• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
 
-1 -
Iniciativa Sevilla Abierta
LibertadRacionalidadCosmopolitismoLaicismoCreatividad
El acto
ISA LEE en la Feria del Libro 2009
quiere acoger todas las iniciativasde textos, autores y participantes que consigan divulgar adecuadamente las ideasbásicas de ISA, tanto en el contenido como en la forma
.
 Dentro de esas premisas se incluye un homenaje a ideas, actitudes ypersonajes poco valorados, muchas veces denostados e incluso perseguidos por losdistintos gobiernos y grupos de poder a lo largo de la historia. Dichos personajes,conocidos y anónimos, consiguieron en situaciones adversas y sintiendo la necesidad deser libres crear islas de conocimiento y pensamiento ctico (convenculos,conciliábulos, conjuras y algunos su propio mundo imaginario). Estos personajes hancontribuido a alcanzar muchos logros de nuestra sociedad aunque la sociedad lo ignorey creo que constituyen nuestros referentes olvidados; por ello debemos redescubrirlos ysentirlos como miembros históricos de nuestro grupo ciudadano.Sevilla 24 de mayo de 2009
 
 
-2 -
Índice:
JUAN AZ - El asesinato que conmocionó a Europa 3LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA DE BLANCO WHITE 5BERTRAND RUSSELL y RICHARD DAWKINS 6TEORÍA DE ANDALUCÍA - Ortega y Gasset. 8LUÍS CERNUDA A sus paisanos 10TUCÍDIDES
. -
"HISTORIA DE LA GUERRA DEL PELOPONESO" 12
 
EL VOTO DE LA NACIÓN ESPAÑOLA - 1 - 13 Diciembre 1809 14POEMAS DE CONCEPCIÓN ESTEVARENA 17CARMEN VILLALTA BONITA Mi vida ha cambiado 18MANUEL CHAVES NOGALES La gesta de los caballistas 21ANTONIO MACHADO Poema 23RAINER MARÍA RILKE Cartas a un joven poeta 24ALEJANDRA VANESSA Interferencias 26EVA DÍAZ PÉREZ Memoria de cenizas 27
 
 
-3 -
JUAN DÍAZEl asesinato que conmocionó a EuropaTexto de Doris Moreno
La madrugada del 27 de marzo de 1546, Juan Díaz se levantó como de costumbre parainiciar sus estudios en la casa de Neoburgo, donde temporalmente residía. Tenía sobrela mesa varios libros pendientes de lectura que se habían retrasado, y quería acabar depulir un pequeño tratado titulado Christianae Religionis Summa. El retraso no eraimportante, y menos teniendo en cuenta la razón última. Unos días antes, Juan habíarecibido una visita inesperada: su hermano Alfonso, clérigo y abogado en el tribunal dela Rota romana, había viajado desde Italia para verle.Después de varios años sin noticias suyas, el encuentro fue muy emotivo.Juan aún recordaba el cálido abrazo de su hermano y las largas conversaciones quealrededor del fuego habían mantenido recordando su infancia en Cuenca, sus juegos deniños con su otro hermano, Esteban, sus padres, las noticias sobre los vecinos, como lafamilia Valdés…Una conversación llena de nostalgia. ¡Qué lejos quedaba el terruño conquensedespués de haber viajado por media Europa en los últimos catorce años! Juan habíadejado España para instalarse en el colegio Santa María de la Merced en París. En suuniversidad había realizado sólidos estudios de griego y hebreo. En aquella época, Juanhabía hecho del estudio de las lenguas el centro de su vida, pero no como fin en simismo sino como instrumento para alcanzar conocimiento y verdad.Alfonso fingió interesarse por las ideas reformadas, y propuso a su hermanoque abandonase Alemania para dirigirse a Italia. Allí, en Trento, estaban reunidos lospadres del Concilio, discutiendo sobre las nuevas ideas, sobre la reforma de laiglesia…Juan debía asistir, presentarse, explicar con su vehemencia y pasión esa nuevainterpretación de los textos bíblicos. Los conciliares le escucharían y llegarían alconocimiento de la verdad. Alfonso insistió una y otra vez. Juan acarició la idea.Alfonso y Juan se despidieron a la espera de una decisión final. En realidad,Alfonso ya la había tomado. En la madrugada del 27 de marzo de 1546, cuando Juantodavía estaba pensando en cómo acometer la tarea diaria, llamaron a la puerta de sucasa en Neoburgo. Era el criado de Alfonso con una carta importante. Juan le hizo subir las escaleras para recibirle en su propia habitación. Poco después, Alfonso entró en lacasa y se quedó al pie de las escaleras vigilando la entrada. Mientras Juan leía la carta,las expertas manos del criado le asestaron un hachazo mortal en la cabeza.Los asesinos fueron detenidos en Innsbruck y encarcelados, pero no llegaron aser juzgados gracias a la intervención directa del emperador Carlos. De nada sirvió quelos príncipes protestantes exigieran al emperador y rey de romanos que se castigara alos asesinos. Fue el compañero de Díaz, Claud Senarcleus, que vivía en la misma casay fue testigo presencial de los ardides de Alfonso, quien realizó el relato de todo losucedido. Francisco de Enzinas editó ese texto añadiendo aquel manuscrito que tanto
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...