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HISTORIA, CIVILIZACIÓN YPROGRESO
MURRAY BOOKCHIN
¿ANARQUISMO O BARBARIE?El desarrollo económico, técnico y del saber del mundoha roto, en el mundo en el que vivimos, las morales ylas ideologías dejando a los humanos en "pelota"doctrinal. En situaciones de crisis como esta, por comodidad y urgencia, se suelen recurrir a doctrinasque están en la buhardilla de los modos de pensar envejecidos. Y por eso aparece hoy en día de nuevo,en los medios intelectuales, la solución nihilista. Que alnegar los valores en general parece que explica loacaecido, cuando en realidad únicamente ofrece unrelativismo que llega, al negarse a analizar críticamenteel mundo, a una parálisis progresiva de la acción quesobre el mundo podríamos ejercer. Estos "nuevos"nihilismos son el blanco de la crítica acertada y dura dellibro de Murray Bookchin.El nihilismo actual, heredero del de Nietzsche a través,entre otros, de Foucault, es una vía, la más fácil y casinatural (pues es un dejarse ir) de ocultar la estructurade la sociedad actual y así evitar el tener que proponer una vida nueva que contrarreste eficazmente, términoeste muy odiado por estos relativistas, los efectosnefastos de esta sociedad.El nihilismo de hoy está convirtiendo a algunos anarcosen anarco-plañideras, que se limitan a denunciar elmal, ya que esta cuasi-doctrina considera el Poder como algo invencible ante el cual sólo queda el recursodel gemido. El miedo ante ese Poder, que ellosmagnifican, les hace olvidar los intereses comunes y"resuelven" sus problemas en oraciones breves yfervorosas, en jaculatorias sollozantes. La anarquíapuede quedar reducida a un simple "Muro de laslamentaciones" donde se dan cita, para llorar, los neo-nihilistas de ahora. Todo quedará en gritos y llantos.El mal, en lugar de localizarlo en el mundo real que nosrodea, se cristaliza en conceptos a los que se concedeun estatuto de realidad. Es que este fundir en uno elnombre y la cosa nombrada ha sido una característica
 
del nihilismo desde siempre. Se llega así a un"intelectualismo" que gusta por lo fino que es, ya quecon él podemos jugar "in mente" con los conceptos-problemas, sin necesidad de mancharse las manos nisudar.Dice Bookchin que su inquietud, hoy, no reside en laausencia de garantías de que aparecerá una sociedadlibertaria sino en "si alguna vez se luchará por ella", enun periodo tan desesperado y decadente.El sólo maldecir el mal que se nos hace, sin oponer unaresistencia activa, conduce, querámoslo o no, a pedir un "salvador", alguien que nos "dé la libertad". Pero loque los anarquistas querían era, precisamente, lasupresión de las donaciones.Hay que luchar por nosotros, no llorar por nosotros.A. LOPEZ CAMPILLO,Madrid, 28 de octubre de 1996.
 
PRÓLOGOSi, por una parte, a muchas personas les suena elnombre de Murray Bookchin, por otra, muy pocas,desgraciadamente, conocen su obra y por consiguientesu pensamiento. Simplemente, porque además detarde en tarde y de forma esporádica, la mayoría de. loque se ha venido publicando en el Estado español noeran libros enteros, sino más bien recopilaciones deartículos, que aunque trataran del mismo tema de laecología, no permitían captar ni la sutileza, ni lacomplejidad, ni la coherencia de su pensamiento [1]este texto de Bookchin, traducido de la revista Greenperspectives [2]nos permite descubrir su talentopolémico, introduciéndonos en la racionalidad de supensamiento y nos da a entender su capacidad deanálisis. Sirva este de estímulo para abrir paso a otraspublicaciones, aunque a veces nos pueda dar lasensación de ser un tanto excluyente. Paraverdaderamente darnos una idea un poco más exactade la riqueza, la coherencia y la actualidad candente dela obra de Bookchin habrá de esperar la próximapublicación de su obra maestra, The Ecology of freedom (La Ecología de la Líbertad) que salió, hace ya
 
quince años en Estados Unidos: reeditada en Montreal(Canadá) en 1992 y de próxima aparición en castellanoen Nossa y Jara Editores "Madre Tierra", Móstoles,Madrid. Claro que desde esa época han seguidomuchas otras obras entre las que, últimamentedestacan Defending the earth ed. Black Rose Books,Montreal, 1991, un debate enriquecedor entre DaveForeman defendiendo la Ecología Profunda y MurrayBookchin por la Ecología Social; Dírect democracy,1993: ideas para un municipalismo libertario [3] yReenchanting Humanity, Cassel, Londres, 1995. EnFrancia se han venido publicando muchos de sus librospor la editorial "Atelier de Création Libertaire" de Lyon ycasi toda su obra en Italia, sobre todo por la editorial"Eleuthera" de Milan.¿Por qué entonces, tanta resistencia en este país parapublicar las obras de Bookchin? No lo sabemos aciencia cierta. Pero, desde luego Bookchin molesta.Molesta tanto a los libertarlos como a los ecologistas ya los marxistas."Una de las debilidades humanas, la más tenaz es latentación, por parte de los individuos o grupos, cadavez que la realidad se pone dif-lcfl e incoherente, arecaer en las ideologías superadas, veánse arcáicas,para quedarse con un sentimiento de continuidad yseguridad..." "... Por desgracia, las tendenciaspaseistas ya no son tampoco una excepción paramuchos llamados anarquistas (o libertarios, n.d.I.r.),algunos de los cuales han adoptado ideas místicas, amenudo abiertamente primitivistas, combinadas contoda clase de ecoteologías" e ideologías del culto de ladehesa... Otros también, se han dado la vuelta, sinningún espíritu crítico, hacia las verdades eternas delanarco-sindicalismo, aunque éstas hayan desaparecidodesde la Guerra Civil española de 1936-1939. [4]Cuando sabemos el peso de la nostalgia debido a lagesta revolucionaria del anarco-sindicalismo en estepaís, entendemos mejor esta desconfianza haciacualquier intento de renovación o actualización delpensamiento anarquista. Sirva este libro para abrir paso a uno de los pensadores más lúcidos de nuestraépoca y a su obra de una gran claridad analítica y, a lavez, de una rara coherencia constructiva, casipodríamos decir, existencial.Y no se trata de poner a nadie por las nubes, sobre
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