acerca de algunas interpretaciones de la ley. Cono-ció las sectas principales en que se dividían entonceslos Míos, y nos dice que estuvo tres años en el de-sierto bajo la dirección de un ermitaño llamado Ba-nos, probablemente esenio o relacionado con la sec-ta de los esenios, aunque el mismo Josefo no lo dice.Cuando creyó estar suficientemente instruido, dejósu retiro y se adhirió al fariseísmo. Por este tiempolos judíos se dividían en tres sectas princípiales: lossaduceos, los fariseos y los esenios. Representabanla derecha, la izquierda y la extrema izquierda dellegalismo judío.Los saduceos se reclutaban entre la nobleza, lossacerdotes y los que hoy llamaríamos intelectuales;eran secuaces del helenismo y no creían en una mi-sión especial de carácter sagrado por parte de losMíos como consecuencia del llamamiento de Abra-ham. No admitían ni la fe en la resurrección de losmuertos ni la angeología de los fariseos, y no teníansimpatía alguna por el Mesianismo. Los encontra-mos con frecuencia unidos con los sacerdotes y es-cribas como enemigos confederados de Jesucristo,ya que, aunque parezca incongruente, algunos de lossacerdotes pertenecían a esta secta escéptica.
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