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La Ilegibilidad de Lo Ped

La Ilegibilidad de Lo Ped

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Published by: Micaela Gonzalez Delgado on Jul 24, 2013
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La ilegibilidad de lopedagógico.
Entre la escritura y eltexto al decir y pensar el actopedagógico.
Lic. Micaela González Delgado.
Doc. Inédito. Material de apoyo para laasignatura de F P y P, mayo de 2008
Presentación
Reflexionar sobre el e
ducar
es una tarea sencilla o complicada aunque parezcacontradictorio, que se relaciona con la complejidad que muestran las sociedadescontemporáneas, los nuevos sujetos emergentes, la configuración del entornosocial y cultural, las formas actuales de construir los vínculos sociales y educativos;así mismo, no podemos dejar de reconocer que también se asocia con lo poco quenos permiten conocer de esos fenómenos otros acercamientos, otrora fructíferos.Sin embargo, reflexionar sobre ello, es una forma de tener acercamiento a losprocesos que entretejen sistemas simbólicos y, al mismo tiempo, significantesoriginarios de una acción instituyente y pensar un magma
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 de representaciones enel registro de lo histórico-social y la “subjetividad social. De ésta última comoángulo particular desde el cual podemos pensar la realidad social” porque para elindividuo común, para “el ciudadano de la vida cotidiana”, la subjetividad son losojos con los cuales ve al mundo, lo interpreta, y en consecuencia, actúa en él.Colocar la mirada en la preocupación sobre el vínculo entre “el hacer” banal y cotidiano y “el pensar” del individuo común en los procesos educativos implicaubicarnos en los valores, las creencias, ideas, imágenes, el ethos, los saberes queproduce, en vez de limitarnos a lo que se exterioriza de cada acción social, y porderivación, la ilusión de que puede ser observable desde un pretendido lugarexterno.Este pequeño texto convoca a reflexionar sobre la tarea de
 Educar. E 
n su amplitudde significación nos remite a reconocer qué se juega en el interior de los procesoseducativos y pedagógicos en entramados de sentidos y significados en los cualessurge cada proceso; aunque la acción siempre emerge de manera espontánea, no seproduce en un vao de sentidos, todo lo contrario. Así en un
 primer nudo problemático
situaré,
lo educativo y su invisibilida
, de modo que los
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De acuerdo a Castoriadis es el Imaginario social
 
registros se evidencian a largo plazo muchas de las veces y tenemos que extraerlosa la realidad para darles visibilidad. En un
segundo nudo problemático
, tornare ala idea de
lo pedagógico para mirar su indecibilidad 
, dado que se inscribeen el seno de identificaciones resultado de la interpelación que podemos exploraren la complejidad de sentidos y significaciones que se trasladan entretejidas amediaciones pedagógicas y educativas. Revalorar la traducción y leer lo ilegible enlos procesos que surgen en la tarea de educar es un imperativo histórico, político y necesidad profesional de los educadores, en tanto que ahí se producen girosperceptuales, de sentido y significación sobre lo que intervenimos educativamenteo pedagógicamente y somos responsables directos o indirectos de los resultadosque tendrán emergencia en ese lugar.
Primer nudo problemático: Lo educativo
Empezar por
lo educativo
como una
acción invisible
contiene una ciertafragilidad y desvalimiento cuya expresión más natural, es su contingencia en laaventura del riesgo y el atrevimiento de sujetos sujetados a la aprehensión de laexperiencia, la circunstancia, el tiempo y el espacio pedagógico. Los procesos quedan lugar a la experiencia expresan el contenido y distinción con lo pedagógico. Elcarácter revelador de lo educativo se muestra en la incompletud, el inacabamientoo inconclusión de los sujetos y reside ahí precisamente la posibilidad de educar.Tiene parte la búsqueda y la producción de sentido del proyecto que somos. Elespacio original de un vacío irreductible en el cual se decide sobre sí mismo y anuncia al nuevo ser, pero como diría Freire (1979) “sujeto por vocación, objeto pordistorsión”, puesto que el sujeto es un ser que gestiona procesos en la acción, en lasrelaciones y prácticas sociales que despliega, además es un sujeto de pluralidad, deconsecuencia, criticidad y temporalidad con el mundo. De ahí que el hecho de laposibilidad en la capacidad de discernir lo que se apropia y lo que se deja de lado,estriba la formación y en la experiencia se inscribe lo educativo que se desborda enel “estar en situación”.El hombre en situación implica ser el hombre del compromiso que hay quemantener, la declaración de responsabilidad testimonial, una libertad juramentada,una fe que obliga a rendir cuentas y nos coloca en ser la diferencia y la distinción enel lugar del acontecimiento, en el
tener-lugar
. De ahí que, el
tener-lugar
, a su veznos convoca a llegar, a tener lugar, a ocupar un lugar como horizonte deanticipación, de posibilidad ante la imposibilidad educativa de que habla Freud,con hospitalidad entre el afuera y adentro de la responsabilidad. Así, laresponsabilidad con la profesión de fe que profesamos es, al mismo tiempo, la queestructura la actitud y el contenido de las lógicas de apropiación en matrices declasificación en la configuración
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de los espacios de formación profesional, mismosque producen la capacidad de discernimiento para la elección de la apropiación de
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Josefina Granja Castro (1999) destaca en la noción de configuración que: “[...] se desagrega en un conjunto denociones de alcance intermedio que le dan operatividad: emergencia, desarrollo, desplazamiento y sedimentación. Cadauna de ellas ayudan a entender cómo procede el cambio en un doble aspecto: qué es lo que se modifica en un proceso decambio y cómo tiene lugar esa modificación”
 
saberes y conocimientos como condición del vínculo y sentido de la transmisión dela herencia cultural que recibimos. Esta situación sucede porque se reordenan lasredes de transacción conceptual del campo social e implica entonces, organizar lasinteracciones, ponerles nombre y generar nuevos niveles de complejidad mediadospor los imaginarios, las representaciones, los sistemas simbólicos y las imágenesculturales que, a su vez, son procesos “reconstruidos” en el espacio de vidacotidiana a través de la experiencia, la práctica y la intervención profesional, dandocabida a nuevas configuraciones centradas en la reconstrucción del sentido del uso y la apropiación teórico en la emergencia-desarrollo-desplazamiento-sedimentación de la configuración en el espacio, tiempo y territorio del campoprofesional.De modo que las relaciones del hombre con la realidad contienen diferentes tiposde contacto y participación que van creando y recreando condiciones contextuadasen el dominio de la cultura. Por lo que participar significa algo más que tener unacultura profesional pedagica o compartirla. Significa una relación deconfiguración específica con esa cultura profesional pedagógica (en tanto la culturaes un fenómeno colectivo y no individual, significa también una relación específicacon la colectividad, los actores que participan son los portadores históricos de undeterminado sistema simbólico y una determinada cultura profesional). Así, es lacolectividad quien produce, configura y define un “nosotros” distinto de los “otros”,a partir del reconocimiento de una cultura profesional pedagógica propia diferente que fortalecen la identidad profesional. Pensando en el mediano y largoplazo, parafraseando a Josefina Granja, el ámbito de la práctica constituye uno delos lugares donde mejor pueden apreciarse los desfases temporales del cambio y reactivación de usos, representaciones, funciones de estructuras y prácticasculturales de la profesión. De ahí que se defina una cultura profesional pedagógicapropia porque los agentes implicados tienen un “cierto grado de control” sobre loselementos que la constituyen y la configuran a partir del sentido que adquiere en elespacio y territorio de la experiencia.Reconocer que los procesos que se gestan en lo educativo, nos muestran el proyectoque somos sin ser destino es dar testimonio del cambio por el protagonismo en uncierto adentro que exterioriza un cierto afuera en la dualidad que somos
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. Educar,entonces, es tener conciencia de la dimensión del acontecimiento y el deber que noscompromete y nos declara su autoridad en la profesión de fe. Un pacto de ternura y amor como derecho de la alteridad y la memoria colectiva para tener un acto deconfesión del alma, de trasmitir libertad, de dar la mano para adentrarse en unmundo que teje la vida. De tal modo que sea el referente que revitaliza el corazón y la palabra propia para ofrecer los propios ojos para que, con ellos, puedan otrosmirar la realidad sin miedo y con apertura para el
buen vivir.
El sentido es darsentido al acto de educar y presentar el propio rostro abierto y trasparente para
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Es necesario señalar que cada ser contiene en sí mismo un espacio público y uno privado, Marleu Ponti habla por ejemplo de la dualidad mente y cuerpo; Paul Ricoeur (1990) hace una distinción entre la persona (el cuerpo o lo que ocupaun espacio-temporal) y el individuo (el sujeto de la enunciación); Derrida (1995) habla de la presencia real y la presenciaen la representación. En fin hay varias posiciones que podríamos mencionar, sin embargo, tomo una posición desde lareferencia espacial de que habla Derrida en el sentido del adentro como conciencia y el sentido del afuera, como larepresentación de una presencia en el mundo y como la referencia espacial.

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