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pervivencia de la tradición figurativa ennuestro tiempo.Las Colecciones del Museocomplementan a los otros dos grandesmuseos del Paseo de Arte: el Museodel Prado en pintura antigua y al MuseoReina Sofía en pintura del siglo XX, conmovimientos y estilos no recogidos enellos: primitivos italianos yneerlandeses, Renacimiento alemán,pintura holandesa del siglo XVII,Impresionismo, Expresionismo alemán,Constructivismo ruso, la Abstraccióngeométrica y el Pop Art. Tambiénresulta singular en la colección depintura norteamericana del siglo XIX,prácticamente desconocida en Europay que en el Museo ocupa cuatro salas.
Escoles i moment històricsReprestentats:
-Pintura gótica, primitivos italianos yneernaldeses-El Quattrocento-El retrato en el Renacimiento-El Cinquecento y el Manierismo-Pintura alemana y neerlandesa de lossiglos XV y XVI-Pintura barroca del siglo XVII-La pintura italiana del siglo XVIII:tardobarroco y vedutisti-Pintura flamenca y holandesa del sigloXVII: corrientes italianizantes y retratos-Pintura holandesa del siglo XVII: vidacotidiana, paisajes y bodegones-Pintura del siglo XVIII: del Rococó alNeoclasicismo-Pintura norteamericana del siglo XIX-Pintura europea del siglo XIX: delRomanticismo al Realismo-Impresionismo-Post-Impresionismo-Pintura Fauve-Pintura expresionista-Vanguardias experimentales-Síntesis de la modernidad en Europa yEstados Unidos-Surrealismo, tradición figurativa y PopArt
DUCCIO DI BUONINSEGNA .
 
Crist ila Samaritana. 1310-1311
.
Trempsobre taula. 43,5 x 46 cm.Comentari d’obres i biografiesd’artistes.Duccio di Buoninsegna. Activo enSiena en 1278-Siena, 1319.
Artista perteneciente a la escuelasienesa de la que fue, en el
Ducento
,su representante más sobresaliente.Sobre su vida y formación apenasexisten referencias con las se quepuedan establecer sus comienzos. Losprimeros datos que sobre él tenemosse fechan en Siena en 1278, cuando sedocumentan una serie de trabajosmenores encargados al artista y de losque se deduce que tenía una buenaposición. La primera obra que se leadjudica con seguridad es
La MadonnaRucellai 
, de 1285, para la iglesiaflorentina de Santa Maria Novella. Estatabla, conservada en la Galleria degliUffizi, representa a la Virgen enMajestad, sentada en el trono con elniño en sus rodillas y rodeada deángeles; su estilo y composiciónguardan afinidades con los deCimabue. En 1308 empezó a trabajar en su obra más ambiciosa,
La Maestà
,retablo pintado por ambas caras para elaltar mayor del Duomo de Siena.Finalizado en 1311, tenía como motivocentral a la Virgen con el Niñorodeados de ángeles y santos.
 
Remataba en su cara principal conepisodios de la vida de la Virgen yángeles en sus pináculos, y cerraba enla zona inferior con una predela conescenas de la infancia de Cristoalternando con figuras de profetas. Ensu cara posterior se representabanveintiséis episodios de la vida de Cristoy en la predela otros nueve. Esteconjunto ambicioso, que se colocó enel Duomo con gran magnificencia, sedesmontó en el siglo XVIII,dispersándose algunas de sus tablas.BELLOSI, L.:
Duccio. La Maestà
. Milán,1988.BOSCOVITS, M.:
The Thyssen-Bornemisza Collection. Early ItalianPainting. 1290-1470 
. Londres, 1990.DEUCHLER, F.:
Duccio
. Milán, 1984.STUBBLEBINE, J. H.:
Duccio di Buoninsegna and his School.
2 vols.,Princeton, 1979.A lo largo de los siglos XIV y XV, lapintura italiana sufrió unatransformación gradual que la llevó aalejarse de los postulados bizantinospara adentrarse y explorar otrasfórmulas de figuración que llegarían asu culminación a principios del sigloXVI. Parte de esta transformación sedebe a dos figuras que trabajaron en laToscana: Giotto, en Florencia y Duccio,en Siena. Ambos rompieron con losesquematismos y limitacionesformalistas de la pintura bizantinaabriendo paso a una nueva época. Elcambio revolucionario operado por estos artistas en conjuntos como las
capillas Bardi 
y
Peruzzi 
de Giotto enSanta Croce, Florencia, o la
Maestà
deDuccio en el Duomo de Siena,descubrió las vías para asentar unproceso que estuvo, desde entonces,en continua evolución.Dotar a las composiciones de unsentido narrativo, situar los distintoselementos que constituían estacomposición en espacios queresultasen reales, así como una vueltaa la imitación de la naturaleza comofuente de inspiración, fueron lasnovedades que estos pintoresconsiguieron introducir y transmitir modificando con ello las bases en lasque se asentaba la pintura.
Cristo y la Samaritana,
una de lastablas que formó parte, en su caraposterior, de la predela del conjuntomonumental de la
Maestà,
contienealgunas de estas innovaciones. Duccio,valiéndose de la arquitectura y de unasrocas, elementos estos entre los queencuadra la escena, se esfuerza por narrar un episodio recogido en elEvangelio de san Juan. Este pasaje,según el Nuevo Testamento, tienelugar en la ciudad de Samaria llamadaSicar, representada a la derecha. Por su puerta asoman, agolpándose, cincode los discípulos con las provisiones ensus ropas. Jesús, sentado en el pozode Jacob, habla con la Samaritana,diálogo que Duccio interpreta medianteel juego gestual de las manos. En lapintura observamos una detalladapuesta en escena del relato y elempeño por situarlo en un fondo queempieza a tener profundidad espacial:el pozo con sus escalones, larepresentación de Sicar, el caminoempedrado que conduce desde laciudad al pozo, o la posición delcántaro en la cabeza de la Samaritanahan roto los lazos formalistasbizantinos. En esta composiciónsencilla, pero efectiva, las figuras,elegantes y refinadas, mantienen unarelación con su entorno a la vez queadquieren peso y volumen. En cuantoal oro, que sigue sirviendo de fondo, seextiende, pero ya con un carácter decorativo, a la túnica y manto deCristo perfilando las telas. Lamodulación de los tonos y lacombinación elegante de los colorestienen en la obra de Duccio una marcapersonal. Sus figuras, realizadas conuna contraposición delicada de luces ysombras, brillos y tonos saturados, nosintroducen en unas variacionescromáticas nuevas. Basta mirar laestilizada figura de la Samaritana o lagama de colores seleccionada en las
 
arquitecturas para percibir los cambiosefectuados por el pintor, cambios queSimone Martini fijará y difundirá en el
Trecento
.Mar Borobia
El Quattrocento El retrato en elRenacimientoSegle XV Italià.GHIRLANDAIO, Domenico(Domenico di Tommaso Bigordi)
Retrato de Giovanna Tornabuoni 
,1488. Técnica mixta sobre tabla77 x 49 cm.
La imagen de Giovanna Tornabuoni esuna de las más sugestivas y atractivasde la colección del Museo Thyssen-Bornemisza. El retrato, de una granbelleza, se enmarca con un fondodonde se coloca una hornacina convarios objetos alusivos a sus delicadosgustos y a su carácter. La joya con undragón a la que se añaden dos perlas yun rubí, que hace juego con el colgantedel cordón de seda que adorna supecho, constituyen una alusión a suvida pública. A este broche secontraponen el libro de oraciones y unasarta de bolas de coral que se haidentificado como un rosario, objetosambos destinados a resaltar la piedad yla vida interior de la joven. Junto a ellosaparece, en un cartellino, un fragmentode un epigrama de Marcial (XXXII)titulado
 A un retrato de Antonio Primo
yque, junto con la fecha en númerosromanos (MCCCCLXXXVIII), dice: ARSUTINAM MORES / ANIMUNQUEEFFINGERE / POSSES PULCHRIORIN TER / RIS NULLA TABELLAFORET: "Oh arte, si fueras capaz derepresentar las costumbres y el alma[de la retratada], no existiría en elmundo un cuadro más bello".Esta efigie es un ejemplo riguroso delmodelo de retrato florentino del
Quattrocento,
en el que el cliente posaerguido, de estricto perfil y de busto,con los brazos en reposo y las manos juntas. En el rostro y en el cuerpo seidealizan tanto los rasgos como lasproporciones. En el caso que nosocupa, esto se aprecia tanto en laslíneas que trazan el esbelto cuello yque dibujan el cuerpo, como en lasinexpresivas y perfectas facciones. Labelleza ideal con que apareceGiovanna Tornabuoni está basada, por lo demás y al igual que sucede en otrosretratos del
Quattrocento,
en principiosteóricos y en ejemplos tomados de laAntigüedad clásica, modelos que, al ser utilizados, debían ser combinados conlos rasgos individuales del personajepintado.La identidad de la retratada se hapodido establecer a través de unamedalla del grabador Niccolò Fiorentinoen la que Giovanna Tornabuoni,representada de perfil con una joyaadornando su cuello, lleva incorporadauna inscripción con su nombre.Ghirlandaio retrató además a Giovannaen uno de los frescos del conjunto de lacapilla mayor de Santa Maria Novella,encargados por el suegro de estahermosa mujer y ejecutados por 
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