Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
13Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
El Enigma Nazi

El Enigma Nazi

Ratings:

4.0

(1)
|Views: 1,502 |Likes:
Published by andy

More info:

Published by: andy on Jun 02, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/04/2013

pdf

text

original

 
 La noche y el duro invierno dejaban caer una copiosa nievesobre el nido de águilas, un gran refugio alpino situado en lacresta de una alta monta en Bertchsgaden. Se poaadivinar la figura de un hombre asomado a unasinterminables e infinitas cristaleras. Instantes después sealejó del ventanal, para seguir compartiendo la velada consus importantes amistades. Una de ellas le hizo un extrañocomentario y de inmediato, el hombre, respondióenérgicamente: "Si cree usted que nuestro movimiento sereduce solo a un partido político... ¡Es que no ha entendidonada!".No era la primera vez, ni sería la última en que HermannRauschning, jefe nazi del gobierno de Danzig, vio a AdolHitler expresarse en esos crípticos términos. Lo cierto es quehan pasado ya mas de sesenta años, y muchos enigmas sobreel III Reich perduran. Probablemente para siempre. Comotambn lo hacen varios millones, no exageramos, dedocumentos técnicos, militares, políticos, e incluso esotéricossobre el régimen de Hitler. La mayor parte de ladocumentación científica en EE.UU. mientras que una granparte del bagaje documental místico y esotérico, se encuentracelosamente guardado en viejos estantes, cajas y armariosdel desvencijado archivo histórico ruso, y de sus numerososservicios secretos.En los acontecimientos históricos que estuvieron tras elintento de acceder al control mundial por parte delcatastfico gimen nazi, hay una trastienda donde lairracionalidad y la religión son las protagonistas. En esavisión del mundo, el ocultismo, la magia, antiguas sociedadessecretas, las creencias en mitos ancestrales e incluso objetos,que según las más antiguas leyendas, están revestidos deextraños poderes sobrenaturales, jugaron un papelimportantísimo.Tal fue la importancia y la influencia de esas creencias quedeterminaron el resultado de la contienda e incluso afectaron,en el caso nazi, a campos tan racionales como el de lainvestigación científica. Lamentablemente, todo ello provocouna espiral de locura y horror como nunca se ha visto, quebarrio de la faz del planeta 50 millones de seres humanos, ysumió en la hoguera de los crematorios a 6 millones de almas.
 
Sin embargo, muchos historiadores perspicaces han buscadoen la trastienda y rascado bajo esa superficie aparente, y loque se han encontrado es totalmente anómalo e increíble. Laconclusión final, es que el análisis que hacen los historiadoresortodoxos basados en argumentos potico-sociales oeconómicos, no son suficientes para explicar el fenómenonazi. Desgraciadamente, nadie puede explicar completamentecómo fue posible que un grupo de "vagabundos" sin oficio nifuturo fueran capaces de fundar un partido político que en 22años casi hizo tambalear las estructuras del sistema europeoy mundial. Y por supuesto, aun no es posible calibrar del todohasta que punto el esoterismo jugo un papel primordial enese cataclismo mundial sin precedentes. Al igual que tampocoes posible saber fuera de las informaciones clásicas y yaviciadas por el paso de las cadas, cuanto del incrbleavance cienfico y cnico nazi se debe a ese "ambienteheterodoxo". En definitiva, el enigma permanece.Las voces de HitlerPero como toda historia real, esta tiene un comienzoprimitivo, enigmático e inquietante allá por el invierno de1908. En esa época el joven Hitler vivía en Linz, un puebloaustaco cercano a la frontera alemana. Ya desde sutemprana juventud se había sentido atraído por lasnarraciones de las viejas leyendas alemanas. Por supuesto,las operas del compositor alemán Richard Wagner, y elgrandioso universo musical que generaba, totalmenteasociado a antiguas leyendas nórdicas sobre el santo grial yotros temas mitológicos, como el anillo de los Nibelungos, nopasaban desapercibidos para el oscuro hijo del aduanero,aspirante entonces a arquitecto o pintor reconocido.Su único amigo entonces, August Kubizek, recordaría añosdesps una fecha concreta de una desapacible tarde deNoviembre. Esa noche representaban Rienzi una operawagneriana donde se narraba como el pueblo de Roma erasubyugado por la altiva y nica nobleza; los hombres sonobligados por ésta a la servidumbre, las mujeres y doncellasson deshonradas y ultrajadas por los altivos nobles. Pero enun momento concreto, de entre la multitud surge Rienzi, unhombre del pueblo, sencillo y desconocido, el liberador de sutorturada nación.La escena generó una honda impresión en los dos jóvenes y latensión siguió en aumento cuando Rienzi, tras llegar al poderen Roma, es traicionado por sus propios seguidores queacaban asesinándolo. Conmovidos presenciaron la caída deRienzi. Al final, abandonaron en silencio el teatro siendo yamedianoche. Kubizek recuerda: "Mi amigo caminaba por lascalles, serio y encerrado en sí mismo, las manos
 
profundamente hundidas en los bolsillos del abrigo, hacia lasafueras de la ciudad. Esto me asombró". Le pregunsuparecer sobre la obra. "Entonces Adolf me miró extrañado,casi con hostilidad".La meda y helada niebla se extendía densa sobre lasestrechas y desiertas callejuelas en medio de la noche. Losacelerados pasos resonaban extrañamente sobre eladoquinado. Tomaron un camino que pasaba por delante delas pequeñas casitas de los arrabales de la ciudad."Ensimismado, mi amigo caminaba delante mí. Todo esto meparea casi inquietante. Adolf estaba s lido que decostumbre. El cuello del abrigo levantado reforzaba aún másesta impresión. No había ya nadie a nuestro alrededor. Laciudad estaba sumida en la niebla... Como impulsado por unpoder invisible, ascendió hasta la cumbre del Freinberg (lacumbre mas alta de la zona). Y ahora pude ver que noestábamos en la obscuridad, pues sobre nuestras cabezasbrillaban las estrellas"."Adolf estaba frente a mí. Tomó mis dos manos y las sostuvofirmemente. Era éste un gesto que no había conocido hastaentonces en él. En la presn de sus manos pude darmecuenta de lo profundo de su emoción. Sus ojos resplandecíande excitación. Las palabras no salían con la fluidezacostumbrada de su boca, sino que sonaban rudas y roncas...Nunca hasta entonces, ni tampoco después, oí hablar a Adolf Hitler como en esta hora en la que estábamos tan solos bajolas estrellas, como si fuéramos las únicas criaturas de estemundo. Me es imposible reproducir exactamente las palabrasque mi amigo dijo"."En estos momentos me llamó la atención algo extraordinarioque no había observado jamás en él, cuando me hablaba llenode excitación: parecía como si fuera otro. Pero no era, comosuele decirse, que un orador es arrastrado por sus propiaspalabras. ¡Por el contrario! Y tea s bien la sensacncomo si él mismo viviera con asombro, con emoción incluso, loque con fuerza elemental surgía de su interior. No me atrevo aofrecer ningún juicio sobre esta obsesión pero era como unestado de éxtasis, un estado de total arrobamiento... Enimágenes geniales, arrebatadoras, desarrolante sufuturo y el de su pueblo... hablaba de una misión, querecibiría un día del pueblo, para liberarlo de su servidumbre yllevarlo hasta las alturas de la libertad... El silencio siguió asus palabras".Treinta años después Kubizek, su amigo de juventud, quedoasombrado cuando Hitler recordó a la señora Wagner en cuyacasa habían sido invitados, la escena que había tenido lugar

Activity (13)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 hundred reads
1 thousand reads
lectorcito liked this
Ivan Chacra liked this
fuji7 liked this
MilesDei liked this
claudia n liked this

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->