• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
1
EL SUBALTERNO Y LOS LÍMITES DEL SABER ACADÉMICO
*
John BeverleyJacques Lacan contó la siguiente historia en uno de sus famosos seminarios en París:
Tenía yo entonces unos veinte años –época en la cual, joven intelectual, notenía otra inquietud, por supuesto, que la de salir fuera, la de sumergirme enalguna práctica directa, rural, cazadora, marina incluso. Un día, estaba en un pequeño barco con una pocas personas que eran miembros de una familia de pescadores de un pequeño puerto. En aquel momento, nuestra Bretaña aún nohabía alcanzado la etapa de la gran industria, ni el barco pesquero, y el pescador pescaba en su embarcación frágil, por su cuenta y riesgos. A mí megustaba compartirlos, aunque no todo era riesgo, había también días de buentiempo. Así que un día, cuando esperábamos el momento de retirar las redes,un tal Petit-Jean, como lo llamábamos –al igual que toda su familia,desapareció muy pronto por culpa de la tuberculosis, que era en esa época laenfermedad ambiental que cruzaba a toda esa capa social- me enseñó algo queestaba flotando en la superficie de las olas. Se trataba de un pequeña lata, más precisamente, de una lata de sardinas. Flotaba bajo el sol, testimonio de laindustria de conservas que, por lo demás, nos tocaba abastecer. Resplandecía bajo el sol. Y Petit-Jean me dice -¿Ves la lata? ¿La ves? Pues bien, ¡ella no teve!Le divirtió mucho esta observación –a mi menos. Me pregunté ¿por qué? Es una pregunta interesante. La moral de este breve cuento, tal comoacaba de surgir del ingenio de mi compañero, el hecho que le pareciera tangracioso, y a mi no tanto, se debe a que si se me narra un cuento como ese es porque, al fin y al cabo, en ese momento –tal como yo aparecía a esa genteque se ganaba el pan a costa de su esfuerzo, enfrentándose a lo que para ellosera una naturaleza inclemente- yo constituía una imagen bastante inenarrable.Para decirlo claramente, yo estaba fuera de lugar en el cuadro. Y porque medaba cuanta de ello, el que me interpelasen así, en esa cómica e irónicamanera, no me hacía mucha gracia
1
.
Estoy usando la figura de Lacan aquí para ilustrar al sujeto amo del saber –el “sujetosupuesto saber”. Lacan contó esta “pequeña historia” para ilustrar su teoría de la relación 
*
Traducción de Marlene Beiza y Sergio Villalobos-Ruminott. Este artículo está tomado de la traducción dellibro
Subalternity and Representation: Arguments in Cultural Theory
, Durham, Duke University Press,1999; de próxima publicación en español bajo el sello editorial Iberoamerica-Vervuert.Este trabajo ha sido ha sido publicado en Chile en
 Revista Actuel Marx
Nº2, agosto 2004, UniversidadArcis, Santiago de Chile (nota de S. Mansilla.)
1
Lacan, J.,
 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis 1964
(Seminario 11), Buenos Aires,Paidós, 1995, pp. 102-103. Mis agradecimientos a Henry Krips por recordarme esta historia.
 
2entre el sujeto y el campo visual (forma parte de sus lecturas sobre la mirada y el
objeto petit a
). Pero ésta es también una historia sobre subalternidad y representación –en este caso,sobre cómo el sujeto subalterno se representa al sujeto dominante, y en el proceso lodescoloca, mediante una negación o un desplazamiento: “yo estaba fuera de lugar en elcuadro”.En la sucinta definición de Ranajit Guha, lo subalterno es “un nombre para elatributo general de la subordinación... ya sea que ésta esté expresada en términos de clase,casta, edad, género y oficio o de cualquier otra forma”
2
. Seguramente, se puede entender que“de cualquier otra forma” incluye la distinción entre educado y no (o parcialmente) educadoque el aprendizaje en la academia o el saber profesional confiere. Esto es lo que Lacanexpresa, desde el otro lado de la fisura subalterno/dominante, cuando nos dice que, como joven intelectual, quería “ver algo diferente” –en efecto, intercambiar la posición del amo,ajeno al mundo del trabajo y su materialidad, por la posición del esclavo.Para Guha, como para Lacan, la categoría que define la identidad o “voluntad” delsubalterno es la negación. El epígrafe de Guha a su libro fundamental
 Elementary Aspects of  Peasant Insurgency,
es un pasaje en sánscrito sacado de las escrituras budistas:
(Buda a Assalayana, su discípulo): ¿Qué piensas sobre esto, Assalayana? ¿Hasescuchado que en Yona y Camboya y otras janapadas (poblados) hay sólo dosvarnas (castas), el amo y el esclavo, y que habiendo sido un amo se deviene unesclavo; habiendo sido un esclavo se deviene un amo?
3
.
Para acceder al campesino rebelde como un sujeto de la historia se requiere, segúnGuha, una correspondiente inversión epistemológica: “La documentación sobre lainsurgencia en sí misma, debe ser invertida para reconstituir el proyecto insurgente comouna inversión del mundo”
4
. El problema es que los hechos empíricos de esas rebeliones soncapturados en el lenguaje y las correspondientes pautas culturales de la élite –pautas, tantola nativa como la colonial- contra las cuales las rebeliones precisamente se dirigían. Taldependencia, argumenta Guha, constituye un sesgo que dificulta la construcción de lahistoriografía colonial y post-colonial, en favor del archivo escrito y las clases dominantes ysus agentes, cuyo estatus es parcialmente posibilitado por su dominio de la alfabetización yla escritura. Este sesgo, evidente incluso en formas de historiografía empáticas con losinsurgentes, “excluye al insurgente como un sujeto consciente de su propia historia y losincorpora sólo como elemento contingente a otra historia y con otros sujetos”
5
. Por lo tanto,“el fenómeno histórico de la insurgencia es visto por primera vez como una imagenenmarcada en la prosa, de allí la perspectiva de la contra-insurgencia... inscrita en el discurso 
2
Guha, R., “Preface”, en Guha, R., y G. Spivak (eds.),
Selected Subaltern Studies
, New York, OxfordUniversity Press, 1988, p. 35.
3
Guha, R.,
 Elementary Aspects of Peasant Insurgency in Colonial India
, Delhi, Oxford University Press,1983.
4
Ibid., p. 333.
5
Ibid., p. 77.
 
3de la élite, tiene que ser leída como una escritura en reversa”
6
. (El cuento de Lacan es sobreuna manera de mirar en reversa).Guha entiende por “prosa... de la contrainsurgencia” no sólo la informacióncontenida en el archivo colonial del siglo XIX, sino también el uso, incluyendo el uso en el presente, de ese archivo para construir los discursos burocráticos y académicos (históricos,etnográficos, literarios y otros) que pretenden representar estas insurgencias y ubicarlas enuna narrativa teleológica de formación del Estado. Guha está preocupado con la manera en laque “el sentido de la historia [es] convertido en un elemento de cuidado administrativo” enestas narrativas. En tanto que el subalterno es conceptualizado y entendido, en primer lugar,como algo que carece de poder de (auto) representación, “por hacer de la seguridad delEstado la problemática central de las insurrecciones campesinas”, estas narrativas (de perfeccionamiento del Estado, de ilegalidad, de transición entre etapas histórica, demodernización) necesariamente le niegan al campesino rebelde el “reconocimiento comosujeto de la historia y su propio derecho a un proyecto histórico que era totalmente suyo”
7
.El proyecto de Guha es recuperar o re-presentar al subalterno como un sujetohistórico –“una entidad cuya voluntad y razón constituye una praxis llamada rebelión”-desde el revoltijo de la documentación y los discursos historiográficos que le niegan el poder de agencia. En ese sentido, como observa Edward Said en su presentación del trabajo del
Grupo de Estudios Subalternos sudasiático
, este trabajo representa una continuaciónhistoriográfica de la insurgencia
8
. Pero esta observación implica que los estudios subalternosno pueden ser, simplemente, un discurso “sobre” el subalterno. Pues, ¿cuál sería el interés,después de todo, de representar al subalterno
como subalterno
? Ni tampoco los estudiossubalternos tratan solamente sobre los campesinos o el pasado histórico. Surgen y sedesarrollan como una práctica académica en un marco contemporáneo en el que laglobalización está produciendo nuevos patrones de dominación y explotación, yfortaleciendo otros anteriores. Responden a las presiones sobre la universidad, lainvestigación y las políticas institucionales para producir los saberes apropiados a la tareade comprender y administrar mejor una trasnacional y heterogénea clase trabajadora.Entonces, los estudios subalternos no son sólo nuevas formas de producción deconocimiento académico; deben ser también formas de intervenir políticamente en esa producción, desde la perspectiva del subalterno.Hay un pasaje en el ensayo autobiográfico del escritor chicano norteamericanoRichard Rodriguez
 Hunger of Memory
(hambre de memoria) que re-narra la historia deLacan, desde el otro lado, el lado en que el sujeto dominante se hace conciente como tal, enun proceso de diferenciación y fisuramiento con respecto al subalterno. Este pasaje capturaelocuentemente como el saber académico está implicado en la construcción social de la 
6
Ibid., p. 333.
7
Ibid., p. 3.
8
"Yo no creo que es una exageración decir, por consiguiente, que la reescritura de la historia de la India hoydía es una extensión de la lucha entre subalternos y la élite, y entre las masas hindúes y el imperio británico".Véase, Said, E., “Foreword”,
Selected Subaltern Studies
, op. cit., p. vii.
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...