Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more ➡
Download
Standard view
Full view
of .
Add note
Save to My Library
Sync to mobile
Look up keyword
Like this
0Activity
×
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
ZIZEK-Objeto a en Los Lazos Sociale1

ZIZEK-Objeto a en Los Lazos Sociale1

Ratings: (0)|Views: 66|Likes:
Published by johnyveira

More info:

Published by: johnyveira on Jul 07, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, DOC, TXT or read online from Scribd
See More
See less

07/07/2013

pdf

text

original

 
objeto a en los lazos sociales.Por Slavoj Žižek |El presente escrito forma parte de un entramado que da cuenta de algunas de las últimasformulaciones polémicas del autor en relación al tema. Consta de tres ejes: 1) Lahistoricidad de los cuatro discursos. 2) El judío como objeto a, o los impasses del anti-anti-semitismo. 3) El objeto a como el límite inherente del capitalismo.A pesar de que la noción lacaniana de “discurso universitario” circula hoy ampliamente,rara vez es usada en su significado preciso (designando un “discurso” específico, lazosocial): a modo de regla, funciona como una vaga noción de cierto speech que forma parte de la maquinaria interpretativa académica. En contraste con este uso, uno podríatener siempre en mente que, para Lacan, el discurso universitario no está directamenteenlazado a la Universidad como institución social –por ejemplo, él afirma que la UniónSoviética fue el puro reino del discurso universitario–.En consecuencia, el hecho de haberse tornado un objeto de la maquinaria interpretativauniversitaria no sólo no prueba nada acerca del status discursivo de alguien; sino quenombres como Kierkegaard, Nietzsche o Benjamin –todos ellos grandes anti-universitarios cuya presencia en el entorno académico es hoy dominante– demuestranque los autores “excluidos” o “malditos” son la estofa alimenticia IDEAL para lamaquinaria académica. El nivel superior de la fórmula de Lacan del discursouniversitario (S2 °a) ¿puede ser leído no sólo como el conocimiento universitario queintenta integrar-domesticar-apropiarse del exceso que lo resiste y lo rechaza?Lo que se oculta tras el reproche de pertenecer al discurso universitario es, por supuesto,la pregunta por la relación entre el psicoanálisis y los estudios culturales[1].
 
El primer hecho a ser tenido en cuenta es que lo que está faltando en los estudiosculturales es precisamente el psicoanálisis como un lazo social, estructurado alrededor del deseo del analista. Hoy se menciona a menudo cómo la referencia al psicoanálisis enestudios culturales y la clínica psicoanalítica se complementan mutuamente: a losestudios culturales les falta el Real de la experiencia clínica, mientras que a la clínica lefalta la perspectiva más amplia crítico-histórica (es decir, de la especificidad históricade las categorías del psicoanálisis –complejo de Edipo, castración, autoridad paterna...–)La respuesta a esto debería ser que cada acercamiento (aproximación) debería trabajar en sus limitaciones desde su (propio) horizonte y no dependiendo del otro para llenar sufalta. Si los estudios culturales no pueden dar cuenta del Real de la experiencia clínica,esto es señal de la insuficiencia de su propio marco teórico; si la clínica no puedereflejar sus presuposiciones históricas, es una mala clínica... Uno podría agregar a esta paradoja dialéctica hegeliana standard (al luchar contra el opuesto extranjero/externo,uno lucha contra su propia esencia) su suplemento inherente: al impedirse a sí mismo,uno verdaderamente impide al propio opositor externo.Cuando los estudios culturales ignoran lo Real de la experiencia clínica, la víctimaesencial no son los estudios culturales mismos sino la clínica que permanece cautiva ensu empirismo pre-teórico. Y viceversa, cuando la clínica falla (en tener en cuenta sus presuposiciones históricas), la víctima esencial es la teoría misma, la cual, cortada de laexperiencia clínica, permanece como un ejercicio ideológico vacío. Y por supuesto, elhorizonte último no es la reconciliación de la teoría y la clínica: su brecha es lacondición absoluta del psicoanálisis –ya Freud escribió que, en las condiciones en lascuales finalmente fuera posible, el psicoanálisis podría no necesitarse más, es decir, lateoría psicoanalítica es en última instancia la teoría de por qué su práctica clínica estácondenada a fracasar.Uno de los signos delatores del discurso universitario es que el oponente es acusado deser “dogmático” y “sectario”: lo que el discurso universitario no puede tolerar es una posición subjetiva comprometida. ¿No debería entonces ser nuestro primer gesto, comoLacanianos, el asumir heroicamente esta designación de “sectarios” y meternos en una polémica “sectaria”?1 - La historicidad de los Cuatro Discursos.El discurso universitario, como discurso hegemónico de la Modernidad, tiene dosformas de existencia en las cuales su tensión interna (“contradicción”) es externalizada:el capitalismo, su lógica del exceso integrado, del sistema reproduciéndose a sí mismo através del constante auto-revolucionarse; y el “totalitarismo” burocrático, el cual es
 
conceptualizado en diferentes apariencias como la regla de la tecnología, la razóninstrumental, la biopolítica, como el “mundo administrado” ¿Cómo precisamente estosdos aspectos se relacionan entre sí? Esto quiere decir que uno no debería caer en latentación de reducir el capitalismo a una mera forma de apariencia de la másfundamental actitud ontológica de la dominación tecnológica; uno debiera mejor insistir  –al modo marxista– en que la lógica capitalista de integrar el excedente dentro delfuncionamiento del sistema, es el hecho fundamental. El “totalitarianismo” stalinista fuela lógica capitalista de productividad auto-propagada liberada de su forma capitalista,razón por la cual falló: el stalinismo fue el síntoma del capitalismo. El stalinismoenvolvió la matriz del intelecto general, de la transparencia planificada de la vida social,de total movilización productiva –y su violenta purga y paranoia fueron una especie de“retorno de lo reprimido”, la “irracionalidad” inherente al proyecto de una “sociedadadministrada” totalmente organizada. Lo que esto significa es que los dos niveles, precisamente en tanto son dos caras de la misma moneda, son en última instanciaincompatibles: no hay metalenguaje que nos permita traducir la lógica de dominación denuevo en la reproducción-a-través-del-exceso capitalista, o viceversa.La pregunta clave aquí concierne a la relación entre los dos excesos: elexceso/excedente “económico” que es integrado dentro de la máquina capitalista comola fuerza que impulsa al permanente auto-revolucionarse; el exceso “político” delejercicio de la fuerza, inherente al poder moderno (el exceso constitutivo derepresentación sobre los representados: el legítimo poder del estado responsable por sussujetos es complementado por el mensaje obsceno del ejercicio incondicional del Poder  –las leyes realmente no me sujetan, yo puedo hacerte CUALQUIER COSA QUEQUIERA, puedo tratarte como culpable si así lo decidiera, puedo destruirte si así loquisiera–).Tal vez, la clave de este problema sea provista por la historicidad inscripta en la matrizlacaniana de los cuatro discursos, la historicidad del desarrollo europeo moderno. Eldiscurso del Amo se sostiene –no para el amo pre-moderno– sino para la monarquíaabsoluta, esta primera figura de la modernidad que efectivamente socava la redarticulada de relaciones feudales e interdependencias, transformando fidelidad enadulación, etc.: es el “Rey Sol”, Luis XIV, con su l’etat, c’est moi, que es el Amo por excelencia.El discurso histérico y el discurso universitario entonces esparcieron dos resultados dela vacilación del reino directo del Amo: el imperio de los expertos de la burocracia queculmina en la biopolítica de reducir la población a una colección de homo sacer (lo queHeidegger llamó “encuadre” (enframing), Adorno “el mundo administrado” (theadministered world); Foucault, la sociedad de “disciplina y castigo”); la explosión de lasubjetividad capitalista histérica que se reproduce a través del permanente auto-revolucionarse, a través de la integración del exceso dentro del “normal”funcionamiento del lazo social (la verdadera “revolución permanente” es ya elcapitalismo mismo). La fórmula de Lacan de los cuatro discursos nos permite de este

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->