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Malla de gestión de contenidos educativos: Ideas debase
Diego E. Leal Fonseca
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(diego@diegoleal.org)Mayo, 2009
Este trabajo está publicado bajo una Licencia Creative Commons 2.0http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/deed.es_CO
Introducción
En el primer semestre de 2009, tuve la oportunidad de realizar una exploraciónconceptual para el Ministerio de Educación Nacional de Colombia, sobre untema que empezó a aparecer durante el año anterior: la noción de
mallaeducativa
. Para este caso, parte del producto de la exploracn fue unarevisión de diversos referentes conceptuales que pueden tener relación conesta idea, acompañado por una descripción general de lo que tal malla podríaser, y una breve argumentación de las razones por las cuales tiene sentidoconsiderarla.Este documento es un extracto del documento final, que busca compartir conla comunidad global los hallazgos y servir de punto de partida para nuevasdiscusiones al respecto. Debe ser considerado como un trabajo en progreso,que no pretende dar una última palabra sobre este tema, pues seguramente nola hay.
¿Qué significa una malla de gestión de contenidoseducativos?
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Consultor en e-Learning. Hasta Abril de 2008, se desempeñó como Gerente delPrograma de Uso de Medios y Nuevas Tecnologías en Educación Superior del Ministeriode Educación Nacional de Colombia. Desde allí, lideró diversas iniciativas deintegracn de las TIC a la Educacn Superior. En su página personal(http://www.diegoleal.org/blog), escribe acerca de la situación y potencial de las TIC enla educación colombiana, así como del impacto de los nuevos medios en el aprendizajey en la sociedad.
 
Durante el segundo semestre de 2008, como parte del proceso deconceptualización de una malla de redes de comunidades de aprendizajesocial, virtuales y/o mixtas en educación superior en Colombia (Galvis y Tobón,2009), el autor del presente documento hizo una revisión inicial de literaturarelacionada con
mallas educativas
, encontrando que el concepto no seencontraba definido de una manera clara (Leal, 2008).Durante la exploración del concepto en idioma inglés, se encontque elmismo podría ser abordado desde no sólo una, sino dos palabras equivalentes:
grid
o
network 
. Ahora, vale la pena indicar que esto no hace más que agregaruna capa adicional de posible confusión al lenguaje, pues la palabra
network 
también es usada en idioma inglés para referirse a una red (sea computacionalo de otro tipo).A su vez, en el idioma español red es usada a menudo para referirse a unacomunidad, en especial cuando se habla de comunidades virtuales o apoyadasen tecnología (aunque esto no excluye otros tipos de organización).Intentaremos, entonces, establecer puntos de diferencia entre estos términos,que permitan observar con claridad a qué nos referimos cuando hablamos deuna
malla
.Sin embargo, antes de abordar esta discusión, nos referiremos a la forma en laque entenderemos la noción de
contenido educativo
, así como los procesosque constituyen su
gestión
. Luego presentaremos, en detalle, el resultado de larevisn realizada sobre el concepto de
malla
, y con estos insumosprocederemos luego a describir la
malla de gestión de contenidos educativos
.
Los contenidos educativos
Antes de seguir adelante, es importante aclarar de qué manera se entiendenen este documento los contenidos educativos. Resulta crucial contar con unpunto de partida claro en este sentido, pues de lo contrario se corre el riesgode adelantar una discusn basada en un rmino sobre el cual no haynecesariamente un acuerdo semántico real entre los interlocutores.Pero no es solamente un problema de comprensn. Como indica Duarte(2005), “dependiendo del contexto en el que el concepto [de contenido] esaplicado, se refiere a productos que pueden tener una concepción, formato ynaturaleza completamente diferentes. Si estas diferencias no fuesenevidenciadas en el diseño de sistemas tecnológicos de gestión de contenidos,se corre el riesgo de ampliar demasiado el alcance del proyecto (con lainclusión de información que no es contenido) y de dificultar su recuperación”.Para el caso particular de la publicación en línea, Morville y Rosenfeld (2006)definen contenido “de manera muy amplia para incluir los documentos,
 
aplicaciones, servicios,
schema
y metadata que las personas necesitan usar oencontrar”. En esa medida, la concepción de contenido puede cambiar enfunción de las necesidades de cada organización o situación específica. Duartereconoce esta necesidad de contextualización, y propone que “el contenidoestá constituido por la articulación de un conjunto de ideas, sean datos,informaciones o registros de conocimiento explicitado”. También indica que“en la idea de contenido está implícita una red de relaciones que lo sitúa comoresultado de una serie de intermediaciones(p. 22), lo cual empieza allevarnos hacia los procesos que tiene asociados.Por otro lado, en
Content Management Bible
(2004), Boiko diferencia demanera clara entre información y contenido. Indica que información son “todaslas formas comunes de comunicación registrada(p.7), noción que escomplementada por Liz Orna: “Información es aquello en lo que los sereshumanos transforman su conocimiento cuando desean comunicarlo a otraspersonas. Es conocimiento hecho visible o audible, en palabras impresas,escritas o habladas” (p.8).Respecto al contenido, Boiko se refiere a una definición provista por laorganización ContentWatch: “La información bruta se convierte en contenidocuando le es dada una forma usable que persigue uno o más propósitos.Incrementalmente, el valor del contenido está basado en la combinación de suforma usable primaria, junto con su aplicación, accesibilidad, uso, utilidad,reconocimiento de marca y unicidad” (p.8). A partir de esto, Boiko indica quela información “se convierte en contenido después de que alguien la toma eintenta usarla de alguna manera. Usted toma la información y hace uso de ellaadicionando una capa de datos a su alrededor” (p.9), capa que en muchasimplementaciones corresponde a los metadatos asociados a la información.No está de más resaltar que esta es una perspectiva que podríamos llamar
informática
. No es casualidad que la amplia difusión de las iniciativas degestión de contenido coincida con el acelerado crecimiento de Internet en losúltimos años. Aunque tanto Duarte como Boiko señalan que el contenido notiene que ser necesariamente digital, es inevitable no tomar en cuenta lasposibilidades que la tecnología informática ofrece a esta área.En este punto es valioso recordar que, aunque los textos cnicos no loabordan, la forma en la cual se conciben tanto la informacn como elcontenido refleja una concepción espefica del conocimiento de ordenepistemológico, elemento que es especialmente importante al referirnos acontenidos de tipo educativo. En esta línea, las críticas que Lambe (2002)hace a las áreas de gestn de conocimiento y e-learning pueden serespecialmente relevantes para alimentar la discusión:
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