cerrado, completo, estático, con un movimiento lineal, sucesivo; gobernadopor leyes, estructuras estables y permanentes donde cada elementoúnicamente encuentra su lugar y realiza una función particular. Mundoestable, sólido, regular, donde el tiempo no interviene sino de manerasecundaria, con formas que permanecen invariables o durante muchotiempo. Mundo donde el azar, la novedad, no aparece, simplemente elmovimiento perpetuo y circular, el silencio continuo, el ritmo invariable. Porsu parte, las nubes se refieren a otras cosas: mundos que aparecen y eninstantes se disuelven para adquirir nuevas formas, las cuales no siguen unpatrón uniforme, lineal, continuo, sino un permanente movimiento quepuede tener ritmos diversos.Al incluir el factor tiempo como un elemento fundamental, lo que se haceevidente es la magnitud de realidades y objetos no estables, disipativos,que componen el universo y las maneras como sus lógicas permitenentender otros niveles de su manifestación. Un punto clave es que latrayectoria, la secuencia lineal, del reloj, se abandona para trabajar lasdistribuciones y en particular las propiedades del operador de la evolución,y por tanto, lo que aparece con ello es la irreversibilidad y la amplitud deprobabilidades, y no el determinismo y el tiempo reversible, como lo hace lafísica del reloj. La atención se coloca en “la emergencia de lo nuevo, y porconsiguiente de su propia actividad creadora”. El mundo visto desde lasnubes se vuelve sorprendente y extraño para quien lo miran desde el reloj:las nubes se auto-organizan y generan conocimiento de sus propiastrayectorias.Cuando incluimos a los relojes y a las nubes, la visión se amplía, nodesaparecen las realidades de una u otra, pues como expresa elpensamiento borroso ambas son polos de una graduación diversa de comose manifiesta la totalidad, el universo, y ambas dan una visión de conjunto,de una totalidad constituida por diferentes niveles, de crecientecomplejidad, con organizaciones y dinámicas propias, pero interconectadas,interdependientes.Por lo tanto noexiste un sistema genuinamente determinista. Solamenteexisten sistemas indeterministas, más o menos indeterministas. El reloj esun sistema indeterminista, en el cual la indeterminación es menor que enuna nube.A lo que Arroyo agrega; que no es posible explicarlo todo a través delógicas indeterministas, sino que a estas habrá que sumarles un modo depensamiento basado en la elección de interrogantes muy específicas conrespuestas aun más concretas. Para ello clasifica los objetos delpensamiento en tres categorías:–“hechos”–“leyes” (sistematización)–“Actos de ficción” (proposiciones creativas”. Y señala que en su modelo de trabajo se encuentran presentes estas trescategorías, pero formando parte de un proceso no lineal, las mismas surgenalternadas apoyando un proceso creativo y filosófico.
Leave a Comment