Fomentando el uso de la bici es posible aumentar el número de ciclistas, pero esto nosignifica reducir el uso del coche. La bicicleta compite, principalmente, con lasdistancias recorridas a pie, pero, sobretodo, con las recorridas en transporte públicourbano. Sevilla es un ejemplo evidente y cercano. Reducir el uso del coche es luchar contra la expansión urbanística y las autovías ycarreteras asociadas. Se trata de los grandes mercados de automóviles, objetosimprescindibles para el fabuloso negocio de las empresas de la construcción y laespeculación de viviendas y suelos que, junto a las administraciones públicas ordenanel territorio de forma difusa, generando mayores distancias y especializando losespacios (centros comerciales, polígonos industriales, complejos temáticos, ciudadesdormitorio, centros de ocio, centros administrativos…) obligando, induciendo yhaciendo dependientes a las personas a realizar cotidianamente más kilómetros deforma motorizada (individual o colectiva, pública o privada). Ésta es la política del poder, lo que corresponde a sus intereses (incuestionables e innegociables dentro de lademocracia participativa y en el marco de la movilidad sostenible); un continuohabitado y urbano, irrespirable e inhabitable, infestado de coches, pero generador degrandes beneficios. (8, 9 y 10)
1.2 Transporte público:
Así como la bicicleta, el transporte público no significa una traba, un freno, alcrecimiento urbanístico. Sino, más bien, es un complemento imprescindible y necesario para que el crecimiento urbanístico pueda funcionar. El transporte público no reduce eluso del coche, ya que se trata de una vía más, complementaria a las autovías, por donde puede seguir expandiéndose la ciudad.Llegados a ciertos niveles de crecimiento urbanístico, no es posible que Granada de unasolución exclusivamente automovilística a los masivos desplazamientos necesarios queel capital impone. Una vez que las autovías y carreteras han llegado a un grado desaturación tal y ante una población que mayoritariamente no dispone de coche,necesitan nuevas soluciones al problema impuesto de la distancia y al colapso deltráfico que tanto les preocupa y que tanto les beneficia (9 y 11). El transporte público esuna forma más, complementaria al resto, de cubrir la necesidad de desplazamientocreada por las administraciones con la planificación urbanística. Haciendo funcionar lainhabitable área metropolitana, cubriendo los accesos de los consumidores/trabajadoresentre las zonas dormitorio, de consumo y de trabajo.Las administraciones, en su política de impulso al movimiento de personas, apoyantodas las formas de transporte, porque el volumen de personas en movimiento requieredel concurso de todos los medios de transporte (9). Abren ejes de transporte que permiten el acceso a los lugares que al capital le interesa (espacios urbanos encrecimiento o en proceso de renovación urbana, revalorizando suelos, centroscomerciales, complejos temáticos y turísticos, centros industriales y administrativos,etc.). Así, al mismo tiempo que abren nuevas autovías, también hacen nuevas líneas demetro, tranvía, etc.