Caperucita Roja sería una niña tonta si no tuviera que enfrentarse al peligroso lobo. Blanca Nieves nodejaría de ser una princesa venida a menos, si no fuera porque su madrastra la odia hasta tal punto que decidematarla, y ese odio es el que da lugar a la aventura.Pero sin duda el villano por excelencia, el más atrevido y odiado, ha sido la Bruja. La Bruja es la antagonistaperfecta del cuento infantil, capaz de aparecer en cualquiera que sea el tema que éste relata.Lo mismo aparece como maléfica encantadora de príncipes y princesas ( El príncipe convertido en sapo, LaBella Durmiente ), como madrastra que utiliza sus poderes para acaparar el poder del reino, ( Blanca Nieves y los sieteenanitos), como vagabunda que propone pruebas terribles a los caminantes, como vieja del bosque que trata de atraer con engaños a niños perdidos para intentar comérselos (Hänsel y Gretel), como pérfida maga que engaña a la heroínaque, por amor, busca en los hechizos la solución a sus males ( La Sirenita )...El personaje de la bruja encarna la simbología del mal, la superstición y la magia negra, y tiene una granpresencia en los relatos que, origen de muchos cuentos, se forjaron en la sociedad campesino-feudal de la edadMedia. Durante varios siglos de la Antigüedad clásica, existió la creencia de que ciertas mujeres eran capaces detransformarse a voluntad y de transformar a los demás en animales, según su capricho. Estas llamadas “brujas”,podían realizar vuelos nocturnos (la imagen clásica es la que las hace llamar “scobaces” o “escobaceas” a las brujasen Normandía, por la costumbre que se les atribuía de volar sobre una escoba) y así llegar a los sitios más recónditos.Según esta creencia, eran también expertas en la fabricación de hechizos y filtros de amor, a base demezclar en grandes calderos ingredientes tales como habas, testículos de gallos, ojos de serpientes y similares, parahacerse amar o para hacer aborrecer a una persona. Podían también provocar tempestades y dar sustos terroríficos aaquellos que consideraban sus enemigos o a los caminantes que osaban adentrarse en sus dominios, generalmente, elbosque.Curiosamente, otra vez hay que volver a mencionar la influencia de la mitología griega respecto al curioso“ingrediente” que utilizan para sus pócimas: las habas.Las brujas, relacionadas con el mundo del mal y de la noche, usan las habas al igual que los espíritus delTártaro: aquellos que han sido favorecidos por los jueces de los muertos, son enviados al Eliseo, donde tienen laposibilidad de esconderse dentro de un haba confiando en que ésta sea comida por una joven, que al darles a luz, lesdevolvería a la vida.Pero sigamos con el personaje. La imagen estereotipada del cuento las define como viejas amargadas ymalévolas, grandes narices y grandes verrugas en el rostro que, acompañadas siempre por su escoba y su gato negro,viven recluidas en la profundidad del bosque, donde acechan a los incautos caminantes o raptan niños para devorarlos.Para realizar sus maldades, realizan concilámbulos nocturnos en los que adoran al Demonio y a las fuerzasdel mal (en la mitología clásica, consideran como divinidades protectoras a la Noche, a Hecate y a Gracia) y fabricanfiltros y bebedizos con los que envenenan o ganan la voluntad de sus víctimas.La figura de la bruja como protagonista del cuento infantil, no obstante, ha evolucionado en los cuentos dehoy de un modo positivo: la bruja actual, sin perder sus atributos mágicos, su gato y su escoba, se presenta como unpersonaje más amable, divertido y que, mas que, mas que empeñarse en hacer el mal, realiza travesuras mediante lasque solo pretende fastidiar al héroe del cuento.Y respecto a la literatura infantil hoy en día, hay que decir que como antagonista, la bruja ha perdido terrenocomo personaje malvado típico y como protagonista de aventuras terribles: en el mundo de hoy, dominado por lainformática y la tecnología, los personajes preferidos como villanos han pasado a ser robots, monstruos cibernéticoscuyos poderes destructivos van en función del número de chips malignos que puedan poseer.El cuento japonés, con sus “Mazinger Z” y sus dragones informáticos, ha relegado al personaje de la brujaque, no por menos odiado, resultaba entrañable, al olvido.Como se ha mencionado anteriormente, el cuento, en su afán moralizador, atribuye rasgos comunes queidentifican a sus personajes como buenos o malos, es decir, como ejemplos a imitar o a repudiar. Pero estasatribuciones sobre la bondad o la maldad del personaje cambian sensiblemente según cambian los valores de lasociedad en que se desarrolla la narración.
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asco buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu opino lo mismo que tu
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