14Reproduce el estilo patriarcalde represión afectiva y control sobrelos cuerpos que frustra los procesosde individuación en el crecimiento,y restringe la disposición alautoconocimiento.Pero también el rol cultural dela educación ha sido reinterpretado positivamente, entendiendoque es la base desde dónde repensar críticamente la realidad,idear nuevos proyectos colectivos y aprender a vivir en unmundo multicultural. El aprendizaje de la diferencia o de lapluralidad no debe ser entendido como una materia más (alestilo de la geografía, historia o antropología). Es necesarioreformular el cruce entre el currículo y el grupo que lo recibe.No sabemos cómo impacta este imaginario multicultural nicómo la producción audiovisual ligada a la sociedad mediáticacondiciona materias de aprendizaje y sujetos de aprendizaje.Hay un extraño vaivén de ida y vuelta que, de una parte, buscaaterrizar contenidos globales en realidades locales; einversamente, reformular contenidos desde los mundos quetraen los alumnos a las aulas. Esta articulación no es resueltaen las altas esferas de la planificación educacional sino en elcontexto de cada escuela
3
.La relación entre educación y multiculturalismo no essencilla. Una educación capaz de acoger distintascosmovisiones interpela de manera incesante a maestros yalumnos. Pensar la diferencia es pensar al propio educandocomo
traspasado
por la diferencia, y pensar al Otro comointerrogación sobre sí mismo. Esto es válido en el encuentroentre identidades étnicas distintas, pero también en la relaciónentre profesores y alumnos, y entre alumnos y alumnas. Elaprendizaje de la diferencia se convierte así en aprendizajede ciudadanía en sentido radical: aprender a ponerse en ellugar del otro y ver con los ojos del otro. Como señala MagdalyTellez, "sin hacer intervenir tal relación (la alteridad) elreconocimiento de la diferencia se hace puro registro de lapluralidad, y de lo que se trata es que la diferencia se resuelvaen experiencias que construyen relaciones democráticas yciudadanía (...) lo que está en juego no es sólo el problemade la existencia de los otros como diferencia histórica yculturalmente producida, sino el hecho de que también lopropio se desterritorializa y se reterritorializa y, en consecuencia,se resignifica en el sentido de que deja de ser una identidadclausurada en términos de pertenencia a una nación, a unaraza, a una clase social, a una organización política, a unaprofesión, a una comunidad académica, etc., para hacerseespacio plural en el que se entrecruzan múltiples narrativasy lenguajes." (Téllez, 1998, pp. 136-137). La apertura a la
revista
prelac
¡Cuánta virtud social emanando de la educación!Precisamente por la extensión del impacto es imposible limitarese eje al sistema formal de transmisión de conocimientos. Eltipo de conocimientos o destrezas que necesitan las personascircula disperso entre múltiples circuitos de información einteracción. Combinaciones variables entre educación formale industria cultural, navegación virtual y capacitación técnicay profesional, hacen la oferta para inducir disposiciones útiles,proveer nuevas destrezas, potenciar talentos. Por distintasinstancias, las capacidades promovidas apuntan hacia lasociedad de la información: capacidad para expresardemandas y opiniones en medios de comunicación yaprovechar su creciente flexibilidad, iniciativa personal traducidaen capital de gestión y en emprendimiento, disposición aasumir nuevos desafíos tanto personales como laborales,manejo de racionalidades múltiples, espíritu crítico en laselección y el procesamiento de mensajes, capacidad detraducir información en aprendizaje.Estas nuevas destrezas no son programación sobre unatabla rasa. No sólo es adquirir conocimientos, sino hacer delaprendizaje un proceso interactivo, donde el énfasis radicaen la producción de nuevas síntesis cognoscitivas en elestudiante y no en la adquisición de información acabada.Esto sugiere protagonismo, complementariedad e interaccióncrítica. La redefinición del aprendizaje en la transmisión deestas destrezas supone un cambio paradigmático en el estilode la educación: de la memorización a la comprensión; de laincorporación de información a la interpretación de mensajes;de la acumulación enciclopédica al almacenamiento digital;del disciplinamiento mecánico a la autonomía responsable;del aprender, al aprender a aprender.En una perspectiva cultural la educación ostenta un rangomás ambiguo. De una parte le es atribuido un rol históricopoco grato, subordinado a los proyectos de homogenizacióncultural, y bajo el modelo paradigmático de Estado-Naciónque busca la coincidencia entre la unidad territorial y la unidadsimbólica. Desde el enfoque del multiculturalismo, al proyectoeducativo tradicional se le imputa cierto aire de cruzadailuminista, modernizadora y reduccionista. Semejante educaciónpretendería erradicar las culturas locales y particularidadesétnicas, e imponer una racionalidad común a fin de consolidarla unidad político-territorial por medio de un mayordisciplinamiento de los sujetos en los códigos de modernidady en la adhesión a valores nacionalistas. En otra línea crítica,más típicamente humanista, a la educación y a sus modelosdominantes se les objeta un efecto contraproducente sobrelos sujetos: en lugar de estimular sus potencialidades atrofiala creatividad colocando en moldes cuadrados las energíascirculares.
3Pero abandonada a su propio destino, la escuela también puede desaparecer.
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