dedicación simple, en el período comprendido entre el 1 de febrero de 2006 y el 31 de enero de 2007”
y de su ratificatoria
Nº 0157/09
de fecha
21 demayo de 2009.
Solicitamos que se declare la
nulidad
de tales disposiciones porinfracción a lo normado en los arts. 1º, 14, 14 bis, 16, 17, 18, 19, 21, 22, 28,29, 31, 33, 36 y 75 incs. 19, 22 y 23 de la Constitución Nacional; 8º, 9º, 21,24, 25, 29, 30 y 32 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos;II, XIV, XXIII, XXVI, XXXIII de la Declaración Americana de los Derechos yDeberes del Hombre; 2º, 3º, 7º, 10, 11, 17, 21.2, 23.1, 27, 29 y 30 de laDeclaración Universal de Derechos Humanos; 5º, 6º y 15 del PactoInternacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 5º, 14, 25 y 26del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en los puntos 1º, 6º,10, 13, 16 inc. c), 18 y cctes. de los Principios Básicos de la Habana sobre laFunción de los Abogados (
).
2º)
Asimismo, a fin de evitar inminentes daños a los derechos deraigambre constitucional citados precedentemente, solicitamos se decrete
MEDIDA CAUTELAR GENÉRICA
, ordenándose en forma inmediata a lademandada el mantenimiento del actor Oscar Pandolfi en su cargo deprofesor consulto de la Universidad Nacional del Comahue y –consecuentemente- de co-director de la carrera de posgrado“Especialización en Derecho Penal y Ciencias Penales” dictada en esainstitución.
II.- Competencia.
La competencia de ese Tribunal se encuentra plenamente acreditadade conformidad con los arts. 116 de la Constitución Nacional, 2º, 3º y 4º dela Ley 27 y 2º inc. 1º de la Ley 48.Nos encontramos así frente a una típica “causa” o “caso” que -en lostérminos del art. 2º de la Ley 27- habilita el conocimiento de V.S y elconsiguiente control de constitucionalidad de la disposición impugnada (
).Paralelamente, V.S resulta competente para entender en lospresentes actuados en razón de la materia y el territorio, habiéndose
1
Aprobados por el Octavo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado en La Habana (Cuba) del 27 de agosto al 7 deseptiembre de 1990.
2
Ello de conformidad con las tradicionales pautas sentadas por la Corte Suprema Federal alafirmar que “El Poder Judicial de la Nación conferido a la Corte Suprema de Justicia y a lostribunales nacionales por los Arts. 94, 100 y 101 de la Constitución Nacional se define, deacuerdo con invariable interpretación -que el Congreso argentino y la jurisprudencia de estetribunal han recibido de la doctrina constitucional de los Estados Unidos- como el que seejercita en las causas de carácter contencioso a las que se refiere el art. 2°, ley 27. Talescausas son aquellas en las que se persigue en concreto la determinación de derechosdebatidos entre partes adversas, cuya titularidad alegan quienes los demandan” (CSJN,
Fallos
, 24:248; 107:179; 115:163; 245:176; 307:2384; 306:1125; 313:588 y 594; 156:318;317:335,
32:120,
entre tantos otros; USSC,
Aetna Life Insurance Co. v. Haworth
–US. 229,240:241, entre otros, art. 116 C.N, Sección II, art. 3° Constitución de los EE.UU). Tal estándarha tenido como base la fundamental obra de COOLEY, Thomas,
Principios Generales deDerecho Constitucional en los Estados Unidos
, Jacobo Peuser, Buenos Aires, 1898.
2
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