inspiración sinológicos por elección!. Transmitidos y consecuentemente transformados pornumerosos autores modernos. Conocí y tuve tratos con algunos, y leí muchos otros. Como ellos,ubico mi Fuente dentro de los datos de la tradición... destacando que considero la tradición como vivaen la medida en que se expresa en el lenguaje de hoy. Creo que los datos del pasado toman su ver-dadero sentido, dentro y para una época precisa, en la medida en que esta época traduce estos datosen su idioma y lo enriquece de sus propias investigaciones y de su propia vida.Por eso, agradezco aquí a John Deel que me enseñó a respetar la vida, y a André Faubert yGabriel Faubert que me enseñaron el oficio de acupuntor, Charles Laville Mery que ilustra por sí soloel vigor de la tradición al presente y me honra con su amistad. AJack Worsley, que me mostró que lapoesía y la tradición, de cierta forma, andan muy bien juntas.AClaude Larre que sabe valorizar al práctico no sinólogo dándole la ilusión de poder dialogar con elidioma chino. AElisabeth Rochat de la Vallée, que sabe asociar la seriedad y el humor en su enseñanza de los tex-tos chinos. AChen Kai por su gentileza bien oriental. AJacques Lavier, a quien no conozco perso-nalmente, pero cuyos escritos son modelos pedagógicos. AChristian Godefroy, y Henri-Paul Barretamigos de mucho tiempo, verdaderas fuentes de consejos brillantes.Ytampoco hubiera podido realizar estas fichas sin el apoyo y el trabajo desinteresado (lo queno es común en nuestra época) de todos los Compañeros Acupuntores. No puedo citarlos todos, yme perdonarán por no nombrar ninguno a fin de estar seguro de no olvidar a nadie.Sin mi familia, sin todos ellos, esta serie no habría nacido.Otros vendrán sin duda a juntarse en los trabajos futuros, mostrando que el “Compañerismode Acupuntura Tradicional” es una reunión de “Hermanos” y de “Hermanas” de “pensamiento y de tra-bajo”.Es a todos ellos que dedico estas fichas.Doctor Daniel. LAURENT
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