Las garantías constitucionales se encuentran previstas y reguladas en el título preliminar y los demás articulados del Nuevo Código Procesal Penal, además toda lanormatividad que regula en proceso penal se encuentra sistematizado en un solo cuerponormativo que garantiza la uniformidad y coherencia de su contenido, de donde se apreciaclaramente un contenido respetuoso de la Constitución Política del Estado y TratadosInternacionales de los Derechos Humanos que nuestro país de encuentra suscrito yratificado.
II- CONSIDERACIONES GENERALES:
El proceso penal constituye el medio para que el Estado a través del Ius Puniendi ymediante un procedimiento donde se respeten las garantías constitucionales de losindividuos que forman parte de la relación procesal, se sancionen conductas que vulneran bienes jurídicos penalmente relevantes protegidos por el Estado para evitar que atentencontra la convivencia social.Claus Rocín, considera que el derecho procesal penal es el sismógrafo de laconstitución del Estado, reside en ello su actualidad política, la cual significa, al mismotiempo, que cada cambio esencial en la estructura política (sobre todo una modificación dela estructura del Estado) también conduce a transformaciones del proceso penal
.Debemos ser concientes que el poder político una vez que toma posición en elEstado, para poder gobernar siempre realiza cambios, tales como modificar leyes,reglamentos y otros; pues lo que no se debe de perder como sendero es que todo cambio denormativa tiene que tener legitimidad social, y ser siempre concientes de la granimportancia y necesidad del respeto de los derechos de las personas que viven en unespacio territorial dividido por líneas imaginarias que constituyen un estado.El respeto de las garantías constitucionales, es el reflejo de un estado moderno ydemocrático, donde los derechos fundamentales consagrados en la constitución y tratadosinternacionales suscritos y ratificados por los países primen por encima de cualquier decisión política, y se respete la independencia de la estructura del Estado, donde ningunoincida sobre las decisiones del otro. Nuestro país ha empezado a tomar conciencia de la necesidad de incorporar ennuestra normatividad aquellas garantías previstas en nuestra Constitución Política delEstado, y con ello hacer presente a los aplicadores del derecho que estos derechos no deben
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Roxin, Claus; Derecho Procesal Constitucional, 3ra Reimpresión, Editores del Puerto s.r.l., Buenos Aires,2006, p. 10.
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