sosegada y placentera en la que esfuerzos y contratiempos me soncuidadosamente evitados, en la que mis necesidades se ven con crecessatisfechas y mis menores deseos se cumplen con rapidez cuando no seadivinan incluso antes de ser expresados.Estoy en deuda con mis hijos. A mis hijos les debo toneladas depaciencia, de esa que se derrocha con cualquier desconocido en aras de lacivilización y que parece agotarse inmediatamente al cruzar el umbral de lapropia casa. En cambio gracias a ellos, que nunca me han escatimado enalegrías, he disfrutado de las mayores carcajadas y de los mejores abrazos.Hoy, Miguel, Alicia, me alegro enormemente de que estéis aquí.Y me alegro de que estén vuestros amigos, que también son los míos.Me alegro de veros a todos tan jóvenes y en esta academia. Sois nuestrofuturo y ojala os veáis en muchas ocasiones como hoy: en lugares donde sepreserva el saber y rodeados al mismo tiempo de gente que os quiere.Estoy en deuda con mis amigos, que cada día me hacen más rica, comopersona, pero sobre todo estoy en deuda con mis amigas. A mis amigas lesdebo quintales de razón, porque son esos seres estupendos que ante cualquier problema lo primero que hacen es darme la razón y alinearse en mi bando.Pueden ofrecer sabios consejos para resolverlo, y a la vez sugerir que tono deuñas sería el mejor para afrontarlo…digan si se puede pedir más.Y por último estoy en deuda con mi maestro. A mi maestro le debo todolo que soy profesionalmente y mucho más. No solo le debo la enseñanza delas técnicas quirúrgicas, y su tutela continua hasta llegar a dominarlas, sino quele debo la transmisión de la Ciencia, del Arte de la Cirugía, de su liturgia, de sucadencia, de su ética y de su propia sensibilidad. Más que un aprendizaje estoha sido como un ritual en el que el chaman, el hechicero, traspasa todos sussecretos a su sucesor y su espíritu habita en él. Ahora yo soy exactamente lacirujana que él adiestró, soy el espejo en se refleja, y se que mis éxitos por tanto son los suyos. Por eso se que este día es especialmente emotivo para ély por eso puedo decir como los toreros, va por ti, maestro.A todos mis acreedores, les doy las gracias por sus dádivas y mercedesy les anuncio que no podré pagarles con dinero, porque no hay suficiente en el
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