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Revista de Posgrado de la VIa Cátedra de Medicina - N° 155 – Marzo 2006
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INFECCION URINARIA Y EMBARAZO. DIAGNOSTICO Y TERAPEUTICA 
Dra. Gilda Lorena Alvarez, Dr. Juan Cruz EcheverríaDr. Aníbal Alejandro Garau, Dra. Viviana Alejandra LensRESUMEN
Objetivo: revisar bibliografía considerando los puntos claves para el diagnóstico y tratamiento de lainfección urinaria en el embarazo, una patología de gran interés médico.Material y métodos: el método elegido es una revisión bibliográfica. Fue realizada consultando biblio-grafía de Internet en los buscadores Google y Yahoo, usando como palabras claves:infección urinaria y embarazo/ diagnóstico; infección urinaria y embarazo/ tratamiento.
SUMMARY
Objective: Revise
 
bibliography considering the key point for the diagnostic and treatment the urinaryinfection during the pregnancy, pathology very interesting medical.Material and method: the method chosen is a revision bibliographical. Was obtained consulting inter-net in searching Google and Yahoo, using about key words: urinary infection during the pregnancy/ diagnostic; urinary infection during the pregnancy/ treatment.
INTRODUCCION
La infección de las vías urinarias constituyeuna de las infecciones más frecuentes duranteel embarazo. Los microorganismos involucra-dos son principalmente las enterobacterias,entre ellas
Escherichia coli 
(80% de los ca-sos),
Klebsiella ssp, Proteus mirabilis 
,
Entero- bacter ssp 
. Existen además otros agentes quesiguen en frecuencia, como ser
Streptococcus 
 del grupo B y
Staphylococcus 
coagulasa ne-gativo
(1)
.Durante el embarazo se producen modifi-caciones anatómicas y funcionales que au-mentan el riesgo a padecer una infección uri-naria. Entre ellas se destacan: la hidronefrosisdel embarazo, el aumento del volumen urina-rio en los uréteres que produce una columnalíquida continua que ayuda a la propagaciónde la infección desde la vejiga al riñón, dismi-nución del tono ureteral y vesical que se aso-cia a un aumento del volumen urinario en lavejiga aumentando su capacidad vesical ydisminuyendo su vaciamiento (éstasis urina-ria), obstrucción parcial del uréter por el úterográvido y rotado hacia la derecha, aumentodel ph de la orina especialmente por la excre-ción aumentada de bicarbonato que favorecela multiplicación bacteriana, hipertrofia de lamusculatura longitudinal del uréter, aumentode la filtración glomerular que determina lapresencia de glucosa en la orina lo que favo-rece la aparición de los gérmenes, aumentodel reflujo vesicoureteral, menor capacidad dedefensa del epitelio del aparato urinario bajo,incremento de la secreción urinaria de estró-genos y el ambiente hipertónico de la médularenal.
(2, 3)
Si no existen enfermedades concomitan-tes, el riesgo es mayor en las embarazadas demayor edad, multípara, y de bajo nivel socioe-conómico, pero sobre todo en aquellas conhistoria previa de infección urinaria
(4)
.Del 2 al 10% de las embarazadas sin ante-cedentes, desarrollan bacteriuria asintomáticay sin tratamiento, el 30 al 50% evolucionarán apielonefritis, ésta por su parte puede asociarsea insuficiencia renal aguda, sepsis y shockséptico
(1)
. Aumenta el riesgo de parto prema-turo y de recién nacido de bajo peso al nacer.La mortalidad fetal más alta se presentacuando la infección ocurre durante los 15 díasque anteceden al parto
(5)
.Por lo expuesto anteriormente, la deteccióny el tratamiento temprano de las IU en las em-barazadas debe ser una prioridad.
DESARROLLO
La IU desde el punto de vista clínico, pue-de presentarse como una infección asintomá-tica: Bacteriuria asintomática del embarazo, ocomo una infección sintomática: cistitis y pie-lonefritis gravídicas
(6)
 - Bacteriuria asintomática (BA): es la presen-cia de bacterias en la orina, generalmentemayor de 100.000 UFC/ml de orina en au-sencia de síntomas en el momento de to-mar la muestra para el cultivo
(7)
.En general se admite que las tasas de BAdurante el embarazo son similares a las dela población no gestante y se considera quela mayor parte de ellas son previas al em-barazo. Es detectable ya en las primerassemanas de embarazo por lo que se reco-mienda el cribado de las gestantes para ladetección durante el primer trimestre
(2)
.
-
Cistitis: Se caracteriza por la presencia dedisuria, polaquiuria, micción urgente acom-pañado de dolor suprapúbico, orina malo-liente y en ocasiones hematuria. No existeclínica de infección del tracto urinario supe-rior, cuando de asocia a dolor lumbar, sig-
 
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nos sistémicos de infección y fiebre indicansiempre afectación renal
(2)
.
-
Pielonefritis aguda: es una infección de lavía excretora alta y del parénquima renal deuno o ambos riñones, suele presentarse enel último trimestre y casi siempre secundariaa una BA no diagnosticada o no tratada co-rrectamente
(2)
. Es la forma más grave depresentación de la infección del tracto urina-rio
(3)
 La clínica incluye la sintomatología de lacistitis más alteración del estado general,fiebre, sudación, escalofríos y dolor lumbarintenso y constante. A la exploración físicahay puñopercusión lumbar homolateralpositiva
(2)
.El 2 - 3% desarrollará shock séptico, con laconsiguiente gravedad para la madre y el fe-to
(3)
.
Diagnóstico:
La sospecha de infección se sustenta en elcuadro clínico y el análisis de orina y se con-firma con el sedimento urinario y el uroculti-vo
(8)
.Diagnóstico de BA: el Urocultivo al principiodel embarazo es el procedimiento diagnósticode elección, el momento para hacerlo es al fi-nal del primer trimestre a inicio del segundoentre las 9 y 17 semanas. Si éste revela másde 100.000 UFC/ ml de un único microorga-nismo considerado uropatógeno, es suficientepara el diagnóstico de BA. La presencia demás de una especie bacteriana así como bac-terias que normalmente no causan BA, es in-dicativo de contaminación
(6)
. En caso de con-tajes entre 10.000 y 100.000 UFC/ ml deberepetirse el cultivo
(2)
.En caso de un urocultivo negativo, el con-trol se hará mensualmente con examen gene-ral de orina
(5)
. Es infrecuente que después deun urocultivo negativo en la rutina diagnósticadel primer trimestre, desarrollen una infecciónsintomática
(4)
.En caso de urocultivo positivo se dará eltratamiento antibiótico y se realizará controlcon urocultivo y examen general de orina a las2 semanas de terminado el tratamiento, y con-tinuará con urocultivo y examen general deorina mensuales durante el resto del embara-zo
(5)
. La persistencia de un urocultivo positivodespués del tratamiento sugiere infección delparénquima renal
(2, 6)
.Para el diagnóstico de cistitis, Bent y col. rea-lizaron una revisión sistemática de la literaturaentre los años 1996 y 2001, seleccionando ar-tículos que evaluaban la exactitud de la histo-ria clínica y del examen físico en el diagnósti-co de la IU, describiendo cuatro síntomas y unsigno que incrementan significativamente laprobabilidad de IU: Disuria, Polaquiuria,Hematuria, Dolor lumbar, Dolor a la palpaciónen el ángulo costovertebral.A su vez, cuatro síntomas y un signo dis-minuyen la probabilidad de IU: Ausencia dedisuria, Ausencia de dolor lumbar, Historia deflujo o irritación vaginal, Evidencia al examengenital de flujo vaginal
(8)
.El análisis de orina suele mostrar:
-
Sedimento: piuria ( en general > 3 leu-cocitos por campo de 40 aumentos)
-
Urocultivo positivo (> 100.000 UFC/ ml)
(2)
 Diagnóstico de Pielonefritis aguda: la clínicase confirma con el urocultivo con > 100.000UFC/ ml de orina. En el sedimento se encuen-tra leucosituria, tambien puede haber cilindrosleucositarios, proteinuria y hematíes
(2)
.
Tratamiento:
Tanto en las Cistitis como en las Pielonefri-tis, el tratamiento empírico debe iniciarse in-mediatamente antes de disponer el resultadodel urocultivo y antibiograma. Se debe valorarel riesgo del fármaco para el feto y la tasa deresistencia del centro hospitalario
(2)
, debido aque puede diferir de un centro a otro, y lo quees más importante, puede cambiar a travésdel tiempo en una misma población, por lotanto es de gran importancia en la elección delesquema terapéutico cuando se inicia en for-ma empírica en espera del cultivo
(1)
.Se pueden dividir 2 grupos de antibióticos:1. Sin efectos nocivos conocidos sobre eldesarrollo embrionario:AminopenicilinasCefalosporinasPenicilinasCarboxipenicilinasMonobactámicos2. Con efectos nocivos, por lo tanto estánestrictamente contraindicados:AminoglucósidosTetraciclinasQuinolonasAcido nalidixicoEn el caso de los siguientes fármacos, dedestacan algunas particularidades con respec-to a su uso:Trimetoprima/ Sulfametoxazol: está contra-indicado en el 1º Trimestre y después delas 28 sem.Nitrofurantoína y Sulfamidas: contraindica-dos en el 3º TrimestreCloranfenicol: contraindicado antes de las12 sem y después de 28 sem
(7)
.En cuanto a la duración del tratamiento enel embarazo, deben evitarse las pautas cortasde tratamiento ya que su eficacia no está ade-cuadamente evaluada y el riesgo es eleva-do
(4)
.
 
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Esquema de tratamiento de las IU duranteel embarazo:
BA o cistitis1º Trimestre:1ª opción:Amoxicilina/ Clavulanato 875/ 125mg (VO c/ 12 hs por 7- 10 días) oAmpicilina/ Sulbactan 375 mg (VO c/ 12 hs por 7- 10 días) oCefalexina 500 mg (VO c/ 6 hs por7- 10 días)
(5)
2ª opción: alternativa o alergia a beta-lactámicosNitrofurantoína 100mg (VO c/ 6 hspor 7- 10 días). Debe evitarse en elúltimo trimestre2º trimestre: Se utilizan los mismos antibi-óticos y con mismo esquema oTrimetoprima/ Sulfametoxazol 4007 80mg (vO c/ 12 hs por 7 días)
(5)
 3º trimestre: Ampicilina/ Sulbactan,Amoxicilina/ Clavulanato o Cefalexinacon los mismos esquemas citados ante-riormente.Pielonefritis1º, 2º, 3º trimestre:Amikacina 1 gr (IV c/ 24 hs) másCeftriaxona 1gr (IV c/ 24 hs)Esquema alterno:Claritromicina 500 mg (IV c/ 12 hs) másAmikacina 1 gr (IV c/ 24 hs)
(5)
 En la pielonefritis aguda: la hospitalizaciónde la paciente tiene como objetivo: manejar lainfección y vigilar la presencia de posiblescomplicaciones obstétricas
(5)
. Se debe reali-zar:
Valoración obstétrica. Exploración vagi-nal y Test de Bishop, monitorización dela frecuencia cardiaca fetal y dinámicauterina, ecografía para valorar estadofetal.
Hemograma, proteína C reactiva, fun-ción renal y electrolitos.
Hemocultivo y urocultivo previo al trata-miento.
Monitorización periódica de signos vita-les.
Hidratación venosa para conseguir diu-resis > 30 ml/ hora.
Correcto balance hídrico.
Iniciar inmediatamente el tratamientoantibiótico de forma empírica.
Es conveniente realizar ecografía renal.
Control de posibles complicaciones.Cuando la paciente esté apirética 48- 72 hs,se pueden cambiar los antibióticos intraveno-sos a vía oral, y valorar el alta hospitalaria ycompletar en forma ambulatoria el tratamientodurante 14 días. Si persiste la fiebre 48- 72 hs.Se debe excluir una obstrucción de la vía uri-naria y/ o un absceso renal o perinefrítico pormedio de una ecografía renal.Se debe realizar urocultivo de control 1- 2semanas tras finalizar el tratamiento y luegomensualmente hasta el parto
(2)
IU recurrentes: pueden ser recidivas (es todoepisodio que ocurre en las primeras semanasluego de una aparente curación y causado porla persistencia del mismo microorganismo) oreinfecciones (es causado por cepas distintasa la infección anterior). En el caso de recidivase recomienda la utilización de dosis bajas deantibióticos durante 6- 12 meses orientando laterapia según el antibiograma
(8)
. En la emba-razada con IU recurrente por reinfecciones, seaconseja realizar profilaxis antibiótica hasta elparto con Cefalexina. Se debe hacer uroculti-vo en el posparto a las que tuvieron IU recu-rrente o bacteriuria persistente
(2)
.
 CONCLUSION
Dado que la IU presenta una gran morbili-dad para la madre y el feto, es fundamentaldetectar la presencia de infección sintomáticao asintomática lo más tempranamente posibley tratarla correctamente.La Cistitis y la Pielonefritis al ser infeccio-nes sintomáticas permiten un diagnóstico másprecoz, pero la BA al no presentar síntomasclínicos solo puede detectarse por medio deestudios de laboratorio. Casi todas las emba-razadas con bacteriuria pueden diagnosticar-se en el primer trimestre y el procedimientodiagnóstico de elección es el urocultivo, por loque está indicado hacerlo siempre en todamujer embarazada.En inicio del tratamiento generalmente sehace en forma empírica y es indispensable te-ner en cuenta los que tienen efectos tóxicossobre el feto de modo de iniciar el tratamientocon otras opciones terapéuticas.
BIBLIOGRAFIA
1. Abarzúa CF, Zajer C, Donoso B, Belmar J, Riveros JP,González BP, Oyarzún E. Reevaluación de la sensibili-dad antimicrobiana de patógenos urinarios en el emba-razo. Rev Chil Obstet Ginecol. Pontificia UniversidadCatólica de Chile [en línea] 2002 [fecha de acceso 14de noviembre de 2005]; 67 (3). URL. Disponible en:http://www.scielo.cl/pdf/rchog/v67n3/art11.pdf 2. Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia(SEGO). Protocolo de la infección urinaria durante elembarazo. Información terapéutica del Sistema Nacio-nal de Salud. [en línea] 2005 [fecha de acceso 10 dediciembre de 2005]; 29 (2). URL. Disponible en:http://www.msc.es/estadEstudios/publicaciones/docs/vol29_2InfecUrinariaEmbarazo.pdf 3. González P. Infección urinaria. Escuela de MedicinaPontificia Universidad Católica de Chile. [en línea] 1997[fecha de acceso 14 de noviembre de 2005] URL. Dis-ponible en:http://escuela.med.puc.cl/paginas/Departamentos/Obstetricia/AltoRiesgo/ITU.html 
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