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Antonio Salamanca Serrano Marxismo-en-América-Latina-

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 1
Marxismo en América Latina
Antonio Salamanca Serrano
1
 
El marxismo es una praxis histórica re-volucionaria que busca liberar a los pueblosde la opresión del capitalismo en la cons-trucción de la sociedad sin clases comunis-ta. Alumbrada por la vida y obra de K.Marx y F. Engels en el siglo XIX, elmarxismo inicia su entrada en América La-tina a finales de esa centuria. Sin embargo,la llegada
e „i
nculturación
de parte de la praxis marxista, comenzando por la misma producción teórica de Marx, se dilatará enel tiempo. Obras como
 De la crítica de la Filosofía del Estado de Hegel,
verá la luzen 1927; los
 Manuscritos económico filosó- ficos de 1844
, y el texto íntegro de
 La Ideo-logía Alemana
, en 1932; los
 Elementos fun-damentales para la crítica de la economía política
(Grundrisse), en 1939-1941, y encastellano en 1972, etc. A pesar de las limi-taciones, la historia real del marxismo eneste continente ha sido la de millones dehombres y mujeres que han entregado, y si-guen ofreciendo sus vidas, hasta el martirio por la liberación de sus pueblos en la cons-trucción de una sociedad sin clases comu-nista.Con la entrada del marxismo en la reali-dad latinoamericana se inició un proceso dedescubrimiento muto, interrumpido en oca-siones. El encuentro ha fecundado todos losámbitos de la vida latinoamericana, sea larevolución política, la economía, la socio-logía, el arte, la literatura, la filosofía, lateología, etc. Fruto de esa fertilidad en ladiversidad han florecido las revolucionesdel pueblo sandinista, liderada por AugustoCésar Sandino; del pueblo salvadoreño, li-derada por Agustín Farabundo Martí; del pueblo cubano, liderada por Fidel Castro yErnesto Che Guevara; del pueblo chileno,
1
 
Artículo publicado en: S
ALAMANCA
S
ERRANO
,
 
A.,
 Marxismo en América Latina
: EnciclopediaLatinoamericana de Derechos Humanos (São Leo- poldo: Editora Nova Harmonia, 2011).
liderada por Salvador Allende; del pueblozapatista mexicano, liderada por el Subco-mandante Marcos; del pueblo bolivarianode Venezuela liderada por Hugo Chávez;del pueblo boliviano, liderada por Evo Mo-rales; del pueblo ecuatoriano, liderada por Rafael Correa, etc. A ellas, y en ellas, seune más de un siglo de innumerables crea-ciones e investigaciones de trabajadorescomo: los argentinos Aníbal Ponce (1898-1938), Enrique Dussel (1934--), ClaudioKatz (1954--); los bolivianos René ZavaletaMercado (1935-1984), Álvaro García Line-ra (1962--); los brasileños, Caio Prado Jr.(1907-1990), Jorge Amado (1912-2001),Theotonio dos Santos (1936-), LeandroKonder (1936--), Michael Löwy (1938--),Emir Sader (1943---), Frei Betto (1944--);el costarricense Carlos Luis Fallas (1909-1966), el alemán asentado en Costa RicaFranz Hinkelammert (1931--); el colombia-no-venezolano Justo Soto Castellanos(1962--); los cubanos Nicolás Guillén(1902-1989), Orlando Borrego (1936--),Fernando Martínez Heredia (1939--), RaúlFornet-Betancourt (1946--), Pablo Guada-rrama (1949--); los chilenos Luis EmilioRecabarren (1876-1924), Pablo Neruda(1904-1973) y el chileno-argentino Luis Vi-tale (1927-2010); los ecuatorianos JorgeIcaza (1906-1978) y Bolívar Echevarría(1941-2010); el guatemalteco, MiguelÁngel Asturias (1899-1974); el haitianoJacques Stephen Alexis (1922-1961), losmexicanos David Alfaro Siqueiros (1896-1974), Diego Rivera (1886-1957), elalemán asentado en México Heinz Diete-rich (1943--), Fernando Buen Abad(1956
 — 
); los peruanos César Vallejo(1892-1938), José Carlos Mariátegui (1894-1930), Ciro Alegría (1909-1967) y HugoBlanco Galdós (1935--); el salvadoreñoMiguel Mármol (1905-1993); el trinitenseCyril Lionel Robert James (1901-1989); losuruguayos Eduardo Galeano (1940--), SirioLópez Velasco (1951--); los venezolanosLudovico Silva (1937-1988), Luis BrittoGarcía (1940--), Carmen Bohórquez (--),etc.
 
 2
En particular, el marxismo ha hechograndes aportaciones no sólo a la satisfac-ción de los derechos económicos de los pueblos, sino a la materialización de todo elsistema integrado de derechos humanos.Sin embargo, uno de los campos donde másha evidenciado sus carencias ha sido preci-samente en la reflexión teórica sobre ellos.Distintas periodizaciones se han pro- puesto de la historia del marxismo lati-noamericano (v.gr. José Aricó, AgustínCueva, Néstor Kohan, Michael Löwy,Luis Vitale, etc.). Teniendo en cuenta susmarcos temporales, tres periodos distin-guimos en función del momento en que seinicia y termina el dogmatismo de la lla-mada ortodoxia marxista. (1º)
 El primer diálogo del marxismo con la realidad la-tinoamericana (1872-1929);
(2º)
 La in-comunicación (1930-1958);
(3º)
 El se- gundo diálogo del marxismo con la reali-dad latinoamericana (1959-hasta hoy)
.
 El primer diálogo marxista con el  pueblo latinoamericano
(
1872-1929
). La primera palabra del marxismo en nuestraAmérica se pronunció entre el pueblo traba- jador. No fue dicha en las universidades, nia través de la obra
de filósofos „profesion
a-
les‟, sino por 
la praxis de los trabajadoresemigrantes alemanes, españoles e italianos.El marxismo habló a una historia revolu-cionaria y una tradición independentista cu-yas categorías le costó entender. La historiareciente con la que se encontró fue la de si-glos de opresiones, reflexiones, organiza-ciones y luchas por la liberación de los pueblos originarios; la historia de las inva-siones europeas coloniales expropiatorias, yde la resistencia cimarrona a dicha agresión.La realidad inmediata en la que se injertael marxismo es el debilitamiento del impe-rialismo español por las victorias emanci- padoras de los pueblos de nuestra América,y la nueva correlación de fuerzas entre elimperio francés, inglés y el naciente impe-rio estadounidense. Hacia 1810 habían co-menzado a hacerse hegemónicos en Améri-ca Latina los movimientos de emancipacióncolonial (primera emancipación) que cul-minarán en 1898 con la independencia deCuba. La gesta fue obra de una parte del pueblo, liderado por hombres como: Fran-cisco Miranda (1750-1816), Simón Rodrí-guez (1771-1854) y Simón Bolívar (1783-1830), en Venezuela; Manuel Belgrano(1770-1820) y José San Martín (1778-1850), en Argentina; Miguel Hidalgo(1753-1811) y José María Morelos (1786-1815), en México; Vicente Rocafuerte(1783-1847), en Ecuador; José Martí (1853-1895), en Cuba, etc. El proyecto liberador de la mayoría de la población indígena eravolver a su situación de independencia ante-rior a la conquista (
v.gr.
Túpac Amaru). Pe-ro el de la mayor parte de la minoría criolla
 blanca no fue „de todo el pueblo‟ ni „paratodo el pueblo‟, aunque, por necesidad, sequiso hacer „por todo el pueblo‟. No iba
más allá de un cambio de dueño en la sobe-ranía territorial. De hecho, una vez que
triunfó la „emancipación colonial‟, en pa
í-ses con mayoría indígena y mestiza comoBolivia, Colombia, México, Perú, etc., la burguesía blanca criolla se apresuró a man-tener a los indígenas, mestizos y negros enrégimen de capitalismo colonial.A mediados del siglo XIX resuena enAmérica Latina (
v.gr.
Argentina, México,etc.) los ecos del socialismo utópico(romántico europeo). De la mano de E.Echeverría se empieza a conocer en Argen-tina las ideas de los socialistas utópicosSaint-Simon, Fourier, Leroux, Lerminier,entre otros. Ello dará lugar a la fundaciónde la Asociación Joven Argentina, en 1838.En Montevideo (1846), E. Echeverría firmael documento
 Dogma socialista de la Aso-ciación de Mayo
, que es una reedición delde la Asociación Joven Argentina. Entre1853 y 1855, el miembro de la Liga de losComunistas y amigo de K. Marx, GeorgWeerth, estuvo viajando por Centroaméricay América del Sur, muriendo en La Habanaen 1856. En 1855, José Ignacio de Abreu eLima publica en Brasil la obra
O Socialis-mo
. En ella se presentan los distintos plan-
 
 3
teamientos socialistas, y particularmente elsocialismo religioso de Lemennais. En1861 llega a México el griego Plotino Rho-dakanaty, y publica en ese año la
Cartilla socialista o sea Catecismo elemental de laescuela de Charles Fourier.
Su propuesta
 pionera de „socialismo cristiano‟ se concr 
e-tizará en la fundación de dos organizaciones
obreras: el „Club Socialista‟ (1868) y „LaSocial‟ (1871), inicio
s de la coordinaciónsindical latinoamericana. Ejemplo ilustrati-vo del fermento revolucionario del socia-lismo con el pueblo es el caso de JulioLópez Chávez (natural de Chalco, estado deMéxico), ejecutado el 9 de julio de 1868. La justificación de su ases
inato „legal‟ fue la
siguiente:
“Julio López ha terminado su carrera en el pat
í- bulo. Invocaba principios comunistas y era simple-mente reo de delitos comunes. La destrucción de sugavilla afianza la seguridad de las propiedades enotros muchos distritos del estado de México. En esteestado, como en otros muchos de la República,tiempo vendrá en que sea preciso ocuparse de lacuestión de la propiedad territorial; pero esto por medidas legislativas dictadas con estudio, con calmay serenidad, y no por medios violentos y revolucio-
narios”
2
.
Aparte de los viajes del miembro de laLiga de los Comunistas, Georg Weerth, por América Latina a mediados del siglo XIX,el hito decisivo en el comienzo de la recep-ción del marxismo en estas tierras tiene lu-gar en 1872. En Buenos Aires se funda la primera sección latinoamericana de la Aso-ciación Internacional de Trabajadores. En1882, también allí, obreros alemanes fun-
dan el „Club Vorwärts‟.
Un año después, enCuba, J. Martí, desde su socialismo influen-ciado de krausismo, con motivo de la muer-te de K. Marx, le reconoce honor por haber-se puesto de parte de los débiles.
2
T
RUJANO
F
IERRO
,
 
M.
 
G.,
 
(et al.),
Hemos pedidola tierra y Juárez nos ha traicionado...Julio López Chávez 
(México: Coordinación de Extensión Uni-versitaria, Departamento de Trabajos de Campo,Universidad Autónoma Chapingo, 1990);
 
G
ILLY
,
 
A.,
 La Revolución interrumpida
(México D. F.:
Ediciones „El Caballito‟, 1971) 14.
 
El diálogo se profundiza, enriquece ycrece, entre otros factores, con la traducciónde textos marxistas y la fundación de parti-dos socialistas y periódicos. Durante este período, en América Latina se tendrá cono-cimiento de la traducción del
 Manifiesto del  Partido Comunista
. El 12 de junio de 1884se publica en el periódico obrero mexicano
 El Socialista
la traducción que había apare-cido en el semanario madrileño
 La Emanci- pación
, en 1872. En 1889, se funda en Cubael Partido Socialista Cubano, y los socialis-tas argentinos participan en París en elCongreso que decide la creación de la Se-gunda Internacional (1889). En 1891 sefunda en Argentina la Federación de Traba- jadores de la República Argentina. El añosiguiente, 1892, se crea, también en Argen-tina, el Partido Obrero Argentino, y en Bra-sil, el Partido Operário do Brasil. En 1895,en Argentina, comienza a traducirse
 El Ca- pital 
. En Santiago de Chile, en 1899, sefunda el Partido Socialista. En La Habana,en 1903, Carlos Baliño funda el Club dePropaganda Socialista. También en Cuba secreará el Partido Obrero Socialista de Cuba,en 1904, y el Partido Socialista de Cuba, en1906. En Montevideo, en 1910, EmilioFrugoni funda el Centro Socialista CarlosMarx. En México, en 1911, se crea el Parti-do Obrero Socialista. En 1912, en BuenosAires, se funda el Centro de Estudios Car-los Marx. En ese mismo año, en Chile,Emilio Recabarren pone en marcha el Parti-do Obrero Socialista de Chile. En Bogotá,en 1916, se constituye el Partido Obrero,etc.Los primeros partidos socialistas que sefundaron en el Continente no tuvieron mu-cho recorrido. Primero porque les costó en-tender ideológicamente que el derecho a laliberación económica de la clase trabajado-ra latinoamericana debía articularse con losderechos de esos pueblos a la independen-cia política (continuando la revolución o au-todeterminación política), a la diversidadétnica, expresión y cultivo de sus creenciasreligiosas, etc. Segundo, porque el sujetorevolucionario central que encontró no era

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