Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
1Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
RAZON 15 OK

RAZON 15 OK

Ratings: (0)|Views: 8|Likes:
Published by La Razón Monterrey

More info:

Published by: La Razón Monterrey on Aug 12, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

11/26/2013

pdf

text

original

 
En el inconscientede la crisis
DENISE ALAMILLO
 
_San Nicolás de los Garza
N
añes tiene en su voz el tim-bre entusiasta típico del va-quero. Cuenta que el primer propie-tario del
Far West Rodeo
, FernandoTorres, acudió a él y a su hermano en1994 para que ambientaran el nuevorodeo de Monterrey.—Las satisfacciones más grandesque se llevan en la memoria es cuan-do la raza grita... o cuando se hacenparejas que aquí se conocen y regre-san en seis años para que le pongasla canción con la que se conocieron.Te piden: “oye ponme la de
Pilares deCristal 
que con esa canción conocí ami novia y ahora es mi esposa y ten-go tres hijos con ella...”Historias similares son las queguarda Luis en su memoria. Así comolas dos ocasiones en que pudo tomar-se fotografías junto a Selena, la reinadel tex-mex, quien fue asesinada tresmeses después de una presentaciónen el
Far West Rodeo
. A Luis lo im-pactó su manera de “irradiar felici-dad en el escenario”. Naturalmente,en aquellas dos presentaciones, elrodeo jamás había estado tan lleno,que es mucho decir en un lugar endonde caben 4 mil personas. Pero loque más le gusta al animador es “in-citar a la raza a bailar”. Luis concedelas canciones que el público le pidesin dudarlo.Siendo pocos quienes trabajanen el
Far West 
desde sus inicios, escomplicado encontrar testimoniosque relaten lo que sucedió durante
la captura del narcotracante Carlos
Partida
El Partida
el 19 septiembredel 2009. Noto que a Luis le incomo-da hablar de aquella noche en dondesegún la nota publicada por el diario
El Norte
se incautaron cinco armas,dos kilos de mariguana, 350 dosisde cocaína y 80 dosis de enervante.Según relata, los hechos ocurrieroncon tal sigilo que ni se dio cuenta delo que estaba sucediendo en ese mo-mento. A pesar de haber sido un ope-rativo militar, el animador dice norecordar quiénes entraron aquel día
a aprehender al narcotracante.
— ¿Qué pensaste cuando te ente-raste?—En ese momento pasaban tan-tas cosas en todos lados que pues nosabías qué pensar, y como uno ni espolicía ni nada de eso, no puede ha-cer nada.Cuando me dirijo a conversar conlos encargados de la seguridad del lu-gar, me sorprendo de sus edades. Tie-nen menos de 26 años y menos de unaño de trabajar dentro del rodeo. Dehecho, no hay ninguno de seguridadque tenga toda la vida trabajandoen el
Far West Rodeo
. Y es que siem-pre será difícil estar encargado dela seguridad, pero lo es más en unaciudad en donde la vida nocturnaquedó prácticamente destruida, conexcepción del idílico y blindado SanPedro Garza García. Por precaución,los dos jóvenes guardias no dan susnombres. Me cuentan que desde quetrabajan ahí, lo único a lo que se hanenfrentado es a los típicos borrachosque se pelean. Hay que cuidar de no“calentarse” con los insultos. Cuen-tan que a veces tienen que soportaramenazas:—Ya sabes, te dicen: “no sabesquién soy... yo soy de aquel cártel odel otro”, y pues uno se queda pen-sando, qué tal que si es cierto, unonunca sabe.En un lugar donde los cárteles dela droga han arrasado con muchasvidas, a los imprudentes les parecebuena idea amenazar en nombre deellos. Sin embargo, hace tiempo queno tienen que separar a nadie afortu-nadamente. Los jueves en promedioasisten mil 500 personas mientrasque el sábado mil o mil 200. Cuandose tomó la decisión de sólo abrir dosdías, tuvieron que hacer un estudiode cuándo asistían más personas ydescubrieron que los jueves y lossábados tenían más clientela. La de-cisión se tomó en 2009, cuando Sal-vador Guajardo se hizo propietariodel
Far West Rodeo
, luego de que losdueños lo vendieran a causa de la
aprehensión del narcotracante den
-tro del local.El empresario Salvador Guajardoexplica las medidas de seguridad quese tomaron después del incidente.Además de prohibir las minifaldas,“porque nunca falta algún borrachoque quiera propasarse”, Guajardoles pide a las bandas que amenizanlos jueves y sábados que no toquennarcocorridos. Piensa que la músicaque habla de violencia genera másviolencia. En el
Far West 
se escu-chan canciones norteñas y texanas,pero de corte romántico. Sin embar-go, ahora son mucho menos estrictoscon la vestimenta porque antes delaño 2000 ningún hombre podía en-trar sin botas ni sombrero vaquero.Le pregunto a Salvador si supode aquel jinete, José Hipólito Ibarra,quien cayó del toro y murió en el es-tacionamiento del
Far West Rodeo
 en diciembre del 2001. Me comentaque antes los jinetes venían con me-nos seguridad. Bromeo sobre lo locoque debes estar para montar un torode 800 kilogramos. “N’ombre -medice- a esos les puede pasar una peleade perros entre las patas”.Lo curioso es que el rodeo fueun proyecto nacido de dos personasacostumbradas a vestir siempre detraje y corbata, alejados completa-mente del mundo vaquero. Uno esJavier González Parás - hermano delex gobernador Natividad GonzálezParás- quien apoyó al empresarioFernando Torres cuando lo invitó acrear un rodeo como los que él habíaconocido en el sur de Estados Unidos.No es que no hubiera sitios semejan-tes, pero ninguno con la calidad delos del país vecino. Así han pasado19 años y a pesar de que el lugar hacambiado de dueño tres veces, el
Far West Rodeo
sigue siendo punto de re-ferencia obligada en Monterrey.La gente, principalmente muje-res, comienza a aglutinarse mediahora antes de las nueve debido a queles cobran 25 pesos. Se ven mujeresde todas las edades, desde universi-tarias que quizá acaban de salir declases o incluso señoras junto conamigas que decidieron darle un giroal cafecito de las tardes. Incluso haymesas reservadas para aquellos quecumplen años y a quienes Luis Na-ñes, el animador, no olvida felicitarahí por eso de la media noche, cuan-do ya todos están con la disposiciónde felicitar a quien sea.Mientras más platico con losclientes, me percato de lo ajeno quesoy al mundo norteño. La músicade
Intocable
, Bobby Pulido, EmilioNavaira,
El Recodo
,
Pesado
, David
Olivares y un sin n de bandas nor
-teñas y texanas, se van intercalandoa lo largo de la noche. Parece que soyel único que no puede distinguir ladiferencia. Me acerco a una joven-cita cuyo nombre es Wendy. Ella ysu amiga, quien platica con un va-quero, me explica que asisten al
Far West Rodeo
desde hace tres años.De hecho, los padres de Wendy so-lían ir a bailar ahí cuando eran más jóvenes. Parece que el gusto por lamúsica norteña es algo que se trans-mite genéticamente. Siguen yendo abailar porque es un lugar tranquilo yespacioso, donde se puede platicar ybailar. La mayoría de los antros, meexplica Wendy, siempre suelen estartan llenos que resultan incómodos.Cuando pregunto por las diferenciastécnicas entre la música norteña y lamúsica texana, las amigas se quedanpensando.
Siempre serádifícil estarencargado dela seguridad,pero lo es másen una ciudaden donde la vidanocturna quedóprácticamentedestruida, conexcepción delidílico y blindadoSan Pedro GarzaGarcía
»
Viene de portada
Del 11 al 17 de agosto de 2013
Nuevo León
, México.
 
3
Del 11 al 17 de agosto de 2013
Nuevo León
, México.
Creen que la diferencia es quelos norteños utilizan mucho más elacordeón. No obstante, sin ninguna
dicultad saben reconocer la canción
texana que suena en ese momento.El rodeo, es decir, el espectáculodonde los vaqueros montan caballossalvajes y lazan novillos, es de origentexano, sin embargo, la música se ges-tó en las dos partes de la frontera. Laparte sur de Texas fue la que originó amúsicos como Bruno Villarreal, Nar-ciso Martínez y Valerio Longoria. Al-guna vez, el músico Roberto Pulido,mencionó que la gran problemáticaque enfrentan los músicos texanoscomo él es el rechazo por parte del pú-blico mexicano por el simple hechode haber nacido del otro lado del río.Y es que para los texanos siempre fuemás difícil posicionar su música en elmercado mexicano.De la frontera mexicana, el mú-sico creador de la cumbia norteña esBeto Villa, oriundo de Nueva Rosita,Coahuila. Para él, la diferencia entre lamúsica norteña y la texana es sencilla.No sin ironía responde con un vocabloinglés que la norteña tiene “feeling”.La mera palabra demuestra que inclu-so los mismos músicos no explican conprecisión las diferencias. El sociólogoy profesor de Universidad Regiomon-tana, José Juan Olvera, quien ha estu-diado ambas expresiones musicales,estableció lo siguiente: “Es imposiblehacer un resumen de las diferencias ysimilitudes (...) en este engañoso juegode espejos cada quien toma los ele-mentos de identidad que puede aco-modar mejor en su trama narrativao la reacomoda para poder incluirlossegún la posición en la que esté”.Sin embargo a David, estudiantede derecho, parece no preocuparle lasdiferencias técnicas. Lo cierto es quetambién reconoce sin ningún pro-blema las canciones. Él y sus amigosestán ataviados con el típico atuendovaquero. Botas, cinturón con hebillaostentosa, camisa con cuadros y som-
brero desaante. Pero no, no siempre
son así.
El Far West Rodeo
les otorgaa los hombres la oportunidad de con-vertirse en su álter ego: un vaquero.Algunos caballeros se desplazan conesa típica pose de
 perdonavidas
espe-rando ligarse a alguna vaquera queesté sedienta de baile. Aunque Davidy sus amigos dicen que los verdaderosvaqueros se dedican a criar y a mon-tar caballos, y que nadie se vuelvevaquero por el simple hecho de venircon intenciones de serlo. Ni modo.Lo mismo me dice Mónica que
preere no decirme cuántos años lle
-va visitando el
Far West 
: “Mira, al va-quero, vaquero, lo vas a ver en una ca-mioneta, con jeans, cinto y sombrero”.Ella es originaria de Ciudad Victoriadonde solía visitar rodeos. “Ya no voyporque ahí la violencia sí está más ca-brona que en Monterrey”. El comen-tario me retumba con tristeza porquees uno de los muchos que escuchasen el norte con pretensiones baromé-tricas de violencia. La guerra del nar-
cotráco puso al norte al revés. Aquí,
como en todos lados, la gente compitehaciendo alarde de sus experiencias,pero en el norte se trata de ver quiéncuenta la historia más trágica.
Nayeli, la de los
 jochos
(Afue-ra del
Far West Rodeo
)
Tengo 19 años viniendo a vender
 jochos
. Desde que estaba yo niña,como a los ocho años, mis papás metraían a que los ayudara. Vendo 60
 jochos
cada noche, eso es lo que cadauno de los cinco carritos que estamosaquí traemos. Todos somos de la mis-ma familia. Pásele, pásele, ¿qué va allevar? Aunque competimos.Los batos salen por ahí de la unade la mañana cuando ya se terminala barra libre. A veces sí llegan bienborrachos. Los sábados he visto máspeleas. Una vez atropellaron a uno,
se quiso cruzar pero sin jarse. ¿Y tú
estás preguntándoles a todos? Ah, ya.¿Y sí te gustó allá adentro? No, fíjateque no, jamás he entrado. Yo voy abailar, pero al que está en Guadalupe,se llama
El Corral 
, pero a este nuncase ha dado la oportunidad. Tambiénvendemos en otro lado, pero mañanano voy porque estos días nos termina-mos yendo por ahí de las cinco de lamañana.
Pablo, el del toro mecánico
Pues yo sólo tengo unos po-cos meses trabajando aquí. Ya me estáempezando a gustar más mi trabajo.La máquina tiene varios niveles, estesirve para que el toro repare, este paraque gire, este para la velocidad quellega al 6. Este botón es el que apagade volada el toro cuando la gente secae. Porque si tú no lo apagas rápidopuedes pegarle. Sobre todo se subenmás las morras, sí, al rato, más noche,empezarás a ver cómo se forma lagente, pero las niñas sí te dicen quecon cuidado y pues tú le das despacio.Hay batos que sí aguantan todo lo queda el toro, también luego se suben los jinetes para empezar a calentar antesdel rodeo. Cuando vienen muy borra-chos y quieren subirse pues sí tengoprohibido subirlos. Nah, pues luegoluego se ve quién está borracho, ni sepueden subir al toro. El chiste del toromecánico es seguir el movimiento. Siquieres al rato te subes y te tomas lafoto con tu cámara. Yo termino de tra-bajar a las tres de la mañana. Sí, tam-bién tengo otro jale, pues aquí nomásson dos días. Así no sale. Mañana omás bien al rato, empiezo a trabajar alas siete. Pero como no tomo, las des-veladas no me cuestan trabajo. Perosí, cada vez me gusta más mi trabajo.
Alberto Torres, el del toro decarne y hueso
Uy no, yo inicié a jinetear... haceya como unos cuatro años. Pero des-de chavito ya tenía la mentalidad, megustaba mucho ir a los rodeos, andaren el ámbito de los caballos, ranchos,todo ese rollo. De ahí nació la espi-nita por montar toros, andar arribaechando brincos, hasta que Dios medio la oportunidad de montar toros.Mi primer toro fue en mi rancho enCoahuila. Unas semanas antes de Se-mana Santa, hubo un rodeito y metrepé al toro, pos me gustó el rollo.Ahorita me estoy untando pomadapa’ calentar la ingle y el hombro quetraigo un poquito dolido. Me lastimépues en el mismo ámbito. Yo tengo mitrabajo, esto lo hago por diversión, porhobby. Es como si tú te pones a jugarfutbol, pues te diviertes. Y fíjate queel peligro está donde quiera, amigo.Cuando te toca, pues te toca, aunquete quites. A mí me gusta mucho esterollo. He jineteado como 200 toros.La técnica es permanecer en el puntodulce del toro. Es arriba, en el lomo,donde menos se mueve y tienes másestabilidad. Vas a escuchar vaquerosque dicen me sacó a un lado, me quitódel centro, y pues se van de lado y tie-nen problemas. A partir de que el torosale del cajón empiezan a contar ochosegundos, y tienes que ir con una solamano, si tocas con tu mano alguna
parte del toro, estás descalicado. He
visto revolcadas, trapeadas, pero co-sas gachas gracias a Dios no. Un ami-go perdió en los toros un ojo. Luegohay vaqueros que hacen trampa, hazde cuenta que amarran las espuelasal pretal y pues es como si estuvierasamarrado al toro, y es más difícil quete caigas. O cuando aprietan muchoal toro pues lo sofocan. ¿Cuánto mepagan? No, amigo, esto no es de pago.Si ganas, te ganas la lanita, si no, pueste ganas el camino a tu casa. Si Diosquiere que me vaya bien, y gano unprimer, segundo lugar, pues agarro la-nita. Pero a mí lo que me importa esechar corva.
Rosy Contreras y Coco Esco-bedo, maestras de baile en el FarWest Rodeo
Desde hace 18 años damos las cla-ses aquí en el
Far West 
. Yo por ejemploya tengo unos 25 enseñando a bailar.Es que antes había otros lugares y puesCoco también tiene su historia. Igualyo empecé en otros rodeos también enel
Lienzo Charro
, y ahí empezamos conla música texana. Y es que el
Far West 
 utilizó una logística para atraer a
Guajardo les pidea las bandas queamenizan losjueves y sábadosque no toquennarcocorridos.Piensa que lamúsica que hablade violencia generamás violencia.En el
Far West 
se escuchancanciones norteñasy texanas, pero decorte romántico
_San Nicolás de los Garza

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->