/  5
 
Rincón del riesgoRiesgo inminente y miedo, dos conceptos estrechamente relacionados
Por 
Juan Guillermo Rivera Berrío
Algunos compañeros me preguntaban sobre el tema del próximo “Rincón del riesgo”.Obvio, les decía, el virus AH1N1. Pero esta obviedad no significaba escribir sobre lomismo.La hasta ahora pandemia inminente me ha servido para estudiar nuestro comportamiento enépocas de crisis o, mejor, en épocas de riesgo inminente.La gripe porcina o AH1N1 o nueva gripe, en 2009, obliga a la toma de decisionesgubernamental y científica, así como también de los emporios farmacéuticos. Los demásnos sometemos, casi sin protestar, a las decisiones tomadas: cierre de escuelas, restaurantesy lugares de esparcimiento, uso de mascarillas, hábitos de higiene, uso de antivirales(revive el
tamiflu
y, casi por milagro, se rescata de la crisis financiera a las compañíasfarmacéuticas) y otras medidas que obedecemos, como si la confianza en estas institucionesnunca se hubiese perdido o menoscabado. ¿Cuál es la explicación a este fenómeno? Talcomo ocurrió en el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, el miedo supera nuestrossupuestos, nuestras opiniones. Confiamos en las decisiones científicas y gubernamentales,nos alimentamos de la información en los desacreditados medios de comunicación, tanto laopinión como el informe científico son fuentes consultadas en la búsqueda de la respuesta ala pregunta: ¿Qué debemos hacer? Se evidencia una fuerte relación riesgo – miedo.El anuncio de la Organización Mundial de la Salud de una pandemia inminente
1
, sumado alos miles de infectados y de algunos casos fatales, dispara el factor miedo, confirmándolocomo el principal aliado de la percepción del riesgo. Si bien el análisis y la deliberación para la toma de decisiones no es democrática (no tenía porque serlo), la acción sí lo fue. Aligual del casi consenso para el ataque y exterminio de los talibanes en Afganistán, lasdecisiones de las agencias científicas y gubernamentales se aceptan y se acatan, millones demexicanos sacrificaron su bienestar para minimizar el riesgo. La desconfianza pierde poder,la fé en las instituciones es el único paliativo para el miedo, el vituperado tamiflu y laestigmatizada industria farmacéutica son ahora los salvadores. Este modelo mexicano seextiende, al igual que el virus, a otros países en todo el orbe.
La confianza como catalizador de los miedos.
Parece existir mayores temores ydesconfianza a diferentes tipos de riesgos. Desde los años ochenta, del siglo pasado,nacieron movimientos ecologistas que desarrollaron una serie de campañas en contra de laenergía nuclear; este hecho generó temor y desconfianza del público sobre este tipo de1
La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece seis fases previas a la declaración de una pandemia.Las dos últimas fases se caracterizan por: la propagación del virus de persona a persona, al menos en dos países de una región de la OMS (fase cinco), es un indicio de la inminencia de una pandemia
;
la aparición de brotes comunitarios en al menos un tercer país de una región distinta (fase seis). Por su parte, la RealAcademia Española define pandemia como “enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o queataca a casi todos los individuos de una localidad o región”.
1
 
energía. Los accidentes de Chernóbil,
Tree Mile Island 
y los basureros de residuosnucleares contribuyeron a incrementar los niveles de desconfianza. La ingeniería genética, por su parte, ha presentado grandes debates de tipo ético y religioso en los últimos años.Por contraste, la confianza en los expertos de la salud (médicos, neurólogos, otorrinos,odontólogos…) no ha sufrido este tipo de deterioro de la imagen pública.En épocas de riesgo “no inminente”, en general, tanto las instituciones gubernamentalescomo científicas presentan problemas de legitimidad frente al público,
Las instituciones modernas han sufrido una erosión de la legitimidad, como consecuenciade su incapacidad para hacer frente a los riesgos autogenerados. Esta situación ha puesto demanifiesto los pormenores inaceptables de las amenazas físicas, así como la dinámicainteresada y ciega de la estructura industrial-capitalista que se encuentra tras esos riesgos.Por lo tanto, los mecanismos científico-políticos para el control del riesgo son vistos ahoracon desconfianza. (Rodríguez Zabaleta, 2007, pág. 180)
En tanto, medien otros intereses y la “no inminencia” esté presente, la confianza seguirádebilitándose. El común denominador son los intereses económicos y políticos. Podríamosafirmar que no hay desconfianza en el conocimiento experto o científico sino en lainfluencia de otros actores para la toma de decisiones: “[…] mientras que los médicos, lasorganizaciones ambientales y del consumidor, y los medios cualificados son generalmentefuentes de información altamente confiables, el gobierno y la industria son fuentestípicamente de desconfianza” (Haynes, Barclay, & Pidgeon, 2008, pág. 606).Pero, en riesgo inminente… Si tememos una posible inundación de nuestra vivienda por una fuga de acueducto, la presencia del plomero aleja nuestros temores; tenemos confianzaen su oficio. Si tememos un posible colapso estructural de nuestra vivienda, el buen juiciodel ingeniero aleja nuestros temores; confiamos en su saber ingenieril. Si tememos un fataldesenlace por una enfermedad en nuestro sistema biológico, la presencia del médicominimiza nuestros temores; confiamos en la medicina contemporánea. Si el AH1N1 tocanuestra puerta, confiamos en el Tamiflu o cualquier otro producto de las, antes pococonfiables, farmacéuticas. En la inminencia del riesgo, la autoridad cataliza nuestrosmiedos. No es fácil establecer una frontera entre el miedo y el terror. Podríamos pensar en temoresgradados: temor, miedo, terror, pánico, etc. Sin embargo, las emociones dependen de otrascircunstancias asociadas a una situación riesgosa. A manera de ejemplo, el 2 de marzo de2009, la cadena noticiosa CNN entrevistó a uno de los policías que participaron en elataque al campamento de “Raúl Reyes”, segundo cabecilla de las FARC en Colombia.Frente a una de las preguntas del periodista, y referida a sus sentimientos al conocer los pormenores de la misión, el policía manifestó: “Sentí miedo”. Según el uniformado, estemiedo era producto de su conocimiento del anillo de seguridad del objetivo. La preguntaque nos hacemos es: ¿Qué sienten los no combatientes? El estado de indefensión, ademásde impotencia, genera terror o, si se prefiere, un miedo de alto nivel.
Internet, fuente de información del riesgo inminente.
Buscamos otras fuentes por múltiples razones: porque no confiamos en nuestros medios de comunicación, porque esinsuficiente la información suministrada, porque queremos profundizar en el tema o,simplemente, por miedo.
2
 
La pandemia inminente, inspiradora de este “Rincón:::”, fue aprovechada por cientos denoticieros electrónicos (www.rtve.es,www.elpais.com,http://es.noticias.yahoo.com, http://www.antena3noticias.com,etc.) y bloggeros del mundo. Por ejemplo, mi bloghttp://www.rincondelriesgo.blogspot.com/incrementó considerablemente el número devisitas en el último mes. Al explorar la ruta de enlace al blog, más del 60% eran consultasrealizadas desde México. De Nuevo León (Monterrey) se consultó en Google:
pandemia“bomba biológica”
; de Guanajuato (Salamanca) alguien consultó en imágenes de Googlela expresión “
pandemia.png
”. Pero las consultas no se limitaban a los términos comunescomo pandemia, H1N1, gripe porcina, gripe aviar, etc., revian rminos comofenilpropalamina y pseudoefedrina asociados a los antivirales. El miedo crecía con lasinformaciones de la Internet y, como efecto boomerang, las consultas crecían con el miedo. Nadie escapó al miedo: “China puso en cuarentena a…, Colombia no autorizó el juego deequipos mexicanos en.., Francia solicita suspender vuelos…, Estados Unidos aumentó lavigilancia en sus fronteras…, las autoridades sanitarias cubanas informaron hoy que seestán adoptando… , el Ministerio británico de Asuntos Exteriores recomendó hoy a los británicos que eviten…, El gobierno nipón suspenderá de forma temporal…, el cantanteespañol Raphael pospuso para una fecha aún no definida la presentación que tenía”. Nunca estaremos preparados para momentos como los que genera un riesgo inminente. Elmiedo a ser aplastado por los escombros en un terremoto, por ejemplo, supera cualquier  preparación. Del terremoto de Cariaco (Venezuela), ocurrido en 1997, se tiene el siguienteregistro:
El Hospital Universitario “Antonio Patricio Alcalá”, clasificado tipo IV, y con capacidad para 358 camas, había realizado un gran número de actividades de preparativos paradesastres, como simulacros de evacuación, asesorías para planes de emergencia, y planes dereducción de la vulnerabilidad. Sin embargo, en el momento del sismo, el personal de salud, pacientes y familiares desalojaron inmediatamente el hospital. El temor o pánico seincrementó porque la población sabía que el hospital estaba situado sobre la falla de ElPilar. (Rangel Sánchez, 1999, pág. 19)
Miedo, conocimiento e información
. No era motivo de preocupación, para la mayoría dela población del continente americano, el fenómeno de la gripe aviar (H5N1), ¿por qué? Por falta de “conocimiento” o, si se prefiere, mayor información de lo que este evento riesgososignifica. Por contraste, existe una alta preocupación en los científicos por la reactivaciónde este virus, ¿por qué? La respuesta se encuentra en la experiencia vivida, registrada y posteriormente conocida por los científicos actuales. El miedo o temor, entonces, sevincula, también, al conocimiento que tenemos del objeto o evento percibido, recreado yrepresentado individual o socialmente. Si este conocimiento viene acompañado de laexperiencia directa o indirecta, el temor es mayor. Por otra parte, el temor también se asociacon la cercanía del evento, en tiempo y en espacio. Fue diferente nuestro temor, si lo hubo,el 11 de septiembre de 2001, que el sentido por los habitantes de la gran manzana.El miedo o temor en particular y las emociones en general afectan nuestro modo de actuar frente a un riesgo. Lo cierto es que nuestro temor es manifiesto sólo si conocemos sobre elevento riesgoso, en especial, sobre sus consecuencias. Riesgos asociados a la clonación o alos organismos genéticamente modificados (OGM) no son motivo de preocupación para lamayoría de la población, como tampoco lo eran los virus H1N1 y H5N1. Igualmente,
3

Share & Embed

More from this user

Add a Comment

Characters: ...