inmediatamente convierte este esquema en realidad. Razón por la que elproceso habitualmente conocido como proyectar es en su mayor parteinexistente en su trabajo. El programa es examinado con meticulosidad hastaencontrar el mínimo común denominador que permita asociar unas condicionesespaciales lo mas simples posibles (casi siempre unas dimensiones) a cada unade las actividades, para imbricarlas después en una red de relaciones mutuas,que sea capaz de generar finalmente un patrón espacial.La disposición de los materiales y el color permanecen, desde el principio, comomeros símbolos utilizados en la composición superficial y lineal del diagrama.Las expresiones elementales del material y color que se manifiestan en loscroquis originales o en las maquetasno se modifican en absoluto al hacerse realidad como muros y pilares deledificio ya construido. El proceso de proyectar se reduce a una fase de estudiodonde se desarrollan maquetas con todas las opciones planteadas para eledificio. Creen que es importante ver el proyecto que no existe y la maqueta lesofrece la posibilidad de verlo y así descubrirlo.La maqueta como medio abstracto para pensar la organización. El diagramatiene una dimensión tridimensional. Lo importante para ellos es el diagramaespacial del edificio.Los diagramas son una vía para renunciar a las interpretaciones convencionalesde un programa concreto, con los que busca liberarse de los contextos ylenguajes habituales de la arquitectura. Ella se deshace del dilema habitual deproyectar; sus planos-diagramas no se derivan del programa, sino de su propiavisión de la sociedad. No existe tal funciónmediadora de los diagramas entre la forma y el espacio, sino que planos,secciones y elevaciones son por si mismos diagramas.Si la arquitectura de Seijima no está completa hasta no ser habitada, quizás laforma en que se muestran sus proyectos (etéreos, puros e inhabitados) no es lamás representativa. Todo esto se ve planteado claramente en el ejemplo que Toyo Ito refiere en suartículo que es el Dormitorio de mujeres de Saishunkan, el cual propone unprograma particular para el edificio, en el mismo iban a vivir mujeres jóvenesque trabajan para una compañía farmacéutica. Dentro de ese periodo serealizan prácticas antes de entrar a la empresa y va a ser marcado con un grannivel de disciplina.Llevan un estilo de vida uniforme, sentadas en puestos de trabajo, alineadas enfilas, vestidas con uniformes exactamente iguales. Aunque el estilo de vida deestas “mujeres modernas” puede parecer exagerado, en el fondo no es tandistinto de la vida que deben soportar ejecutivos que trabajan en grandesempresas.O sea que el estilo de vida de estas mujeres no es sino “un mapa abstracto ysimbólico de nuestra propia forma de vida moderna.” Seijima vio la oportunidadde plasmar de forma simbólica nuestra sociedad moderna y llevar a cabo undiagrama de la sociedad del futuro. Según Toyo Ito, Sejima trabaja como alguien que vive en una época modernadonde se viven cambios acelerados en los sentidos y sensaciones físicas de laspersonas con relaciones a los espacios. Este arquitecto da un mensaje a losotros arquitectos, que todavía recurren a los modelos y ética del pasado, unmensaje que es recto y verás.
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