• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
También la escuela ante la marginación, la exclusión y el absentismo escolar.José Luis Corzo
Bilbao 27.4.2009
Entrada
Amigos: la envergadura del problema que nos reúne esta mañana aquí mesobrecoge; evidentemente por las personas concretas – aunque desconocidas para mí – que, con nombres y apellidos, con sufrimientos familiares, con dolores humanos, conriesgos y hasta con víctimas muchas veces, están detrás de cuanto podamos decir en estemarco tan confortable.También me sobrecoge la responsabilidad ante el nombre de quien os harecomendado el mío para que viniera hoy: Joaquín García Roca.Mis amigos y otros conocidos del País Vasco y de Bilbao y Bizkaia, en concreto,también. Y en especial el creador y hasta hace poco alma de la
 Fundación Peñascal 
,uno de los ingenios para la educación compensatoria, es decir, la verdadera educación,más logrados que yo conozco. Además he buscado bibliografía estos días pasados y enmi casa han salido varias cosas de aquí, del País Vasco.Así que perdonad de antemano que no logre cumplir todas vuestras expectativasni estar a la altura de toda vuestra experiencia en este terreno.Actualmente me dedico más a la teología pastoral, pero éste de hoy es el temaestrella de mi vida, como se ve en mi reciente libro
 Jesucristo falta a clase
, que si estáescrito desde la nueva ladera de mi montaña laboral, la teología, añora la anterior y, enel fondo, habla de ella: los 113 millones de niños en el mundo sin escolarizar ymuchísimos más con fracaso escolar en todo el mundo.Por todo eso, me duele mucho defraudados. Seguro que cada uno de vosotros havenido aquí con problemas reales: chicos y familias difíciles, cifras que aumentan y queno lográis disminuir... Acaso también os preocupa vuestra propia situación personal y profesional – no me refiero a salvar vuestro puesto de trabajo, sino a hacer las cosas bien, con dignidad, y sin perecer en el intento. (Algunas condiciones actuales de laenseñanza la están convirtiendo en actividad de riesgo).Pero, a pesar de todo eso, también vosotros tenéis que escucharme a mí. No sólorespuestas a vuestras demandas y expectativas previas, sino mi propia interpelación.Porque esta ponencia quiere ser dialéctica, es decir, provocativa, quiere proponer – endiálogo – una antítesis a la tesis misma que os ha reunido aquí. Para que respondáisvosotros en busca de vuestra propia síntesis. Para eso la he preparado.
En resumen
Anticipo o resumo ahora lo que os quiero decir con esta hipótesis:Alguien o, mejor, entre todos, hemos diseñado el cuadro escolar actual; tal comolo hacen – por una parte – las leyes y tal como está – de hecho – en las aulas concretasde todos los centros públicos y privados, rurales y urbanos, de Infantil, Primaria,Secundaria obligatoria, Profesional, etc. de nuestro país y de Bizkaia en concreto.Alguien o, mejor, entre todos, hemos hecho obligatoria recientemente la escuelahasta los 16 años. Un paso serio y de mucho riesgo, que no coincide con otros países1
 
europeos. Muchísimos chicos y chicas disconformes con la escuela a esas edades sonuna fuente de conflicto, obligatoria; esa es la novedad.(Por lo demás, la demanda social, no estrictamente la educativa, quisiera aún unaescuela más extensa: de 0 a 3 años y, desde luego, de 3 a 6. Al menos, comoguardería; ojo, el concepto guardería no es exclusivamente infantil. Vuestro
 Programa para garantizar el derecho a la educación
de 2003, asegura que en elPaís vasco “está generalizada la escolarización desde los 3 años” p. 25).Ahora bien,
de no ser muy buena
, esta “encerrona” legal y fáctica de 6 a 16 años – que con sus anexos puede durar hasta 13 o más años de la vida inicial – estaríamosante la más agresiva y prolongada institución obligatoria de nuestra sociedad. Más quela
mili
obligatoria, que ya no existe, o que el
 servicio social 
obligatorio que hacían enaquel régimen las mujeres y que tampoco existe. No tan larga – es verdad – como la vida laboral, necesaria obligatoriamente para poder alcanzar una jubilación digna. Ni tampoco más larga que la jornadalaboral diaria, de 8 horas obligatorias (aunque también pesen las 5 escolares); nitampoco más larga que el calendario laboral anual, ya que el de la escuela noalcanza ni 183 días al año; esto es, su mitad. Aunque esto – sin duda para mí – sevuelve esta mañana en contra nuestra. Hay muchos niños que necesitan másescuela; la igualdad no siempre se decreta y tratándose de la construcción de la persona, el
igual para todos
no garantiza la justicia. Al contrario, “la mayor injusticia es tratar con igualdad a quienes son desiguales”. Y no hay que olvidar que nuestra escuela actual ha nacido, una y otra vez, como una extensiónsucesiva – para todos – de la escuela que sólo tenían los más afortunados. Con 9meses de escuela ya tenían bastante.Pero, en fin estas comparaciones me servían sólo para ponderar los aparentesexcesos de una institución
infantil 
obligatoria...Porque, en cuanto a su bondad intrínseca – “la escuela es buena” –, apartedefectos eventuales de ésta o aquélla, y fijándonos en sus contenidos o – como dicen loschicos abreviando en “para qué sirve” –, yo no quiero responder con los autores que propusieron en los años 70 desescolarizar la sociedad: como Iván Illich,
 La sociedad desescolarizada
y Everett Reimer,
 La escuela ha muerto
(Barral, Barcelona 1974 y1973). Sólo quiero apuntar que podría no ser tan buena; y citar una acusación – discutible, pero que yo podría firmar amoldándola a la aldea globalizada en que vivimosen este siglo XXI – de dos autores del siglo anterior, a quienes yo tengo como guías, precisamente en mi pasión favorable a la escuela. Pero esto dicen ellos:
“Son escandalosas las escuelas clericales de lujo de Florencia, pero nunca tanto como laescuela estatal, que – no sólo desde que la Democracia Cristiana está en el poder, sinodesde el lejano 1860, cuando a los curas se los miraba mal – 
ha sido siempre unacloaca de propaganda empresarial
, bajo ningún aspecto mejor que las equivalentescloacas eclesiásticas. Así que hoy no movería un dedo en favor de la escuela estatal,donde no reina la menor “libertad de ideas”, sino sólo conformismo y corrupción”(L.Milani a L.Mencaroni 9.3.1961, enG.Pecorini,
 I care ancora
(EMI, Bolonia 2001) 98.
Y esto dice Paulo Freire, más lírico, haciendo suyo un poema de Tom Paxton(Chicago 1931) cantado por Pete Seeger (Nueva York 1919). Pero vosotros no os preocupéis; han pasado muchos años desde esta conferencia de Freire en Ginebra en1970. Puede que hoy las cosas estén mucho mejor ¿O no?2
 
“¿Que aprendiste hoy en la escuela, mi pequeño?¿Que aprendiste hoy en la escuela?Yo aprendí que Washington nunca ha dicho mentiras.Yo aprendí que los soldados mueren muy rara vez.Yo aprendí que cada uno es libre.Y que lo que el maestro me dice eso es.Eso es lo que yo aprendí en la escuela hoy.Eso es lo que aprendí en la escuela.Yo aprendí que los policías son mis amigos.Yo aprendí que la justicia nunca acaba.Yo aprendí que por sus crímenes mueren los asesinos,aunque nosotros cometemos también alguna falta.Yo aprendí que nuestro gobierno debe ser fuerte.Tiene siempre razón y nunca se equivoca. Nuestros jefes son los hombres mejores.Y nosotros los elegimos sin cesar.¿Qué aprendiste hoy en la escuela, mi pequeño?¿Qué aprendiste hoy en la escuela?Yo aprendí que la guerra no es tan mala.Yo aprendí algo sobre las más importantes que hemos tenido:cómo hemos combatido en Francia y Alemania.Y que un día yo podré probar mi suerte.He aquí lo que aprendí hoy en la escuela.He aquí lo que aprendí”.Y – comenta Freire – ese podría ser, más o menos, el poema que millones deniños de diversas partes del mundo podrían recitar si se les preguntara lo queaprendieron hoy en su escuela. Y si por curiosidad se nos ocurriera preguntar a nuestros jóvenes lo que han aprendido hoy en la universidad sus respuestas no serían menosimpresionantes que las del pequeño del poema de Tom Paxton.Entre otras cosas podrían responder hoy aprendimos en la universidad que laobjetividad de la ciencia implica la neutralidad del hombre de ciencia; y aprendimos queel conocimiento es puro, universal e incondicionado y que la universidad es la sede deese conocimiento… Aprendimos también que el desarrollo económico es un problema puramente técnico; que los pueblos subdesarrollados no son eficientes, a veces por lamezcla de razas, a veces por razones de clima y otras veces por su misma naturaleza”.
La antítesis
En resumen, que vuestra tesis también tiene su antítesis:Ahí está la jaula escolar – de 10, 13 o más años de duración – nada agresiva,siempre y en todo buena, pero algunos desgraciados o insensatos no quieren entrar... Nos hemos reunido para que ninguno se quede fuera. Y me habéis llamado para que osayude. En la televisión, hace no más de una semana, se vieron policías municipales deBarcelona buscando chicas y chicos por la calle durante el horario escolar.
 Desertores escolares
los llaman en Latinoamérica para referirse a ladesescolarización, al absentismo y al fracasado que no vuelve al curso siguiente y que, por cierto, antes no dejaba huellas estadísticas en España, como he denunciado variasveces.Os hago notar que en otros foros como éste no hablan de absentismo escolar,sino de fracaso escolar; y se refieren a las niñas y niños que entre 6 y 16 años ya3
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...