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Pérez Pavez, Anahí Elisa.Dimensión Comunidades Virtuales. 05/05/09.
FACEBOOK se ha convertido en una popular red social con fuerte potencial paracrear y afianzar comunidades. Esta premisa no implica que sea su característicaprincipal ni su fin y allí radica su carácter de “potencial”. Los usuarios convertimos,creamos, “rompemos” e “incorporamos valor” a partir de nuestra práctica y ello nosbrinda cierto poder para darle sentido a lo que “posibilitamos” en la web. Es decir, FBsería nuestro medio, “otro medio” para crear “comunidad” y ello, a mi entender,debería pasar de ser un acto “inconciente” a ser una práctica responsable ydireccionada.
Es imprescindible dar cuenta de los conceptos que estamos poniendo en fragua para atisbar tamaña afirmación/ propuesta:“Una
comunidad virtual
es un lugar cognitivo, no geográfico y exige un acto deimaginación individual muy fuerte. Esto también constituye un problema puesto que sonfrágiles y susceptibles de disolución”
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. Tomando palabras de Pierre Levy, decimos “Comunidad Virtual” cuando damos cuenta dela existencia de un grupo que, en este caso en la red Facebook, “puede organizarse sobreuna base de afinidades a través de sistemas telemáticos de comunicación. Sus miembrosestán unidos por los mismos focos de interés, los mismos problemas: la geografía,contingente deja de ser un punto de partida y un obstáculo. Pese a estar fuera de ahí, estacomunidad se anima con pasiones y proyectos, conflictos y amistades. Vive sin un lugar dereferencia estable: donde quiera que estén sus miembros móviles… o en ninguna parte. Lavirtualización reinventa una cultura nómada… (…)… creando un entorno de interaccionessociales dónde las relaciones se reconfiguran con un mínimo de inercia”.Levy, al definir CV, introduce una importante característica a tener en cuenta al momentodel análisis, ya que muchas veces sucede que al preguntarnos sobre grupos ó comunidades“salimos en búsqueda” (con nuestra mentes “analógicas”) de expresiones territoriales de
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Morado, Florencia “Comunidades Virtuales”, Buenos Aires, 2000.
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éstas. Esa búsqueda muchas veces se frustra ya que al plantearnos la “cuestión virtual” éstemismo autor nos argumenta muy bien porqué no se precisa, en ésta dimensión, de esacierta “materialidad” para dar cuenta de la existencia de fenómenos grupales: “Cuando una persona, una colectividad, un acto, una información se virtualizan, se colocan “fuera deahí”, se
desterritorializan
. Una especie de desconexión los separa del espacio físico ógeográfico ordinario y de la temporalidad del reloj y el calendario”. Vale también atender alhecho de que al haber CV hay sincronía y la práctica individual/grupal (simultánea) produce efectos, de ello podemos dar cuenta todos aquellos que teniendo, por ejemplo, unacuenta en una red social como FB, nos permitamos reflexionar sobre ese ejercicio.Una vez definida la noción de
Comunidad Virtual 
cabe preguntarnos por la importanteconcepción de “pertenencia” por parte del grupo. Según una consulta a varios diccionarios
pertenencia
” se dice al “derecho que una persona tiene a la propiedad de una cosa”. Si bien la relación directa de dicha definición puede resultar algo arbitraria, podemos permitirnos inferir, para enriquecer nuestro análisis, que la acepción implica primero, underecho, y segundo una persona/actor que “puede apropiarse” de una cosa, y por ende delos atributos de esa cosa. Con esto quiero decir que si hablamos de pertenencia, hablamostambién de
atributos
. Esos atributos están presentes en las “cosas”/objetos/bienes/símbolos sociales y “hacer comunidad” implica compartir atributos sociales. Los miembrosde una CV: ¿comparten “gustos”, afinidades? ¿Comparten marcas de estilo? Si sí, entoncescomparten atributos/bienes sociales que tienen su correspondiente valoración en el procesode semiosis social (dijo Levy: “Mi cuerpo personal es la actualización temporal de unenorme hipercuerpo híbrido, social y tecnobiológico”.).En su texto “Comunidades Virtuales” Florencia Morado también habla de tres
modalidades
de las mismas. Sintéticamente, una refiere a “foros”, la otra a “chats” y latercera a “juegos interactivos multiusuarios”. En el caso FB estas modalidades se cristalizan(no iguales a lo planteado por la autora pero en concordancia) en las diferentes aplicacionesque la red social integra en su propuesta de servicios para el usuario. En el mismo texto,además de hablar también de la “emocionalidad compensada” la autora concluye con uninteresante planteo que dice que la emergencia de la cultura en lo virtual es heterogénea yque “no es una copia de la realidad externa, es una realidad alternativa con
identidad
 propia”.2
 
El mencionado planteo nos permite problematizar la comunicación entre los miembros y elorigen de las comunidades en lo virtual. Como no quiero que aquí quepa el dilema dehuevo ó gallina, digo que si tomamos como ejemplo al azar el grupo facebook dela Revista Barcelona encontramos un típico fenómeno de convergencia de medios en elcual el target de pertenencia antecede a la creación del grupo, pero ello no quita que sereconfigure todo el tiempo con la práctica del mismo en la plataforma. Y si hacemos alrevés y tomamos un grupo “nacido” en FB como “Los violeteros de Alcides” ó “Amigosde la línea 132” veremos que si bien la pertenencia “analógica” no era explícita se cristalizóen la práctica feizbuquiana o bien, muchos de sus miembros se preguntaron sobre esa pertenencia y dieron su visto bueno recién ante la emergencia generada por algún ocurrenteen la red. En todos los casos la
comunicación
entre miembros, mayor ó menor, “relevanteó no” existe.Ahora bien, a los miembros de Facebook, la
arquitectura
del sitio: ¿les permite laexpansión/construcción en tanto grupos? A simple vista sí. Sucede efectivamente que losgrupos pueden armarse y crecer, pero ello no implica la “apertura” de la red, que es cerradaen tanto no puede ser modificada por sus usuarios cuya única posibilidad de“reconfiguración creativa” está en cierto espacio para “desarrolladores” que sólo abarca elhacer “aplicaciones” pero no se tiene acceso a su código ni se puede elegir “libremente”cómo “discriminar” el armado de grupos. Es decir, sólo se pueden restringir accesos.Una vuelta final que podemos agregar respecto de la arquitectura es que si bien es limitada por un lado, al ser una plataforma que permite la hipertextualidad podemos linkear en susinterfaces y realizar enlaces lo cual también puede configurar pertenencia y potencialformación de grupo.Si el objetivo de éste ensayo es en gran parte dar cuenta del potencial de FB para crear comunidades ó afianzarlas cabe preguntarse por qué nos preocupa el crearlas ó no, es decir qué perseguimos cómo actores de la comunicación.Francis Pisani y Dominique Piotet en su obra “La alquimia de las multitudes” inauguran el5º capítulo comentando que en occidente la búsqueda que predomina desde el renacimientoes la del
conocimiento
, la cual se contrapone y distingue de la “búsqueda asiáticamilenaria de la sabiduría”. No es en absoluto ingenuo éste comienzo: la comunicación enlas sociedades siempre implica búsquedas y no hay que ser demasiado lúcido para entender 3
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