Los virus responsables en la especie humana son el A, el B y, en mucha menor medida,el C, del cual, a efectos prácticos, se puede prescindir. Se transmite de persona apersona, fundamentalmente, por vía aérea a través de las gotitas de «pflügge», queson microgotas en forma de aerosoles que se emiten al hablar, reír, cantar y, sobretodo, al estornudar o toser, y a través de las manos contaminadas tras habérselasllevado a la nariz, boca, pañuelo manchado...De los tres virus de la «Influenza», es el A el enemigo más complejo y peligroso, yaque, además de las variaciones constantes de sus elementos antigénicos-hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N)-, que provocan los cambios frecuentes de lacapacidad de infectar del virus -lo que llamamos la «deriva antigénica»-, puedepresentar variantes mayores que no reconoce nuestra memoria inmunitaria, lo que dalugar a las grandes pandemias.En 1930, Shope demostró la etiología vírica de epidemias parecidas en cerdos, lo quepermitió establecer una asociación entre una epidemia de gripe porcinainmediatamente anterior y la humana de 1918.Ningún otro microorganismo que afecta al ser humano tiene tanta difusión en otrasespecies: infecta mamíferos terrestres (caballos, cerdos, perros, bóvidos, monos),mamíferos marinos (ballenas, focas), aves domésticas (pollos, pavos, patos), avessalvajes (ánsares, patos, gaviotas)... Este hecho va a facilitar el encuentro entre virusgripales procedentes de diversas especies animales con los humanos, lo que permite laaparición de nuevos subtipos por recombinaciones genéticas en el sustrato biológicode los animales que enferman y su desplazamiento y difusión a través de rutasmigratorias de aves y mamíferos.No obstante, dos especies parecen las fundamentales en la cadena epidemiológica: lasaves y el cerdo. Las aves porque pueden albergar muchos tipos diferentes de virus,mientras que otras especies sólo albergan uno. Los virus «Influenza» A se multiplicaneficazmente tanto en su epitelio pulmonar como en el digestivo, permitiendo latransmisión por boca y deposiciones, dando un cuadro asintomático y excretándose engrandes cantidades en las heces, lo que asegura su transmisión al contaminar lasaguas y el entorno.De todas formas, los virus de procedencia aviar no se replican bien en el ser humano, yviceversa. ¿Cómo se posibilita esta adaptación que precisa de nuevas combinacionesgenómicas de virus de distinta procedencia? La respuesta es el cerdo, que a través delos receptores presentes en su tejido pulmonar posibilita la replicación tanto de losvirus de procedencia aviar como humana, y en ese sustrato biológico se dan lasposibles recombinaciones entre virus de distinta procedencia. Parece, pues, el«huésped intermediario», el eslabón de la cadena virus aviar-ser humano.¿Cuál es la situación actual? En México, EE UU y otros países de América tienen desdehace tiempo una situación epidémica continuada de gripe porcina causada por variosserotipos del virus A. Uno de ellos, el A(H1N1), consiguió mutar por el procedimiento
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