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Coli Gue

Coli Gue

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Coligue
Castellano
" COLIGÜE."
Cuento sobre los mapuches .Escrito por Alfredo Francisco Humberto Juillet Frascara.31.12.1981
 
- " Yo pido tres vacunos, veinte pollos y un terreno para sembrar."- Dijo el padre de lanovia. Neculman bajó la cabeza, pues no tenía ni los pollos.- ¿ Oiga, pero Ud. sabe que yo no tengo nada !" - Dijo con la mirada en el polvo.- Así será, pues, hombre. Pero yo, a mi hija, no se la voy a dar a cualquier pobretón que nohalla sabido ganarse las cosas por su mano. ¡Hasta luego !"- Dijo el padre de la doncella, yse fue del lugar. Neculman apretó los dientes, enrabiado con la fortuna adversa que leestaba tocando. Se dirigió hacia los cerros. Allá , su enojo se fue diluyendo de a poco, conel viento que pasaba por sobre las piedras y los matorrales. Era invierno en Araucaníachilena.Ya de noche, volvió a su rica. Su padre le miró, sin hablarle. Todos ya sabían su problema.Desde que había visto a la doncella llamada Coligue, ya no era el mismo ; callaba casi todoel día y su mirada era angustiosa.- ¿Qué le pasa, hijo ?"- Preguntó su madre.- ¡ No me pasa nada. iñora !"- Le respondió Neculman, torciendo el gesto. Pero, no comió.Y se acostó a dormir vuelto hacia las cañas de la pared. Pasaron los días. No llovía y erainvierno.- Se van a dar malas las cosechas, este año."- Farfulló Matucale, el padre de Neculman.-"Hay que pedir ayuda."- ¿A quién ?"- Inquirió su hijo.- Ud. ya sabe a quién se le pide, hijo !"- Respondió Matúcale, mirando hacia el cielo.- "ACoi Coi."- Añadió, más explícito.- Pero...Coi Coi no nos quiso oír una vez , padre."- Le retrucó Neculman- " ¿Recuerda, padre? Los viejos cuentan que Coi Coi peleó con Ten Ten, los dos transformados enculebras poderosas, pues Coi Coi iba a desbordar las aguas, haciendo salir al mar de sulecho, y Ten Ten volvió a las gentes en peces y rocas, para que no se ahogaran. "Y comolas gentes subían a los cerros, haciendo que Ten Ten subiera más y más hacia el lejanosol..., muchos se quemaron , hasta que Coi Coi no tuvo de adonde sacar más agua y tuvoque dejar de lado sus ideas de muerte... "Pero muchos de los hombres, los transformados enrocas y peces, no pudieron retomar la figura humana y les quedó de consuelo elentretenerse con las mujeres, cuando éstas se iban a bañar , o a mariscar. " Matúcale guardósilencio.Días después , toda la tribu reclamaba por la escasez del agua. Neculman se iba, con otrosmuchos, a cazar a los montes, pasando el día en esas labores, regresando con pájaros yanimales pequeños por la noche. Y no había agua para hervirlos, debiendo asarlos al fuego,con lo que los ancianos y niños debían comer los trozos machacados.El Voiguevoi dijo:- " Yo voy a tratar de convencer al Pillán. Yo voy a luchar en contra delas maquinaciones de los brujos y hechiceros que nos están echando este mal. "No digo quesean de estas tierras: han de ser brujos y hechiceros de los enemigos." Todos rechinaron losdientes, pensando que los enemigos ( una tribu que habitaba a un día de marcha ) podían ser realmente quienes los estaban perjudicando .El Voiguevoi agregó:"- Y todos tienen que ayudarme, porque entre todos tenemos másfuerza .¡ Los del huenu vamos a pedir todos juntos que llueva, para que no muramos dehambre." Esa tarde hubieron diligentes preparativos , que duraron hasta la mañanasiguiente, en que comenzaron la ceremonia, con gran respeto. Hombre y mujeres formabanun gran corro, en fila de a uno en fondo. Giraban lentamente alrededor de un altar, en elcual las ramas de canelo colgaban de los postes.
 
El Voiguevoi quemaba ciertas ramas y ciertos polvillos y lanzaba imprecaciones al Huenu,con devoción. El sol radiante de la sequía lanzaba sus rayos de oro sobre las negrascabelleras. Alrededor del circulo en movimiento , el pueblo conformado por hombre,mujeres y sus niños, ayudaba en los cánticos y en las exclamaciones . Se levantaba , comodel suelo mismo, los gritos y cantos de la raza mapuche. Neculman estaba entre los que miraban girar a los del corro. La ceremonia llegó a su final poco después del mediodía, quedándose todos atisbando hacia el despejado cielo, conesperanza. ¡ Ya se había hecho lo que había que hacerse ! Ahora era cosa de esperar, pensando en que las cosas se iban a arreglar , cuando cayera la lluvia del alto cielo. Pasaroncuatro días, y aún no llovía. Entonces, se produjo la tragedia.Huentelauquen, hermano de Neculman, aprovechando una tarde en que Pillauquén,cazador, volvía de los cerros, lo cogió del cuello y lo aturdió de un piedrazo. Cayó sobrePillauquén y en el suelo le abrió el corazón con un cuchillo de piedra, y lo mordió, mientraslloraba, pues era su hermano menor. Corrió con ese corazón hasta llegar bajo un árbol, y loenterró. El cuerpo sin vida lo arrojó a una quebrada, quedando en su pedregoso fondo.Cuando llegó a la ruca familiar, todos le miraron asustados por su expresión desesperada.El padre, Matúcale, preguntó : " ¿Qué has hecho, Huentelauquen? ¿Has cambiado a tuhermano por agua? " Huentelauquen bajó la cabeza y no respondió- Te vieron matar a Pillauquen. Te vieron enterrando " eso" debajo del árbol del canelo.Mejor te vas de aquí, antes de que yo mismo te mate." Huentelauquén salió de la choza, a paso firme, dirigiéndose hacia la montaña. Pero los efectos del sacrificio fueron inmediatos.La noche del día del crimen, se sintieron truenos, cayendo rayos en la cordillera de losAndes; iluminaban los cerros con las descargas.Y nevaba , cayendo lluvia en las tierras bajas. Habían llegado las nubes negras desde el sur.Habían llegado como un manto, rápidas, cual si una mano poderosa las hubiera arrojadosobre los cielos del poblado mapuche. El agua caía y caía, bajando desde los cerros,trayendo el barro y la piedras, resonando fuertemente en su camino .Huentelauquén, mojado, se guarecía bajo unas rocas, mirando correr hacia el pueblo el aguade la tormenta. En su mente había soledad y silencio. Su ego, dormido, le hacía ver el aguade la lluvia , las renegridas nubes, la pálida luz... estaba como en otro mundo.Las ráfagas de lluvia le mojaban el cuerpo, sus pies en el barro , y su alma ajena a todo. Sesentía vacío, recordando a su hermano , con expresión de sorpresa, siendo apedreado por élsin compasión Recordaba el corazón, ese órgano vivo que había sido la base de la vida dePillauquen, destilando sangre sobre los terrenos secos. El había mordido ese despojo, paraasí cumplir la Ley que haría llover.En la tribu todos estaban agradecidos de Huenu, por las lluvias. Pero era una lluvia triste, pagada con sangre de un hombre. Todos sabían que Pilauquen era el que había pagado porque todos siguieran viviendo, aunque no lo hubiera hecho voluntariamente. Sacabancántaros desde las chozas y juntaban agua de lluvia , pues era agua sagrada. Sabían que para obtener ciertas cosas había que despojarse de ciertas otras. Aunque pareciera que algomalo existía en esas costumbres ancestrales, era parte del patrimonio tribal. Estaban siendogobernados por seres poderosos e invisibles.Tras el período de las lluvias las siembras fructificaron , siendo esta vez las lluvias máscopiosas que en años anteriores, como queriendo suplir la tardanza en llegar. Y ya casinadie se acordaba de Pillauquen, en la hora de las cosechas. Sólo Huentelauquen lo teníavívidamente grabado en su mente, mientras cazaba o pescaba, entre cerros y lejos del poblado. Neculman miraba a Coligue, la joven, desde lejos.

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