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Rodriguez, Pilar - Feminismos y solidaridad.pdf

Rodriguez, Pilar - Feminismos y solidaridad.pdf

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 Palabras clave
: solidaridad, empirismo feminista, punto de vista feminista, feminismo postmoderno,feminismos periféricos.
 Key words
: solidarity, feminist empiricism, feminist point of view, post-modern feminism, peripheralfeminism.
L
a solidaridad como “servicio a los demás” es una virtud un tanto“vulgar” y sospechosa que interesa sobre todo a mujeres pobres,oprimidas y, en nuestros días, migrantes ilegales. Se trata de una virtud complementaria de otra gran virtud, que es la justicia. Algunasmujeres blancas, de las clases medias, del norte, discuten mucho sobre
* Me gustaría dar las gracias a Margarita Birriel por su lucidez feminista de la quetantas veces me he beneficiado y por haberme propuesto dar una conferencia sobre untema tan poco explorado como el de feminismos y solidaridad en el curso de verano“Participando en el desarrollo: las mujeres como agentes de cambio”
 ,
que se celebró en Al-muñécar (Granada) en el año 1999, la cual constituyó el primer borrador de este artículo.No habría sido posible terminar este trabajo sin el inestimable apoyo de los y las colegasdel grupo de investigación de Sociología aplicada de la Universidad de Almería, que tanbien dirige Gonzalo Herranz de Rafael. José María Muñoz Terrón, como siempre, me pro-porcionó todos los materiales que estaban a su alcance y que de otro modo no habría po-dido revisar.** Doctora en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora ti-tular de Sociología en la Universidad de Almería (España). Universidad de Almería, De-partamento de Historia, Geografía e Historia del Arte. Dirección: Ed. C Humanidades,despacho 222, La Cañada de San Urbano, s/n 04120 Almería. Teléfono: 610 772771;correo electrónico: pilarr@ual.es.
Feminismos y solidaridad*
P
ILAR 
ODRÍGUEZ
M
 ARTÍNEZ
**
D. R. © 2010. Universidad Nacional Autónoma de México-Instituto de Investigaciones Sociales.
 Revista Mexicana de Sociología
72,núm. 3 (julio-septiembre, 2010): 445-466. México, D. F. ISSN: 0188-2503 /09/07203-04.
Resumen
: En este artículo revisamos el concep-to de solidaridad asociado con la epistemología feminista empirista, el punto de vista feminista y el feminismo postmoderno. En el primer caso,la solidaridad entre mujeres no es necesaria si hay una situación de igualdad y justicia. En el segundo modelo, la solidaridad entre mujeres se da por supuesta. En el tercer caso, dicha solida- ridad no existe de antemano y sólo son posibles solidaridades pasajeras. Planteamos, por fin, la solidaridad desde la perspectiva de los feminis- mos periféricos.
 Abstract
: This article reviews the concept of so-lidarity associated with empirical feminist epis-temology, the feminist point of view and post- modern feminism. In the first case, solidaritybetween women is unnecessary if conditions of equality and justice exist. In the second model, solidarity between women is assumed. In thethird case, solidarity does not exist beforehand and it is only possible temporarily. The authorconcludes by positing solidarity from the pointof view of peripheral feminism.
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 justicia y se organizan en partidos políticos para defender su modelo desociedad justa. Sin embargo, incluso en el norte rico, la participaciónactiva de las mujeres en partidos políticos siempre es menor que suparticipación en las asociaciones de voluntariado. De hecho, el perfildel voluntariado es una mujer soltera, culta y católica. En comparacióncon los hombres, hay más mujeres voluntarias y menos políticas. Por lodemás, la solidaridad parece que tiene más que ver con el desarrollo de valores postmaterialistas que con la existencia de una heterogeneidadetnocultural (Janmaat y Braun, 2009).No disponemos de muchas teorizaciones feministas sobre la solida-ridad. Y, sin embargo, cualquier feminismo debe contener un análisisde una realidad compartida
un saber o epistemología
que deberíaaparejar un proyecto político más o menos solidario. La mayoría de lasinvestigadoras y/o feministas prefieren discutir sobre igualdad, justicia y,sólo recientemente, sobre diversidad. Posicionándose sobre la diversidad y frente al multiculturalismo, autoras como Celia Amorós defienden unparadigma abstracto de universalidad
1
que, al parecer, conecta con la razón y la Ilustración, pues “hay que discutir todas las reglas de todas las tribus.Están puestas a debate, de hecho, y deben estarlo, de derecho” (Amorós,2008: 103). Pero hallamos pocos planteamientos sobre la solidaridad.Los feminismos suponen que existe algún tipo de solidaridad en elacceso al conocimiento
epistemología
sobre los problemas socialesde las mujeres. El conocimiento
o saber
debe ir engarzado a su vezcon un proyecto político necesariamente solidario. En este artículo nosplanteamos la siguiente pregunta: ¿hasta qué punto las epistemologíasfeministas
que suponen de algún modo conocimientos comparti-dos
implican algún tipo de solidaridad y qué efectos podrían tener
1
Como señala Amelia Valcárcel, “contra tal pretensión se alzan ahora algunas voces:las de algunos de los colonizados y varias que son nuestras también. Tal universalidad,nos dicen, es proterva. Borra diferencias a las que se tiene derecho; uniformiza los mo-dos de vida sin aumentar la calidad de ésta. Es un rodillo aplicado sobre los débilespara no tomarse el trabajo de entenderlos ni respetarlos. El norte universalizador esagresivo. Llama universales a sus costumbres y manías. Saquea al sur de mil modos. […] Yo estaría dispuesta a tomar en consideración algunas de esas invectivas si sólo nosotroshubiéramos inventado el dinero. Si hubiéramos sido los únicos en comprar y vendercosas y hombres. Sin embargo, más tiendo a pensar que ésta es una capacidad humanauniversal. Cambiar y obtener ventaja, negociar con los deseos y necesidades de otropara que cumpla los nuestros, jugar con el desvalimiento ajeno, son habilidades que nosacompañan a todos, allá donde los seres humanos nos hayamos instalado” (Valcárcel,2002: 34-35).
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EMINISMOS
 
 Y
 
SOLIDARIDAD
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los distintos saberes feministas respecto a la acción colectiva de lasmujeres? Para ello hay que plantearse quién
según las feministas
estácualificado(a) para ofrecer un saber feminista, debate que pretendemosretomar a partir de los posicionamientos sobre lo que, en su día, SandraHarding calificó como “la ciencia en el feminismo” (Harding, 1996). Algunas autoras y autores que hablan de solidaridad se refieren in-directamente al principio más olvidado del orden social moderno quenació con la Revolución francesa. Como gran parte de las proclamasque han llegado hasta nuestros días, este principio estaba formulado enmasculino. Nos estamos refiriendo a la fraternidad (Camps, 1991: 136-153). Ciertamente, la libertad y la igualdad han tenido innumerablesdefensores y detractores, pero en las sociedades modernas, los varoneshablan poco entre ellos de solidaridad; se podría decir que, incluso, nodedican muchas energías a debatir sobre la fraternidad.
2
El término so-lidaridad, según define el diccionario de la Real Academia Española, serefiere simplemente a la “adhesión circunstancial a la causa, empresa uopinión de otro”. No debería sorprender esta definición tan escueta. Sesupone que la sociedad está formada por
 individuos
, libres e iguales, queforman continuas
alianzas
, todas ellas
 pasajeras
, para defender sus
 inte- reses
privados. En ese
 juego
de alianzas, la solidaridad se entiende como
 adhesión
circunstancial a la empresa y opinión de
otro,
como
vínculo
quese establece a fin de conseguir unos objetivos particulares.Las críticas a ese modelo florecieron con su mismo surgimiento. Así,en el epílogo a la declaración de los derechos de la mujer y la ciudada-na (1789), las mujeres ilustradas consideraban que, a pesar de que ellashabían sido solidarias, sus compañeros se habían vuelto injustos conellas una vez que llegaron a ser libres: “El hombre esclavo ha multiplicadosus fuerzas, ha necesitado recurrir a las tuyas para romper sus cadenas.Una vez libre, se ha vuelto injusto con su compañera”. Los revolucio-narios entendieron la solidaridad con las mujeres como una alianzapasajera. Y por eso, una vez que consiguieron sus objetivos, dejaron deser solidarios y se
volvieron
injustos. Como bien señala Celia Amorós,“la justicia, como con tanta perspicacia lo vio Nietzsche, solamente seplantea como problema y como norma reguladora cuando se constituyenespacios de equipotencia, cuando han de coexistir individuos que tienen
2
 
Según Victoria Camps, “la propiedad era la condición de la justicia, lo que daba alos ciudadanos la categoría de seres libres e iguales. Entre tales derechos, la fraternidadno podía ser vista sino como una semilla de confusión y contradicciones inaceptables.Una igualdad ‘fraternal’ llegaría a ser insoportable [...]” (Camps, 1990: 36-37).
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