Saben, siempre hay un siguiente nivel. A su alma - la cual vino aquí para la experiencia más rica, no la más pobre; la máxima,no la mínima - no le gustaría que descansaran. Y si bien la elección es siempre suya, su alma merece que nunca se vuelvancomplacientes o se sientan autosatisfechos, y, ciertamente, que nunca se hundan en la apatía. Hay demasiado que cambiar ensu mundo, es mucho lo que deben crear a partir de lo que contiene su ser. Siempre hay una nueva montaña qué escalar, unanueva frontera qué explorar, un nuevo temor qué superar. Siempre hay un lugar más imponente, un concepto más extenso, unavisión más grandiosa.Por lo tanto, este libro puede ser un poco más incómodo que el volumen previo. Toleren la incomodidad cuando la perciban.Sosténganse firmemente del bote si éste empieza a mecerse. Después vivan con un nuevo paradigma. Mejor aún, por mediodel prodigio y el ejemplo de la propia vida que han llevado, ayuden a crear otra.Neale Donald WalschAshland, OregonMarzo de 1997Gracias por venir. Gracias por estar aquí.Están aquí por una cita, es verdad; pero aún así, podrían no haberse presentado. Podrían haber decidido no cumplir con elcompromiso. En cambio, eligieron estar aquí, a la hora convenida, en el lugar preestablecido, para que este libro llegara a susmanos. Gracias.Ahora bien, si todo lo han hecho subconscientemente, sin saber siquiera qué estaban haciendo o por qué, parte de esto puedeser un misterio para ustedes, y se impone una pequeña explicación.Empecemos pidiéndoles que observen que este libro ha llegado a su vida en el momento idóneo y perfecto. Tal vez no lo sepanahora, pero cuando terminen con la experiencia que les espera, lo sabrán sin ninguna duda. Todo sucede en un orden perfecto,y la llegada de este libro a su vida no es la excepción.Lo que tienen aquí es lo que buscaban, lo que anhelaban durante largo tiempo. Lo que tienen aquí es el último - y para algunosde ustedes tal vez el primero - contacto real con Dios.Éste es un contacto, y es muy real.Ahora Dios va a sostener una conversación verdadera con ustedes a través de mí. Hace unos cuantos años, no habría dichoesto; lo digo ahora porque ya establecí ese diálogo y sé que es posible. Y no sólo es posible, sino que tiene lugar todo el tiempo.Así es como está ocurriendo, justo aquí y ahora.Es importante que entiendan que son ustedes, en parte, quienes ocasionaron que esto sucediera, así como procuraron que estelibro se encuentre en sus manos en este momento. Todos motivamos la creación de acontecimientos en nuestras vidas, y todos,como co-creadores, participamos con el Gran Creador en la gestación de cada una de las circunstancias que condujeron a esoshechos.M primera experiencia de hablar con Dios ha nombre de ustedes ocurrió en 1992-1993. Había escrito una carta enojada a Diospreguntándole por qué mi vida se había convertido en un monumento de lucha y fracaso. En todos los aspectos, desde misrelaciones románticas, mi vida de trabajo, mis interacciones con mis hijos, hasta mi salud - en todo - no estaba experimentandomás que lucha y fracaso. Mi carta a Dios demandaba saber por qué y qué se necesitaba para que funcionara mi vida.Para mi asombro esta carta recibió respuesta.Cómo se respondió y cuáles fueron esas respuestas se convirtió en un libro, publicado en mayo de 1995 con el títuloConversaciones con Dios. Tal vez hayan oído hablar de él, o puede ser que lo hayan leído. De ser así, no necesitan mayor preámbulo para esta obra.Si no están familiarizados con el primer libro, espero que pronto lo estén, debido a que en el se delinea con mucho mayor detalle cómo empezó todo esto y responde a muchas preguntas acerca de nuestra vida personal - preguntas acerca de dinero,amor, sexo, Dios, salud y enfermedad, alimentación, relaciones, “el trabajo correcto” y muchos otros aspectos de nuestraexperiencia cotidiana -, las cuales no se abordan aquí.Si yo pidiera a Dios un regalo para el mundo en este momento, sería la información que contiene el Libro 1. En formaconsecuente (“Incluso antes de que preguntéis, Yo habré contestado”), Dios ya lo habría concedido.Así, espero que al concluir la lectura de este libro (o incluso tal vez antes), decidan leer el anterior. Todo es cuestión de elección,al igual que la Pura Elección los llevó a ustedes a estas palabras ahora mismo. Así como la Pura Elección ha creado cadaexperiencia que hayan tenido. (Un concepto que se explica en ese primer libro.)Estos primeros párrafos del Libro 2 fueron escritos en marzo de 1996 para proporcionar una breve introducción ala informaciónque sigue. Como en el volumen anterior, el proceso por medio del cual “llegó” esta información fue exquisitamente sencillo. Enuna hoja de papel en blanco sólo escribía una pregunta - cualquier pregunta -, generalmente la primera que me venía alacabeza, y apenas había escrito la pregunta cuando ya la respuesta se formaba en mi cerebro, como si Alguien estuviesesusurrando en mi oído. ¡Estaba tomando dictado!Con excepción de estas pocas líneas introductorias, todo el material de este libro llegó al papel entre la primavera de 1993 y elaño siguiente. Me gustaría presentárselo a ustedes ahora, justo como salió de mí y como me llegó...Es el domingo de Pascua de 1993, y, como se me instruyó, estoy aquí. Estoy aquí, lápiz en mano, el papel ante mí, listo paraempezar.Supongo que debo decirles que Dios me pidió que estuviera en este lugar. Teníamos una cita. Empezaremos hoy el Libro 2, elsegundo de una trilogía que Dios y yo y ustedes estamos experimentando juntos.Todavía no tengo idea de lo que va a decir este libro, o siquiera de los temas específicos que se abordarán. Ello es porque notengo en la mente un plan para este libro. No puedo tenerlo. No soy yo quién decide su contenido. Es Dios.El domingo de Pascua de 1992 - hace un año hoy - Dios empezó un diálogo conmigo. Sé que suena inverosímil, pero eso fue loque sucedió. Hace poco tiempo, el diálogo terminó. Se me dieron instrucciones de que tomara un descanso, pero también seme dijo que tenía una “cita” para proseguir con esta conversación este día.Ustedes también tienen una cita. Están cumpliendo con ella en este momento. Tengo muy claro que este libro no sólo se estáescribiendo para mí, sino para ustedes a través de mí. Aparentemente, ustedes han buscado a Dios - y la Palabra de Dios -durante un largo tiempo. Yo he hecho lo mismo.Hoy encontraremos juntos a Dios. Ésa es siempre la mejor forma de encontrarlo. Juntos. Si nos apartamos, nunca loencontraremos. Quiero decir esto en dos formas: Nunca encontraremos a Dios mientras nosotros estemos distantes. El primer
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