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El Hombre Moderno.

El Hombre Moderno.

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UN ANÁLISIS SOCOLÓGICO-ESPIRITUAL DEL SER HUMANO EN LA SOCIEDAD ACTUAL.
UN ANÁLISIS SOCOLÓGICO-ESPIRITUAL DEL SER HUMANO EN LA SOCIEDAD ACTUAL.

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Published by: Alberto Sánchez Estrada on Jun 15, 2009
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08/14/2013

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El Hombre ModernoAlberto Sánchez EstradaIntroducción
Para comprender al hombre moderno es menester comprender primero la evolución histórica de lahumanidad, su devenir cultural y el paradigma que ha prevalecido sobre los demás. Básica y muysintéticamente, antes del Humanismo del siglo XV, que es situar al Hombre como causa y fin detodas las cosas, la confianza en su razón y en su capacidad, cambió el paradigma teocéntrico por unoantropocéntrico, de tal forma que los valores dejaron de ser los de Dios, y ahora serían los delHombre. Pero, ¿puede tener el Hombre valores que no sean los valores de Dios? Después vemos lacreación de una civilización cuyo fin es no otro más que el Hombre. Con la Revolución Industrial seabre la puerta al Capitalismo, y esto fue el principio del fin del Hombre como ser humano. Hoy, losvalores humanos son el placer físico, el disfrute inmediato, el dinero, el tener posesiones, valores tanefimeros y triviales en si mismos que no sólo no enaltecen el espiritu humano, sino que ni siquieracumplen el fin por lo que la gente los busca, que es la satisfacción, ya que ve al dinero como un fin por si mismo, al placer como un fin por si mismo, al tener cosas materiales como un fin por simismo. Nada de esto por si mismo da satisfacción trascendente, sino un mero sentimiento efimero degozo que llega, no porque el hecho en si lo produzca, sino porque creemos que hemos alcanzadoalgo al obtenerlo, y que se va cuando nos damos cuenta de que no hemos alcanzado nada realmente.Hoy por hoy es común el ver a la gente pagar con tarjetas de crédito por querer tener antes delsacrificio de trabajar para obtenerlo, que es lo que da la verdadera utilidad de lo que se consigue;tener relaciones sexuales con alguien que no se ama ni se pretende siquiera tener un compromiso,que es lo que hace al acto de tener relaciones sea especial. Vemos, pues, que el hombre modernocompra, tiene, hace, pero que al mismo tiempo esta en un estado de incertidumbre, insatisfacción ydesesperación por no obtener la satisfacción que persigue, al mismo tiempo que escapa de suconciencia que le muestra cual es el camino que lo lleva a la felicidad, pero como implica esfuerzo,responsabilidad y sacrificio, prefiere meter la cabeza como avestruz en el paradigma humanístico,nihilista, hedonista y vacío que pregona la sociedad de consumo moderna, ya que “es más fácil”.Y ¿cuál será la consecuencia de continuar con este paradigma moderno? Primeramente ladestrucción espiritual del hombre, además de vivir una vida insatisfecha y falta de nobleza. Después,la destrucción de las sociedades, ya que nadie es responsable de lo que le pase al de junto. “Si yo nosoy feliz, ¿porqué iba a ayudar a los demás?, además, nada me obliga a hacer nada por nadie; es mas,el paradigma dice que primero estoy yo, después yo y al último yo”. En tercer lugar, la destruccióndel propio medio en el que el hombre vive, ya que “lo redituable es producir, no cuidar las plantas”,“y ¿yo porqué voy a preocuparme por eso? Es esta actitud de indiferencia ante el medio ambiente,ante los demás y ante nosotros mismos hace que el hombre moderno este en vilo moral, avasallado por un paradigma deshumanizante que lo arrastra a una condición miserable carente de virtud ygozo, muy contrariamente a lo que Dios nos ofrece y tiene preparado para quien lo quiera tomar.Juan 4:14 Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que será en él unafuente que salte para vida eterna.
 
Jeremías 2:13 Porque dos males ha hecho mi pueblo: dejarme á mí, fuente de agua viva, por cavar  para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas.
La Falta de Interioridad
Insuficiencia de vida interior que paradójicamente puede ir acompañado de un férreo subjetivismo.Las cosas ya no nos impresionan, No sentimos un cariño trascendental por algo, no nos da unamotivación profunda alguna escena que nos pueda mover en nuestro corazón. En otras palabras, nosestamos endureciendo, enfriando nuestra capacidad humana de ver la vida de un punto de vistatrascendental. Por otro lado, nos encerramos cada vez más en un subjetivismo que nos hace cada vezmás insensibles y ciegos, justificados por una filosofía superficial de la vida que la sociedadcontemporánea solapa y hasta enaltece.Huimos de nosotros mismos. No queremos estar a solas porque, por más que tratemos de soslayar anuestra conciencia, de nuestra voz interna humana que nos advierte que la ruta que estamos tomandoesta mal, decidimos con más fuerza tratar de evitar escuchar esa voz y eclipsarla con banalidades para no tener que pensar en las cosas verdaderamente importantes de la vida. Pensar representa unatarea ardua y tortuosa, que además nos enfrenta a nosotros mismos y a nuestro rol en la sociedadcomo seres humanos, además de nuestra responsabilidad hacia nosotros mismos en el sentido de dar cuentas de nuestras acciones. Ponerse a pensar el “porqué es que hago las cosas, cual es el sentido demi vida” implicaría, y dentro de nosotros lo sabemos muy bien, que nuestra meta en la vida no es loque la sociedad consumista contemporánea pregona para sus fines, esto es, el placer inmediato, mi propia satisfacción sobre todas las demás cosas, y el deslinde de responsabilidad hacia todo: losdemás, el medio ambiente, y paradójicamente hacia mi mismo. “El vecino esta en dificultades”…“no es mi problema” respondemos. “La ciudad esta llena de basura”… “tengo derecho de tirar  basura en la calle, para eso pago impuestos” pensamos. “Los malos hábitos que tengo estándeteriorando cada vez más mi cuerpo”… “tengo el derecho de hacer lo que yo quiera con mi cuerpo,es mío” nos justificamos. El detenernos a pensar nos llevaría necesariamente a darnos cuenta que la propaganda nihilista hedonista que le hemos creído al paradigma moderno consumista atenta contrala propia naturaleza humana y sus valores intrínsecos, pero claro, siempre es más fácil decir: “no esmi responsabilidad”, “yo tengo derecho al placer inmediato y a hacer lo que yo quiera (a costa de loque sea)”. No vemos que, de nuevo, paradójicamente estas actitudes triviales y “cómodas” nos alejandel fin que queremos alcanzar, esto es, del verdadero placer y felicidad. Al negar a Dios como partede nuestras vidas, negamos también sus principios e imponemos los nuestros para según alcanzar lafelicidad, sin darnos cuenta de que esta sólo se puede alcanzar mediante el abandono de nosotrosmismos, de nuestra naturaleza egoísta de satisfacción personal, por una entrega a Dios, y en eseorden, por una entrega a vivir una vida desinteresada por servir a los demás y trabajar por lo bueno y puro de la vida. Dios en su perfección planeó que sólo así el hombre pudiera alcanzar lo que tantoanhela y desesperadamente busca alcanzar el hombre moderno, la felicidad y el gozo interior yfísico.Se identifica al ser con sus funciones. No te preguntan “quién eres? Sino “en qué trabajas?” Alidentificar nuestro actuar con nuestro ser nos quita la responsabilidad de cultivar nuestro interior, yaque la gente sólo juzga lo exterior. Esto provoca también que hagamos muchas cosas pero no profundicemos en ninguna. No ejercitemos la contemplación, la meditación, el ocio. Somos seres
 
que “hacemos”, no importa qué, lo importante es hacer algo! “se vive cuantitativamente, nocualitativamente”.Lucas 9:24 Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera que perdiere suvida por causa de mí, éste la salvará.
El Desarraigo
El hombre moderno sólo se identifica con sus deseos, con su subjetivismo. No es leal ni fiel a nada.En este sentido es individualista. Es colectivista por la parte en que se relaciona con “todo elmundo”, pero superficialmente. No logra entablar una relación “orgánica”, es decir, que sea parte dealgún grupo o de alguna relación con bases profundas y humanas. Paradójicamente, se relaciona contodos y a la vez es solitario. No forma parte orgánica de ningún grupo, pero tampoco forma parte denada, no es leal a nada, a nadie, no tiene responsabilidades ajenas a si mismo. No tiene más valoresque los que él se asigne subjetivamente. Dicho desarraigo, el no tener vinculos hace que no tenga encuenta el pasado, sino que sólo se preocupe por el futuro. Esto, como dice Ortega y Gasset, loconvierte en un tipo de “hombre primitivo”. Al no tener en cuenta su pasado, no toma en cuenta lasexperiencias que lo hacen madurar, aprender, valorar. Sólo ve el futuro, y en ese orden, vive en unestado de negación de si mismo, huyendo de la asimilación de la enseñanza de sus experiencias,como si nada tuviera consecuencias, flotando en una nube viviendo sólo el presente y con sus ojos enel futuro. El sufrir no lo ve como una lección para aprender cosas y engendrar nuevas virtudes, sinocomo una pérdida de tiempo. Por eso es común la ligereza de terminar una relacion amorosa y seguir con otra, y con otra, y otra… la ligereza de no tener ningún amigo verdadero, sino muchos, perosuperficiales, que en realidad no son amistades sino conocidos con quien se divierte un rato sinformar vinculos más personales e intimos.El culto a la libertad es a lo que obedece este respecto, y la consecuencia es que el hombre se hallemuy desorientado por su falta de apoyo, sin metas, sin plan. Al no haber un marco de leyes morales, pues “esclaviza” y hace la vida más “difícil”, no hay ningún punto de referencia.El hombre moderno no se preocupa por la inmediatez de lo que lo rodea; sin embargo, expresa unavirtual preocupación por temas que no le conciernen, tal vez para justificar en alguna medida laindiferencia y despreocupación por el mundo. Esto provoca que se pierda la capacidad de percibir loque sucede a su alrededor, y por tanto, de tener una conciencia y responsabilidad por lo que le rodea.En realidad no le preocupa nada fuera de si mismo, y en cierta medida, no se preocupa ni siquiera por si mismo por darse a esa actitud de dejadez espiritual en pos de su “comodidad temporal”. Enese tenor, no se plantea objetivos a largo plazo, pues eso implica ir construyendo paso a paso parallegar a un objetivo; pero eso, diría, “qué sentido tiene?”, “lo importante es vivir hoy”.Por ese desarraigo, no le gusta tener memoria. Lo que pasó, pasó! Igualmente la cultura de lo“desechable”. Todo es desechable, la ropa, los muebles, hasta las amistades, las relacionesromanticas. No tiene intereses prioritarios, sino que van en función de qué humor se levantó ese dia,de qué le dan ganas, y sabemos que él “tiene derecho a todo lo que se le antoje, siempre y cuando lo pueda costear”. Por eso es tan venerado el dinero, porque es el medio para cumplir lo que queramos; porque con él podemos alcanzar lo que la modernidad nos promete: placer inmediato, poder, y sin

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Rodrigo Zapana added this note
me ayudo muho sirbe
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Gisselle Hernandez added this note
MMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM........ Pues esta chevere ;) 3:)

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