través del tiempo con los antiguos arcanos del conocimiento; aquello quealgunos llaman la memoria genética. Así pudo surgir con un estilo nuevo, lavieja sabiduría que duerme en nuestras almas.
Estilo gótico
Tomemos como ejemplo de este fenómeno a la Catedral de Chartres, que esuna de las precursoras del estilo Gótico Grande y que se alza en Normandiasobre la antigua colina de los Carnutos -estirpe Celta- y más precisamente,sobre un antiguo templo druida, parte de cuya antiquísima cripta con su famosaVirgen Negra se incorporó a la Catedral. La Tradición señala que esta VirgenNegra se remonta a varios milenios antes de Cristo y estaría directamentevinculada al culto de Isis. Esto ha hecho que la colina de Chartres sea un lugar de peregrinación desde las épocas más remotas. El cristianismo luegomantuvo esta tradición y Chartres siguió siendo uno de los tres grandescentros de peregrinaje de Europa Occidental, junto con Santiago deCompostella y Canterbury (este último también sobre una antigua colinasagrada celta). Tan venerable era la tradición relacionada con Chartres quehasta las hordas jacobinas la respetaron en su mayor parte.Siguiendo nuestra milenaria Tradición, este templo -al igual que las pirámidesdel Antiguo Egipto o el templo celta de Stonehenge en Inglaterra estásutilmente orientado respecto del firmamento, de manera tal que, por ejemplo,cada 21 de junio (solsticio de verano septentrional), a exactamente el mediodíalocal, un haz de luz solar penetra por un punto claro en el Vitral de St.Apollinaire e ilumina una única piedra blanca en el crucero sur por unosescasos momentos.Los Maestros constructores de estos templos nos son mayormentedesconocidos aunque nos han dejado su sello simbólico en los enormeslaberintos grabados a lo ancho del transcepto de las naves madre ytransversal, en alusión directa al gran arquitecto Dédalo y a Taseo, vencedor solar del telúrico Minotauro.
Técnica y arte
Ellos supieron unir técnica y arte en estos templos en los que lo verticalpredomina y vence a lo horizontal; donde altísimas bóvedas desafían a lagravedad, pues parece imposible que las delgadas columnas y vitrales puedan
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