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Movilizacion Pasiva de Las Articulaciones as

Movilizacion Pasiva de Las Articulaciones as

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Técnicas de movilización articular
Técnicas de movilización articular

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Published by: Jorge Campillay Guzmán on Jun 19, 2009
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Introducción
La movilización pasiva intenta provocar un desplazamientomediante una fuerza exterior. En la mayoría de los casos setrata de fuerzas impuestas por el médico, pero los motoresarticulares, muy utilizados en determinadas circunstancias,tienen el mismo mecanismo de acción; la automovilizaciónrealizada por el paciente se califica como autopasiva.Las técnicas manuales pueden dividirse en tres tipos, corres-pondientes a tres objetivos distintos:Movilizaciones de mantenimiento: se dirigen a las arti-culaciones mecánicamente sanas pero cuyo sistema motores momentánea o definitivamente deficitario, inutilizable ose mantiene voluntariamente inhibido. El objetivo es,entonces, trófico, manteniendo las características de lubri-ficación de las superficies articulares, el deslizamiento delos planos tisulares y la compliancia de los tejidos blandosperiarticulares. Estas movilizaciones pueden ser analíticas,globales o funcionales y sólo necesitan el respeto de los sec-tores de movilidad de cada articulación.Movilizaciones para recuperar la amplitud: se deben con-siderar en casos de articulaciones en las que una o variasestructuras han perdido sus características de movilidadcomo consecuencia de un proceso patológico o de unainmovilización prolongada. Las técnicas deben respetarescrupulosamente la fisiología íntima de cada articulaciónen función del tipo articular y de la naturaleza de las super-ficies desplazadas. Se recomienda recuperar los movimien-tos elementales de deslizamiento y rotación, necesariospara la armonía articular, antes de llevar a cabo los despla-zamientos óseos de grandes amplitudes. Estas movilizacio-nes deben tenerse también en cuenta para las articulacio-nes que presentan ciertos elementos periarticulares frági-les; el objetivo es, entonces, utilizar el movimiento del ejearticular a fin de estimular progresivamente las estructurasen cuestión. El gesto debe tener en cuenta el impacto deldesplazamiento óseo sobre los distintos componentes arti-culares.Movilizaciones para la regulación articular: aparecen enla literatura bajo denominaciones muy distintas, según losautores: rearmonización, recentrado, reajuste articular, ree-quilibrado articular, eliminación del mal funcionamiento,desbloqueo. Estas técnicas se proponen para articulacionesdolorosas o que presentan una limitación al final de laamplitud; no se conocen por completo la naturaleza de losmecanismos de la lesión ni el efecto terapéutico de losmovimientos propuestos.Sin embargo, todas responden a reglas comunes:deben realizarse en un sentido que no resulte doloroso,reproduciendo en algunos casos el mecanismo de la lesión;deben sorprender a las defensas musculares, bienmediante una técnica realizada a gran velocidad o bien porla repetición monótona del movimiento final.Se basan en el conocimiento profundo de la cinética íntimade las articulaciones y del juego de las estructuras periarti-culares, insistiendo en los movimientos elementales. Pese ala carencia de una base realmente científica, los resultadosclínicos innegables y, muchas veces, espectaculares, justifi-can ampliamente su difusión.
26-074-A-10
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Movilización pasivade las articulaciones periféricas
G. PierronA. LeroyJ. M. Dupré
Gérard P
IERRON
: Moniteur-cadre en masso-kinésithérapie, Ecole descadres de kinésithérapie, Bois-Larris, 60260 Lamorlaye.Alain L
EROY
: Moniteur-cadre en masso-kinésithérapie, Fédération mutualis-te de Paris, 1, square de la Mutualité, 75005 Paris.Jean-Marc D
UPRÉ
: Moniteur-cadre en masso-kinésithérapie, Centre munici-pal de Santé, 2, rue Girard, 93100 Montreuil.
 
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2
Hombro
Es una articulación compleja cuya movilización puede con-cebirse de forma global, agrupando la movilidad de todaslas articulaciones del complejo, o de forma analítica, movi-lizando los distintos elementos articulares para intentarliberarlos uno a uno. Ambas concepciones son comple-mentarias porque el objetivo final es recuperar la amplitudfisiológica que asocia la movilidad de cada uno de los ele-mentos del complejo.
 Movilizaciones analíticas
 Esternocostoclavicular
La movilidad de esta articulación se encuentra en los movi-mientos del muñón del hombro: antepulsión y retropul-sión, y en los de gran amplitud del brazo.El paciente se coloca en decúbito supino. Se realiza la tomasobre la clavícula, lo más cerca posible del esternón; la«contratoma» la ejerce el peso del cuerpo. Eventualmente,la segunda mano del terapeuta puede comprobar los des-plazamientos por palpación del surco articular o bien refor-zar la acción de la toma, para lo cual coloca las dos manossobre la clavícula. La movilidad mejora con la relajaciónmuscular, sobre todo del esternocleidomastoideo. Se obtie-ne inclinando la cabeza hacia el lado movilizado (fig. 1).Pueden realizarse tres movimientos:deslizamientos hacia arriba y abajo (correspondientes alos movimientos de elevación y descenso del muñón delhombro). En tal caso, las tomas sobre la clavícula se sitúanpor encima y por debajo del hueso;deslizamientos anteroposteriores (correspondientes a lasantepulsiones-retropulsiones del muñón del hombro). Lastomas sobre la clavícula se sitúan en los bordes anterior y posterior del hueso, procurando distender al máximo losmúsculos insertados en el lugar de la toma, para hacerlamás confortable;movimientos de rotación axial (los que se observandurante las elevaciones del miembro superior, que tiendena rotar la cara superior de la clavícula hacia atrás). Resultanmás difíciles de efectuar, porque la toma sobre la clavículadebe realizar un par de fuerzas a menudo desagradablepara el paciente, que se contrae y limita la movilidad.
 Acromioclavicular
Esta articulación permite que el movimiento de la clavículano coincida con el de la escápula durante los movimientosdel muñón del hombro. La movilización puede plantearsemovilizando la clavícula sobre el acromion o bien la escá-pula en relación con la clavícula.Movilización de la clavícula sobre el acromion (fig. 2)El paciente se coloca en decúbito supino. La toma mantie-ne la clavícula por sus bordes anterior y posterior lo máscerca posible de su extremo externo. La contratoma inmo- viliza el muñón del hombro, situando los dedos sobre laespina escapular. La mano colocada en la clavícula realizadeslizamientos en sentido anteroposterior.Movilización por la escápulaTodas las movilizaciones del muñón del hombro hacen par-ticipar a la articulación acromioclavicular. Por ejemplo, lamovilización en elevación en un primer tiempo verticalizala clavícula sin producir un deslizamiento lateral, gracias ala movilidad de la acromioclavicular. Cuando se prosigue elmovimiento, aparece este deslizamiento. Se termina enton-ces la movilización acromioclavicular.Es posible distinguir entre:aberturas superiores e inferiores: se obtienen por lasmovilizaciones con deslizamiento medial y lateral, que pro- vocan una abertura superior en el primer tipo de moviliza-ción y una abertura inferior en la movilización con desliza-miento lateral (
cf  
Movilización de la escápula);aberturas internas y externas: se obtienen por la apertu-ra y cierre del ángulo acromioclavicular. El paciente está endecúbito lateral contralateral. Para obtener el cierre delángulo acromioclavicular, el terapeuta coloca una mano auno y otro lado del tórax, a nivel de la escápula, por detrás, y de la clavícula, por delante. La presión anteroposteriorpermite cerrar el espacio escapuloclavicular. Esta maniobrase ve facilitada por la elevación del muñón del hombro quelibera este conjunto del cono formado por la parrilla costal.Para realizar la abertura del ángulo acromioclavicular, unamano del terapeuta estabiliza la clavícula por delante y laotra se desliza bajo la escápula pasando entre la parrilla cos-tal y la cara escapular anterior (fig. 3). El terapeuta intentaentonces separar la parrilla costal del borde espinal de laescápula. Para facilitar el paso de la mano del terapeutabajo la escápula se debe preparar un repliegue de piel antesde la movilización y realizar pequeños movimientos circula-res, sin forzar, para que el paciente se relaje.
 Escapuloserratotorácica
Para el conjunto de estas movilizaciones el paciente seencuentra en decúbito lateral contralateral. El terapeuta,situado frente a él, coloca sus manos sobre la escápula, unapor encima de la espina (sobre la fosa supraespinosa osobre la espina, cuando es posible) y la otra sobre el vérticeinferior de la escápula.La escapuloserratotorácica es una falsa articulación forma-da por planos de deslizamiento; por este motivo, no se pre-sentan en ella movilizaciones con respecto a los ejes y losplanos de movimiento como en las otras articulaciones,pero sí es frecuente buscar la asociación de amplitudes.Se pueden buscar distintos sectores de movilidad:movimientos de elevación y de descenso: la mano situa-da sobre el vértice inferior de la escápula, lo empuja haciaarriba en la elevación e inversamente en el descenso;movimientos de abducción y de aducción: ambas manosactúan en el mismo sentido, empujando la escápula haciaadentro para la abducción y tirando de ella hacia afuerapara la aducción. La convexidad del tórax lleva a la escápu-
1
Movilización con deslizamiento de la esternocostoclavicular.
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Movilización de la acromioclavicular por la clavícula.
 
Kinesiterapia
MOVILIZACIÓN PASIVA DE LAS ARTICULACIONES PERIFÉRICAS
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3
la a una posición sagital en la abducción y frontal en laaducción;movimientos de deslizamiento medial y lateral: las dosmanos del terapeuta desarrollan un par de fuerzas, llevan-do el vértice inferior de la escápula hacia adentro en el des-lizamiento medial (fig. 4) y hacia afuera en el lateral.Nota: la movilización con deslizamiento lateral puede reali-zarse junto con una elevación de la glenohumeral;movimientos de báscula lateral en torno a un eje vertical:la separación del borde espinal de la parrilla costal corres-ponde a este movimiento (fig. 3). El retorno de esta báscu-la vuelve a apoyar el borde espinal sobre la caja torácica.Una mano se sitúa en la cara anterior del muñón del hom-bro y lo empuja en dirección dorsal y la otra mano, sobre elborde espinal, lo coloca sobre la parrilla costal;movimientos de báscula anteroposterior alrededor de uneje horizontal: la báscula anterior separa el vértice inferiorde la escápula y hace que ésta se ubique horizontalmente.La báscula posterior lleva el vértice inferior de la escápulasobre la caja torácica poniéndola en posición vertical. Lasmanos del terapeuta hacen resbalar la escápula hacia ellado craneal y el ventral en la báscula anterior, mientras quela mano «craneal» lleva la fosa supraespinosa hacia adelan-te. En la báscula posterior se utiliza la mano «caudal» parapegar el vértice inferior de la escápula a la caja torácica y lamano «craneal» empuja la fosa supraespinosa hacia atrás.
Glenohumeral
La dificultad de movilización de esta articulación reside enla asociación de la movilidad de la escapulotorácica y de laglenohumeral. Para que esta movilización sea lo más analí-tica posible, se han propuesto varias técnicas de inmoviliza-ción escapular para oponerse a la elevación-deslizamientolateral que se encuentra en los movimientos de elevacióndel brazo:mantenimiento de la pinza acromioclavicular situandouna mano por encima del hombro y pasando la primeracomisura en forma de puente sobre la clavícula y la fosasupraespinosa;mantenimiento del ángulo inferior de la escápula entreel pulgar y el índice;asociación de estas dos técnicas tomando la pinza acro-mioclavicular, con los dedos del terapeuta hacia la clavícula y colocando el pulgar en el borde axilar de la escápula.Todas estas técnicas tienen como inconveniente principal elde proporcionar al terapeuta un brazo de palanca muy corto para su contratoma, mientras que la toma moviliza-dora (habitualmente situada en el extremo inferior delbrazo) le ofrece un brazo de palanca más importante que leda más fuerza para movilizar de la que tiene para mantener.La contratoma sirve más para controlar la amplitud quepara el mantenimiento real.La solución consiste en no tratar de inmovilizar la escápulasino en hacerla desplazarse en el sentido inverso. Por ejem-plo, en la elevación lateral del brazo, la escápula se despla-za en el sentido del deslizamiento lateral, sumando así lasamplitudes de la escápula y de la articulación glenohumeralhacia la abducción. Si el terapeuta trata de movilizar la escá-pula hacia el deslizamiento medial (el brazo se mantieneen su lugar o bien movilizado hacia la elevación lateral)abre el ángulo escapulohumeral y efectúa así una verdade-ra abducción en la articulación glenohumeral.AbduccnEl paciente está sentado, con el brazo ligeramente separadoen la prolongación del plano de la escápula y el codo y elantebrazo descansan sobre una mesa. El terapeuta, situadode perfil, coloca una mano en el ángulo inferior de la escá-pula y la otra sobre la espina y el acromion. La movilizaciónconsiste en realizar un deslizamiento medial de la escápula.Sin desplazar el codo, el brazo desciende, abriendo el ángu-lo escapulohumeral. El mismo resultado se obtiene si elterapeuta coloca las manos sobre la cabeza del húmero y trata de deslizarla hacia abajo (fig. 5). El húmero desciende y empuja la escápula haciéndole realizar un deslizamientomedial. Se debe observar que el deslizamiento inferior es elque se asocia fisiológicamente a la elevación lateral.La asociación de las dos técnicas es posible colocando unamano en el ángulo inferior de la escápula para el desliza-miento medial y la otra sobre la cabeza humeral para el des-lizamiento inferior.AducciónEl paciente está en decúbito lateral contralateral. El brazose mantiene pegado al cuerpo por el tórax del terapeuta. Lamovilización con deslizamiento lateral cierra el ángulo esca-pulohumeral y realiza una aducción verdadera de la articu-lación glenohumeral. El mismo fin se consigue elevando elmuñón del hombro y manteniendo el brazo pegado al cuer-po. Al comienzo de la elevación, las aberturas articulares dela acromioclavicular permiten que la escápula permanezcaen su sitio. Pero, cuando aumenta la amplitud, aparece undeslizamiento lateral y cierra el ángulo escapulohumeral.RotacionesEl paciente está sentado, con el brazo ligeramente separado y el codo y el antebrazo descansan sobre una mesa. El tera-peuta, situado de perfil, practica una abducción de la escá-pula haciendo que se deslice hacia adelante, sobre la parri-lla costal. El codo no se mueve, el muñón del hombro selleva hacia adelante y cierra el ángulo entre el plano de laescápula y el húmero, lo que corresponde a una rotaciónexterna de la articulación glenohumeral (fig. 6). La movili-zación de la escápula en aducción, en las mismas condicio-nes, corresponde a una movilización en rotación interna.
26-074-A-10
3
 Abertura del ángulo acromioclavicular.
4
Movilización con deslizamiento medial (escápula).

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