Jimmy Rincón, a.s.f.
l pasado veintiuno de febrero, antes de partir a la universidad y como es habitual tomé eldiario para pegarle una ojeada. Allí encontré en el editorial del diario el
Colombiano
un escrito el cualme cautivó e intenté comunicarme con la escritora para que me permitiera hablar del escrito, lo cualmuy amablemente aceptó, gesto que le agradezco mucho a la señora Carmen Elena Villa.Se trata de una entrevista para la revista
Zenit
, que fue realizada el 26 de marzo del presenteaño en Roma Italia. La entrevista fue a nuestra compatriota Clara Rojas, donde habla de su experienciade Dios en el tiempo de su cautiverio donde gracias a la formación religiosa comenzado por su familia yreforzada por las Hermanas de la comunidad de Cristo Rey, Colegio de Bogotá.Durante 6 años de secuestro, donde llegó a vivir sucesos bastante fuertes, como lo fueron: lamuerte de los diputados y amigos secuestrados, el embarazo y posteriormente la separación de su hijoEmanuel de su lado, fueron pruebas que gracias a su experiencia y fe en Cristo y a la Santa Virgen,María pudo superar.Dios te habla cuando ríes a carcajadas y cuando lloras con angustia, te ama cuando oras ycuando pecas de egoísmo, te ama siempre y en todo momento, te ama personalmente con nombre yapellido. Existes, vives y respiras solo por que el te ama. Clara aprovecha esos momentos de desierto,en la soledad de la selva. Soledad anímica donde puedes encontrar gente que pierde la fe o que nisiquiera la ha tenido. Es un testimonio para exaltar por, que al igual que muchos cristianos, hanllegado al punto de sacrificar y exponer su vida sin perder nunca la esperanza en Dios, en los momentosde oscuridad recurrir a la oración y buscar la luz del Señor, nuestro padre celestial.La oración es un arma tan poderosa que puede vencer cualquier obstáculo. Clara consiguenotar en el momento que su soledad la tomó como una oportunidad para consolidar su fe. Por mediode la lectura, la oración, al soñar y por los mensajes de familiares y demás personas que por medio dela radio le transmitían fortaleza, con sus comentarios y al orar por ella, por todos los secuestrados y por su hijo. Incluso el siervo de Dios Juan Pablo II y el santo Padre Benedicto XVI se unieron en estasoraciones.La educación en la fe y el seguir las tradiciones evangélicas que recibe en casa, altransmitirlas a su hijo desde su liberación, con la formación cristiana como lo hace en la visita aRoma y asistir como unos fieles más de nuestra amadísima Iglesia.Donde se encuentra el caos debemos sembrar semillas de esperanza. La invitación que lehace a las mujeres, a las madre y aquellas que están próximas a serlo es, a luchas por esa vida, comoella misma lo dice: “estamos hechas para dar vida”. Por más difícil que sea la situación, siempreexistirá una vía para salir adelante con esos seres, que son una representación viva de la imagen deDios. No hay riquezas mayores que las que nos da la salud del cuerpo. Ni la satisfacción que seaigual a la alegría del corazón (Eclesiástico 30,16). El perdón como una gran experiencias de fe,debido a que, no sólo es importante para la persona perdonada, sino, para nosotros mismos. Comoreconciliación de corazón con nuestros hermanos, donde se ve reflejado a Jesucristo. El perdón comoun acto liberador que permite vivir la libertad de nuestra vida en una forma mas tranquila.Se termina la entrevista comentando, que lo más importante es agradecer en todo a Dios yque el primer pensamiento en la mañana es darle gracias por un día más de vida, por los alimentosrecibidos. Como descubrimos que en la privación de las cosas, es donde verdaderamente aprendemosa valorarlas.Estas cortas líneas son un agradecimiento a todos los Padre y las Madres por todas lasenseñanzas. A los sacerdotes, hermanos y catequistas, dedicados a difundir la fe. Ya que en todomomento como vemos en la entrevista, puede ser un elemento vital para la vida.
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