• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
ELIPHAS LEVILA CLAVE DE LOS GRANDES MISTERIOS
Título original en francés:
LA CLEF DES GRANDS MYSTERES
Traducción de:JAVIER TRONCOSOSegún Enoch, Abraham, Hermes Trismegisto y SalomónDiseño de portada:FERNANDO CASTILLEJO© EDITORIAL EYRAS Andrés Mellado, 42 Madrid-15. EspañaReservados todos los derechos de reproducción, total o parcial de esta edición española.ISBN' 84-85269-25-X.Depósito legal: M.28.755-1981Fotocomposición: CARRERA, S. A. Impreso en España por:Artes Gráficas Ibarra, S. A.Matilde Hernández, 31. Madrid-19
 
LA CLAVE DE LOS GRANDES MISTERIOS
Según Enoch, Abraham, Hermes Trismegisto y SalomónPor Eliphas LeviLa religión dice: Creed y entonces comprenderéis. La ciencia afirma: Comprended y entoncescreeréis.«Llegará un tiempo en que toda la ciencia cambiará su aspecto; el espíritu, destronado yolvidado por largo tiempo, volverá a ocupar su lugar; quedará demostrado que las antiguastradiciones son totalmente ciertas; que todo el paganismo no es más que un sistema de verdadesque han sido corrompidas y colocadas fuera de sitio; que basta con purificarlas, por así decirlo, para hacerlas volver a su primitivo lugar, para verlas brillar en todo su esplendor. En una palabra,todas las ideas cambiarán, y, desde todos los confines, una multitud de elegidos exclamará alunísono: "¡Venid, Señor, venid! ¿Por qué censuráis a los hombres que se elevan ante estemajestuoso porvenir y se glorifican de adivinarlo...?"» (J.
 
de Maistre,
Tardes de San Petersburgo).
 
PREFACIO
El espíritu humano siente vértigo ante el misterio. El misterio es el abismo que atrae sin cesar nuestra curiosidad inquieta ante sus increíbles profundidades.El más grande misterio del infinito es la existencia de Aquel para quien todo carece demisterio.Al comprender el infinito que es en su esencia incomprensible, El mismo es el misterioinfinito y eternamente insondable, es decir, que El es, bajo toda apariencia, ese absurdo por excelencia en el que creía Tertuliano. Necesariamente absurdo, puesto que la razón debe renunciar para siempre a comprenderlo;necesariamente accesible por creencia, puesto que la ciencia y la razón, lejos de llegar a demos-trar que no existe, se ven fatalmente movidas a reafirmar la fe en su existencia y a adorarlo ellasmismas con los ojos cerrados.Siendo este absurdo la fuente infinita de la razón, la luz que eternamente resurge de la eternatiniebla, la ciencia, esta Babel de la mente, puede doblar y multiplicar sus espirales siempre enascenso, podrá hacer oscilar la tierra, pero nunca llegará al cielo.Dios es aquello que eternamente estamos aprendiendo a conocer. Por tanto, nunca llegaremosa ello totalmente.Sin embargo, el dominio del misterio es un campo abierto a las conquistas de la inteligencia.Se puede llegar allí con audacia; nunca se llegará a reducir su extensión; tan sólo se cambiará dehorizonte. Todo saber es el sueño de lo imposible, pero desgraciado de aquel que no osareaprenderlo todo y que no comprenda que para saber alguna cosa es preciso resignarse a estudiar siempre.Se dice que para aprender bien hace falta olvidar muchas veces. El mundo ha seguido estemétodo. Todo lo que se cuestiona en nuestros días ha sido ya resuelto por los antiguos, conanterioridad a nuestros anales, sus soluciones escritas en jeroglíficos no tenían mayor sentido para nosotros. Un hombre ha vuelto a encontrar la clave, ha abierto las necrópolis de la cienciaantigua y ha dado a su siglo todo un mundo de teoremas olvidados, de síntesis sencillas ysublimes como la naturaleza, irradiando siempre de la unidad y multiplicándose como losnúmeros, con tan exactas proporciones, que lo conocido demuestra y revela lo desconocido.Comprender esta ciencia es ver a Dios. El autor de este libro, al terminar su obra, creerá haberlodemostrado.Pero, cuando hayáis visto a Dios, el hierofante os dirá: volveos, y en la sombra que proyectáisen presencia de este sol de las inteligencias veréis aparecer al diablo, ese negro fantasma que véiscuando vuestra mirada se aparta de Dios y cuando creéis llenar de nuevo el cielo con vuestrasombra, ya que los vapores de la tierra parecen agrandarla al subir.Conciliar, en un sentido religioso, la ciencia con la revelación y la razón con la fe, demostrar en filosofía los principios absolutos que armonizan todas las antinomias, revelar, en fin, elequilibrio universal de las fuerzas naturales, tal es el triple objetivo de esta obra que estará, por consiguiente, dividida en tres partes.Mostraremos así la verdadera religión de tal forma que nadie, sea o no creyente, podrádesconocerla; ello será lo absoluto en materia de religión. Estableceremos en filosofía loscaracteres inmutables de esta VERDAD, que es en ciencia REALIDAD, en juicio RAZON y enmoral JUSTICIA. En fin, haremos conocer las leyes de la naturaleza en virtud de las cuales, semantiene el equilibrio, y mostraremos cuán vanas son las fantasías de nuestra imaginación frentea las fecundas realidades del movimiento y de la vida. Invitaremos también a los grandes poetas
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...