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Resumen - Carlos Sempat Assadourian - Silvia Palomeque (2003) "Las relaciones mercantiles de Córdoba, 1800-1830"

Resumen - Carlos Sempat Assadourian - Silvia Palomeque (2003) "Las relaciones mercantiles de Córdoba, 1800-1830"

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Historia Argentina Siglo XIX
Historia Argentina Siglo XIX

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Carlos Sempat Assadourian – Silvia Palomeque
(2003)LAS RELACIONES MERCANTILES DE CÓRDOBA (1800-1830). DESARTICULACIÓN YDESMONETIZACIÓN DEL MERCADO INTERNO COLONIAL EN EL NACIMIENTO DEL ESPACIOECONÓMICO NACIONAL
Análisis cuantitativo de la circulación mercantil regional de Córdoba, que permite reflexionar sobre un espacio más amplio y señalar lasserias modificaciones que afectan a las otras regiones del mercado interno colonial cuando se inicia el contacto directo con el mercadomundial. Investigación que se basa en la documentación cuantitativa de la serie de Hacienda que se agrupa en la Administración deAlcabalas principalmente.
 La economía regional y sus relaciones en los últimos años coloniales
Comparadas con las tierras ocupadas por otras jurisdicciones las tierras de Córdoba eran amplias, fértiles, con terrenos aptos para laganadería y la agricultura y allí se asentaba una numerosa población.
 Las relaciones mercantiles con el Alto y el Bajo Perú
 La especialización de Córdoba en la cría e invernada de mulas se inició velozmente en la segunda década del siglo XVII y estaba destinadaa abastecer a Potosí y a otros centros mineros altoperuanos. Esta exportación fue fuertemente afectada por la crisis minera, pero alculminar la primera mitad del siglo XVIII, la economía minera inició un lento repunte y con ella la economía de Córdoba. Esta coyuntura permitió que durante el primer quinquenio de la primera década del siglo XIX la exportación de mulas recuperara su mejor momento paralos productores. La exportación de ganado mular por Salta comenzó a decaer en 1808-1809, probablemente respondiendo a un movimientode baja de la producción minera altoperuana iniciado en 1800. Esta situación empeoró de inmediato por los acontecimientosrevolucionarios de 1809 y más aún cuando las zonas del Alto y el Bajo Perú quedaron ocupadas por los partidarios del orden colonial yenfrentadas con los ejércitos independientes.
 Las relaciones mercantiles con Buenos Aires, el Litoral y Paraguay
Desde el sector ganadero se originaba otra exportación, la de los cueros que se enviaban hacia Buenos Aires en donde pasaban a ser una pequeña parte del nuevo flujo exportador. Estos cueros eran un subproducto de la carne consumida dentro de la jurisdicción. Mucho másimportante que los cueros, por su magnitud y por sus implicancias económicas y sociales, eran los tejidos. En la segunda mitad del sigloXVIII reaparece esta actividad, ahora desarrollada por las mujeres de las unidades domesticas campesinas. Producción que consistía entejidos de lana, en su mayor parte, y también tejidos realizados con algodón. Los tejidos de lana tenían su gran mercado consumidor enBuenos Aires, el litoral y el Paraguay. Las cantidades exportadas no fueron interrumpidas por la mayor afluencia de textiles europeos quetrajo aparejada la aplicación del Reglamento de Libre Comercio, debido a una coyuntura de baja de precios de los textiles de lana en lasegunda mitad del siglo XVIII. La producción de textiles se entrelazaba con la distribución compulsiva de los efectos de Castillaintroducidos desde el puerto de Buenos Aires.Junto a estos tejidos, hacia Buenos Aires también se exportaban otros productos menores como jabón, tapetados y cordobanes, pero sinalcanzar la importancia de los textiles y los cueros. La otra gran y permanente importación es la yerba cultivada en Paraguay que llegaba aCórdoba principalmente a través del puerto de Santa Fe y ocasionalmente desde Buenos Aires. También se introducía tabaco paraguayo através del Estanco de la Real Hacienda.Resumiendo, desde Córdoba se exportaban tejidos de lana y cueros, y de retorno, se importaban productos regionales y de origen europeo.Los principales productos regionales eran la yerba y el tabaco de Paraguay y las mulas criadas en las praderas santafesinas y porteñas; y los productos europeos eran los llamaados “efectos de Castilla”.
 Las relaciones mercantiles con Chile y con los circuitos marítimos del océano Pacífico
A través de Mendoza y San Juan se daban las relaciones mercantiles de Córdoba con Chile y con las regiones coloniales cuyos productoscirculaban por vía marítima en las costas del Pacífico. Las exportaciones cordobesas hacia Chile en la primera década del siglo consistíanen escasas mil piezas textiles de lana y de ganado vacuno, cuya magnitud se desconoce. Las importaciones provenientes desde Chile erancopiosas y de alto valor monetario y alcanzaban un promedio de 43 mil pesos anuales durante la primera década del siglo. Estasimportaciones e componían principalmente de 7500 arrobas de azúcar. Las otras importaciones de cierta envergadura eran las 3 mil librasde añil de Guatemala, el cacao de Guayaquil y los cobres del norte chileno. En la importación de estos productos, sobre todo la azúcar, eramuy importante el papel de San Juan ya que desde allí partía un amplio circuito de distribución que abarcaba Córdoba y todas las
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 provincias del “interior”. El comercio entre Mendoza y Chile no incide en Córdoba ni en otras provincias, ya que mantenía relaciones casiexclusivamente con Buenos Aires. Ya hay indicios de la desestructuración del circuito mercantil de las costas del virreinato peruano. A partir de 1795, con el ingreso de azucares del Brasil a Buenos Aires, lo que causa la pérdida del circuito que era abastecido por elvirreinato peruano, su azúcar sólo llegará a las provincias interiores a través de su redistribución por San Juan.
 Las relaciones mercantiles con San Juan, La Rioja y Mendoza
 No sólo son intermediarias beneficiadas de las relaciones mercantiles de todo el virreinato rioplatense con Chile, tanto o más importantesson sus propias producciones de vino y aguardiente, que –en el caso de Mendoza y San Juan- se siguen exportando en grandes cantidadeshacia Buenos Aires y el Litoral (
Amaral
). Las relaciones mercantiles de La Rioja, basadas en las exportaciones de vino principalmente, presentan la característica de que sus productos casi no llegan a Buenos Aires y que su principal mercado se encuentra en todas las provincias del interior. Hacia estas provincias, los productos de Córdoba que se enviaban eran escasos ponchos y frazadas, jabón y losganados hacia San Juan y Mendoza.
 Las relaciones mercantiles con Catamarca
Sólida especialización en la producción y el tejido de algodón, en el cultivo de ají y en el curtido de cueros. Sus exportaciones sedestinaban tanto hacia Buenos Aires como a Córdoba y también, en menor cantidad, hacia otras provincias. Nuevamente, lasexportaciones de Córdoba hacia Catamarca eran casi inexistentes. Lo que sí tenía gran importancia eran las importaciones de algodón,lienzo, ají y suelas que alcanzan a un promedio de 25 mil pesos anuales.
 Las relaciones mercantiles con las provincias del norte (Tucumán, Santiago del Estero, Salta y Jujuy)
Mientras en las dos últimas es muy alta la proporción de efectos de la tierra importados desde el Alto Perú (coca y tejidos), susexportaciones no ganaderas eran escasas y casi no llegaban a Buenos Aires. En Santiago y Tucumán estas relaciones con el Alto Perú eranmás débiles (tejidos) y ya se notaba una fuerte reorientación de sus exportaciones hacia Buenos Aires. Las relaciones mercantiles entreCórdoba y las provincias situadas hacia el norte eran escasas, a excepción de aquellas que se tejían alrededor de la invernada y transportede mulas destinadas al Alto y el Bajo Perú, la exportación de escasos textiles y la importación de efectos provenientes de las calidas tierras bajas.
Síntesis sobre las relaciones mercantiles interregionales en la primera década del siglo XIX 
Agrupando el conjunto de saldos de las balanzas comerciales, vemos que Córdoba tenía una balanza comercial positiva. Amplio predominio de ciertos productos para las exportaciones: mulas, tejidos de lana y cueros, mientras que en las importaciones predominanefectos de Castilla, azúcar, yerba, algodón, aguardiente, vino, suelas y tabaco.Para entender cifras tan favorables para la economía regional hay que recordar que en la base de todas las relaciones mercantiles deCórdoba, como desde los inicios del siglo XVII, seguía estando la exportación de mulas hacia los centros mineros altoperuano desde donde provenían los retornos en dinero que permitían pagar todo el conjunto de consumos e insumos importados. También en esos años habíacomenzado el otro cambio favorable para la balanza comercial, que consistía en las exportaciones crecientes de tejidos de lana y de cueroshacia el recientemente pujante Litoral y la ciudad de Buenos Aires. Cambios favorables que se asentaban en demandas crecientesoriginadas en la economía minera altoperuana como en Buenos Aires y el Litoral con sus exportaciones ultramarinas. Estos mismoscambios trajeron, a su vez, un cambio desfavorable, a corto y a largo plazo. El aumento creciente de las importaciones de productoseuropeos no sólo reproducía incrementado uno de los mecanismos del antiguo sistema colonial por el cual fluía metálico hacia lametrópoli, mermando así el metálico disponible en el espacio colonial. Aparte de esto, los efectos europeos, a pesar de sus oscilantesllegadas, presentaban un nuevo problema, porque algunos de ellos ya comenzaron a entrar en competencia con determinadas produccionesdel espacio interno colonial.Hubo otro tipo de cambios cuya magnitud e importancia para Córdoba y las regiones del interior aún no se puede dimensionar: el recortede los espacios articulados en los circuitos del mercado de la costa del Pacífico.
 Las relaciones mercantiles después de 1810
 Las relaciones mercantiles con el Alto y el Bajo Perú
 Las exportaciones de mulas de Córdoba entran en crisis cuando las zonas del Alto y el Bajo Perú quedan ocupadas por los partidarios delorden colonial. Derrumbe del tráfico. Al cerrarse el acceso a los territorios que proveían de numerario a la región, sobreviene unadesmonetización generalizada de la economía junto a una crisis social de masas, afectando tanto a los pudientes como a los grupos
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subalternos ligados a este sector exportador. Algunos grandes criadores y sobre todo los mercaderes sufrieron grandes pérdidas. Ademáshabía un sector de trabajo fijo y estacional considerable vinculado a esta actividad que, con la crisis, también vio desaparecer sus ingresosmonetarios. El corte de las exportaciones ganaderas hacia el Alto Perú no afectó sólo a Córdoba sino a todo el espacio. Pero como planteó
Halperin Donghi
la ruptura no podía ser total, ya que algunas relaciones se mantuvieron a través del tráfico clandestino que crecía en la poca controlada ruta del Despoblado.La guerra de independencia ocasionó grandes gastos y ocasionales bloqueos del puerto de Buenos Aires pero quienes más sufrieron fueronaquellas provincias con sus exportaciones interrumpidas y que, encima, soportaron a uno u otro ejército en sus tierras y fueronconsumiendo parte de los ganados que antes se exportaban. La presencia de los ejércitos en las provincias del norte también implicaba unnecesario consumo de varios efectos pero sobre todo de vacunos, mulas y caballos. Córdoba fue lugar de paso de los ejércitos y prestócolaboración con los recursos necesarios para la recuperación del Alto Perú y Chile hasta que en 1818, el Ejército del Norte se asentó ensus tierras.Las relaciones entre el Alto Perú y el resto del antiguo virreinato ya no se reconstruirían sobre las líneas anteriores porque el altiplano (aligual que Chile) había escapado a la órbita atlántica y entrado en la de Valparaíso, centro del comercio británico en el Pacífico sur con locual el interior quedaba como proveedor de ganados y dejaba de ser el intermediario entre el altiplano y Buenos Aires.En síntesis, desde 1810 a 1825 se dio un corte en las exportaciones de ganado con la consecuente interrupción de los únicos retornos demoneda, quedó mucha cantidad de dinero por cobrar y en las zonas controladas por los ejércitos coloniales hubo cortos y ocasionalesaccesos al centro minero entre 1810 y 1815 y, en años posteriores, las relaciones mercantiles fueron muy inestables y siempre con posiblesvínculos clandestinos a través de la ruta del Despoblado. Desde 1824, paulatinamente, se fueron reanudando las relaciones mercantiles conel Alto Perú con sus exportaciones de mulas y vacunos, pero éstas ya no eran una reiteración de las vigentes durante la última décadacolonial.
 Las relaciones mercantiles con Buenos Aires, el Litoral y Paraguay
Aumento de las importaciones de efectos europeos, los cuales ya no serán de productos españoles o de europeos legalizados como tales,ahora la gran mayoría será de origen inglés. Estas importaciones venían desde Buenos Aires casi exclusivamente, a excepción de los añosde bloqueo de ese puerto, cuando ingresaron algunas escasas mercaderías desde Chile. Para Buenos Aires se volvió muy importantemantener y reforzar su lugar de redistribuidora de este tipo de importaciones en el espacio que luego conformaría el territorio nacional. Enlas acrecentadas importaciones europeas que llegaron a Córdoba se mantuvo la predominancia de los textiles que constituían más de lastres cuartas partes de los valores importados. Pero también hubo cambios significativos en el tipo de textiles importados y en el rubro delos alimentos y los frutos. Desde los primeros años de vinculación directa al mercado mundial el cambio más significativo fue el lugar  preponderante que tomaron los tejidos de algodón. El otro cambio importante fue la creciente presencia de frutos y alimentos registradadesde 1816. Estas importaciones consistieron principalmente en importaciones de azúcar y de añil que vinieron a solucionar eldesabastecimiento creado por la interrupción de la llegada de esos productos desde Chile hacia 1815.Las otras importaciones provenientes de estas zonas eran las mulas de cría para ser invernadas en Córdoba antes de enviarlas al Alto Perú ylas importantes partidas de yerba y tabaco que venían de Paraguay. Si bien los volúmenes de yerba paraguaya importada siempre presentaban oscilaciones anuales, estos movimientos se volverán más inestables a partir de 1810. Cuando finalmente se interrumpe elabastecimiento de yerba paraguaya por Santa Fe, se inicia la provisión de yerba desde Buenos Aires. Una situación semejante se dará conel tabaco paraguayo que se importaba desde Córdoba, pero la interrupción de su importación no beneficiara a los comerciantes de efectosultramarinos del puerto de Buenos Aires sino a los productores del “tabaco tarijeño” –luego también llamado “tabaco del país”- que vienede Tucumán y Catamarca y que velozmente se van adecuando a las nuevas y desfavorables transformaciones mercantiles.Aparte de una suba del 65% de las importaciones ultramarinas de tejidos de algodón inglés principalmente y de azúcar brasilera y añileuropeo que reemplazan los efectos de la tierra antes ingresados por Chile, se encuentra una retracción de las importaciones de yerba ytabaco paraguayo que primero se retraen y luego se interrumpen entre 1818-1821 debido a la presión de Buenos Aires sobre Paraguay paraque se mantenga en su órbita de influencia. En lo que respecta a las exportaciones hacia esas zonas, aunque
Garavaglia
y
Wentzel
demuestren la continuidad de los textiles de lana en Buenos Aires después de 1812, ellos mismos brindan los datos que si bien marcan lacontinuidad también indican su importante retracción. Por su parte, la retracción y desaparición de las exportaciones textiles cordobesashacia Paraguay se da en el mismo momento en que se interrumpen las importaciones de yerba y tabaco de ese origen.La primera gran crisis de la producción textil cordobesa luego de la independencia se da en dos fases, tiene dos motivos y se entrecruzacon la desestructuración de las relaciones más importantes del antiguo mercado colonial. La primera fase, iniciada en 1810, corresponde ala contracción del mercado porteño y está causada por la competencia de los textiles ingleses; la segunda comienza en 1818 y concluye en1821, está dada por la pérdida completa del mercado paraguayo. A partir de 1822 Buenos Aires queda como único mercado de los tejidoscordobeses.La otra exportación importante de Córdoba hacia Buenos Aires eran los cueros destinados al mercado ultramarino. En estos años hayfuertes fluctuaciones accidentales debido a acontecimientos políticos cuyo escenario es siempre Buenos Aires. El consumo interno decarne, base de las exportaciones de cueros, se incrementa con la presencia de ejércitos y en los momentos de convulsiones internas dadoque en esos momentos aumenta el número de gente “que sólo consume y no trabaja”. La cerda es el otro producto de origen ganadero quecomienza a exportarse a Buenos Aires en la década del 20.
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