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Ella me mira con indiferencia desde el otro lado de la mesa, con la mismamirada que se dirige a una silla vacía o peor aún, al vacío absoluto. Tal y comosi fuera más importante para ella un pensamiento vago y sutil que dejarseacaparar mínimamente su atención de mi parte, así transcurre el día. Soniguales todas las mañanas, todas las tardes, y las pocas noches que se alarganalgunas horas en pequeñas conversaciones con ella. Odio mi carnetransparente. Odio ser observado sin humanidad alguna.Hablar de amores perros sentado en una escalera se convirtió en un alivio paramis represiones, en una cura temporal que me otorga algo de personalidad,una pequeña importancia a mis palabras, la suficiente para que merezcan serescuchadas. ¿Pero quién las escucha, Mauricio? ¿No es ella la misma Tatianacon la que hablas desde hace cuatro años y que se ha convertido en laprincesa sin reino de todos aquellos que conoce? ¿La misma que tiene a suspies decenas de hombres, al alcance de su mano el corazón de muchos otros yen el horizonte de sus ojos un futuro rebosante de alegrías? Parece ser lamisma. Pudiera ser ella. A veces pienso que sería mejor no hablarle. No hablarcon nadie. Pensar y escribir. Si… pensar y escribir. Nadie puede quitarme eseprivilegio de plasmar mis ideas en el teclado. Con sólo algunas teclas puedotrasnformar mis puritanas ideas en afirmaciones al público. ¿Te alegraría eso,Mauricio? ¿Darle a conocer a los demás lo que piensas de tu vida, tu tendenciaultra-derechista y tus sentimientos reprimidos? ¿Qué pensarían de Melisa?¡Que deliras por ella! ¡Por supuesto que sí! Deliras por aquella muchacharadiante de sonrisas y nido de alegrías para quienes la rodean. Te mueres porabrazarla, por conversar a solas con ella, por compartir tus más sincerosdeseos y tristezas con aquella chica blanca que se hace la dicil nuncacontestando tus llamadas. Pero si soy yo mismo el que escribo esto, ¿Por quétienen los demás que enterarse de asuntos tan privados? ¡Déjalos para timismo, son el combustible que alimenta tu vida! ¿Y qué más da si se enteran ono? La quiero. Eso no me convierte en criminal. Ella lo sabe. Sabe que la quieromás de lo que cree, que la estimo y la respeto como a muy pocas personas enla vida. Sabe la pura verdad, que no está al acceso de todos: la quieres, perono la amas. Te casarías con ella, pero no puedes amarla si no aprendes aamarte a ti mismo. Ella debe estar durmiendo en este momento, no existespara ella en el presente. Mañana quizá cambie ese presente. Mañana puedeque alegre tu día con solo una sonrisa. Y los demás pensarán que siguesdelirando por ella. lo sabrás que la quieres tanto que eres incapaz dehacerle daño, como sería enamorarte de ella.Así vuelvo a mis amores perros y a mis palabras en próxima decadencia.Vuelvo a la escalera fría en la cual hablo de cosas incongruentes para muchospero claras en mi mente, como casi todo lo que ven los des en tupersonalidad: ¡No puedes dar una razón! ¡Simplemente eres así! Sigo hablandode infidelidades, pasiones desenfrenadas, generaciones en decadencia ypersonas que no valen la pena. Entre otras pocas que si valen, pero llegan a
 
valer tanto que exceden tu capacidad. Encuentras al ser perfecto, a la mujerdigna de admirar… y sientes morir cuando te conviertes en una silla vacíacuando ella te mira. Ha pasado, pasará y seguirá pasando, ¿Qué más esperasMauricio? ¿No te dijo Narda que terminarás solo en un ancianato? Es posible. Nimodo. No puedo dejar de seguir respirando, llevo demasiado impulso de 20años como para parar de un momento a otro. Sigo mirando a Tatiana mientrasella toma la palabra y te devuelve aquel discurso de las generaciones y losamantes y los infieles y los perros y esa larga y triste lista de etcéteras. Sabescon certeza que todo lo que le digas se le olvidará en algún momento, mástemprano que tarde. ¿Qué puedes decirle a ella que nunca se le olvide? Piensa,Mauricio, piensa. Ahora que estás sentado digitando en un teclado deberíassaber que es lo que debiste decirle antes de despedirte. Te estaban esperando,debías irte…. ¡Pero te olvidaste de hablarle a ella! ¡Le hablaste tanto de cosasajenas que dejaste de hablar con TU AMIGA! Sigue pensando Mauricio, siguepensando… te llega a la mente Andrés Caicedo. Se tomó 60 secobarbitales y sedispuso a escribir una última carta antes que le hicieran efecto. Se te acaba deocurrir algo sincero, algo que quisieras poder decirle cada día, pero que teniegas a hacerlo por timidez y temor. ¿Temor de qué? ¿Piensas que si le dicesesto de frente pensará mal de ti y se alejará? ¿Hace cuánto que no la abrazas? Te mueres de ganas por hacerlo, tú lo sabes. Te mueres de ganas de decirletodo esto que viene a tu mente ahora que tienes tiempo de pensar y queolvidaste decirle esta mañana al levantarte de ese frío escalón:NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO MEDEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES,NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO MEDEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES, NO ME DEJES…..TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TEQUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TEQUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TEQUIERO, TE QUIERO,
MI FLACA
, TE QUIERO. . .¿Sabes que pensará ella cuando lea esto? ¿Qué le estás ofreciendo amor condisimulo? ¿Que tu modo de escribir es extraño y desordenado? Sólo puedoadivinar un detalle. Sonreirá o hará algún gesto extraño cuando se entere deesta compulsividad de decir las cosas tantas veces en un papel y no ser capazde decirlas personalmente. Quizá lo tome a mal, quizá ni le preste atención.Puede que las letras que tanto te esfuerzas en plasmar sobre un papel sean tantransparentes para ella como lo eres sentado en esa silla vacía. Pero no haymodo de saberlo. lo tienes claro que ella cuando llegue a este puntoentenderá lo mucho que la estimas. Que si luces tan serio y tan parco, tanreservado y tacaño para los detalles, besos y abrazos es porque no tienes elvalor de hacerlo, pero no porque te falte la intención. ¡Pero que beso le vas adar, si ella tiene que inclinarse para que tu alcances! ¿Cómo pretendes abrazarsi tu brazo es corto? Esperas que ella entienda bien todo esto. Desearía que así 
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