este resumen, aparte de algunas inexactitudes –que corregiremos más adelante- y losanatemas habituales –pequeños burgueses, saqueadores, criminales- parece bastanteexacto. En la misma obra, un artículo dedicado a la “Majnovchtchina” remata el análisisoficial: en él se dice que la base social del movimiento era el campesinado pudiente, los“kulaks” (13), que no era solamente un movimiento local, pues se extendía desde elDniéper hasta el Don, que estaba compuesto por voluntarios, que el armamentoprovenía únicamente de lo que lograban quitar a sus enemigos, y, por último, que suideología se definía por las consignas de “Estado libertario” [¡sic!] y de “soviets libres”,lo que en la práctica –según los redactores- significaba combatir al Estado proletario.Es interesante comparar esta apreciación con la que contiene el largo artículonecrológico publicado en las columnas del periódico
Le Temps
–el antepasado de
Le Monde
- en general, bastante bien informado, firmado por su corresponsal en MoscúPierre Berland:
Le Temps
ha señalado el prematuro fin del célebre Majno, muerto en París, el 27 de juliode 1934, por la tuberculosis e incinerado en el crematorio de Père-Lachaise. Losperiódicos soviéticos no han encontrado ningún espacio para dedicar al jefe anarquistaun artículo necrológico, ni siquiera una sola línea en la parte de debajo de su sextapágina para anunciar su muerte… Sin embargo, Néstor Majno fue una figura muycuriosa y ninguna conspiración del silencio logrará hacer olvidar el importante rol queel popular “Batko” jugó durante la revolución rusa, en particular en la lucha contraDenikin. A falta de sus efímeros aliados bolcheviques que se apresuraron a deshacersede él una vez conquistada la victoria contra los blancos, los historiadores del futuro ledarán el lugar que le corresponde entre los artesanos de la revolución.[…] ¿Su programa político? Anarquista: desea dar la tierra a los campesinos, las fábricasa los obreros en toda propiedad, y les aconseja que se organicen en una federación decomunas libres. Es decir, ve como enemigos a los generales blancos que quieren elregreso de los “pomiéchtchikis” (14). […] Se alía en varias ocasiones con los bolcheviques, que por el momento considera el mal menor. […] Los actos de pillaje,terror o antisemitismo eran severamente castigados por Majno y sus lugartenientes. Éllogra mantener su poder en el sur de Ucrania y trata de realizar algunas de sus“utopías”, la supresión de las prisiones, la organización de la vida comunal, las“comunas libres”, los “soviets de obreros”, de los que no excluía a ninguna categoríasocial. Bajo su efímero gobierno la libertad de la prensa fue completa, y permitió lapublicación de periódicos socialistas revolucionarios de derecha y de izquierda, lomismo que órganos bolcheviques, al lado de las hojas anarquistas. Pero es en eltranscurso del año 1918, durante la ofensiva de Denikin, que el rol de Majno -y sus bandas de partisanos- fue decisivo.[…] Contra Wrangel, Majno envía varios de sus destacamentos de partisanos, y es sucaballería la que atraviesa los pantanos y fuerza el istmo de Perekop. […] Está fuera deduda que la derrota de Denikin se explica mucho más por los levantamientoscampesinos que enarbolaron la bandera negra de Majno, que por los éxitos del ejército
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