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ORGANO DE
EXPRESION
DE LA A.
J,
AMANECER
EDITA:
Departamento
de
Prensa
y
Propaganda
de la
Asociación Juvenil
AMANECER.
_
Bravo
Murillo,
3 -
Teléfono
446 17 60.
Madrid-3
IMPRIME: Gráficas
Cardal,
Boix
v
More.*,
17 -
Madrid
3
Deposito legai:
M.
13.848-1975
Año
I N.° 3
La
dereclia
se
disfraza
Repaso
a la
prensa
Española
La
[glesia demócrata
Portugal:
¡Viva
la
democracia!
Patria
y
Ejército
<Qué pasa
con los
P.iSÍ/NL?
Elecciones sindicales
1975:
¿Las últimas?
El Mercado
Común
o la panacea universal
Ei
Presidente Arias
no es
falangista
La
nación
antes
^Regionalismo
frente
a separatismo
Por
qué no va a ser
aprobada F.E..
de las
JÚO
.ÍS
.S.
El
«falangismo»
de
«ABC»
La
Asociación
te
informa
c
Diúio¿cs
¿el pueblo para el pueblo
3La
dterecka
se
disfraza
A VEN
TURARSE
en un aná-
lisis,
aún
superficial,
de lo
que
en
esta
España
de hoy son
ias derechas, presupone
el
riesgo inevitable
de
caer
en el tan
manoseado juego dialéctico
en
tre
los dos
términos políticos
de
más reiterado
uso en el
último
siglo;
ei de la
diferenciaciónentre
las
derechas
y las
izquier
das.
ENFOCADO
el
problema desde
su
realidad
s
aparente,
la
cuestión parece suavizarse
un
tanto,
e
incluso puede uno atreverse
a
esquematizar
los
gru
pos
que
puedan situarse
a un
lado
u
otro
del
centro político.
ASI,
si
por derechas entendemos aquellas fuerzas políticasque tienen como denominadorcomún
la
defensa
e
incluso
la
patrimonialidad
del
actual sistema político,
no
cabe
entonces
duda
de que,
aparte
de
considerar meras
individualidades
personales (ostenten cargos
ofi
ciales —los más—
o no los os
tenten),
que
puedan tener cierto poder
de
convocatoria,
no
pueden
encuadrarse
bajo esta
rúbrica
más
grupos políticosque aquéllas organizaciones adscritas
al
Movimiento
(excombatientes,
Guardia
de
Franco,etcétera...),
el del Sr.
Blas
Pi
nar,
ios
Guerrilleros
de
Cristo
FLey
o
ciertos grupos cristianosque
ven con
agrado
una
mode
rada
evolución dentro
de ias
LeyesFundamentales (esencialmente Fraga,
Silva
y en
gene
ral
los
capitaneados
por
granparte
de
los
ex.).
SEGUN
esto, habrá
que en
cuadrar
en la
izquierda
toda unaamplísima gama
de
ideologíaso
de
posturas
que
van desde
los
marxistas. socialistas
y
social-demócratas, hasta
los
liberales, democristianos, monárquicos,
etc.... sujetos
además, cada
uno
de
ellos,
a
múltiples
va
riaciones.
AHORA
bien,
esta
sintetiza-ción
no se
resiste, obviamente,
ai
s
pequeño ataque. Pensarque
Calvo
Serer,
Areilza,
Ri-
druejo,
o
Ruiz
Jiménez,
son de
 
LAS
DERECHAS
SON
AQUELLAS
FUERZAS
PO
LITICAS
QUE SE
DISFRA
CEN
COMO
SE
DISFRA
CEN,
PIDAN
LIBERTADES
O
NO LAS
PIDAN,
SE SI
TUEN
ELLOS
MISMOS
EN
LA
MAS
FRANCA
OPOSI
CION
O
NO,
SON
DEFEN
SORES
ACERRIMOS
DEL
SISTEMA
CAPITALISTA.
izquierdas,
no es
sólo inexacto,
sino
sobre todo
irrisorio.POR
el
contrario
la
realidad
es
bien distinta
y no hay más
remedio
entonces
que
clasificara derechas
e
izquierdas
en re
lación
con
otro factor
de
refe
rencia.
De
esta
forma,
las de
rechas
son
aquellas fuerzas
po
líticas
que, se
disfracen comose disfracen,
pidan
libertades
o
no
las
pidan,
se
sitúen ellos
mismos
en la más
franca oposición
o no,
entremezclen
en
sus programas conceptos como,
Reforma
Fiscal,
participación
en
beneficios, socialización
de
algún
sector
básico
(sobre
todo
si
éste
es
deficitario),
o
cosas
parecidas,
son
defensores acé
rrimos
del
Sistema Capitalista.
Son
todos aquéllos
que
piden
a
voces apertura, libertad
de ex
presión,
de
asociación,
de
reu
nión
y de
todo
lo que
puedaañadirse
al
prefijo libertad,mientras
no
vaya nadie
a
despojarles
de sus
privilegios
económicos, sociales
y
culturales.
SON
todos aquellos
que no se
detienen
a
pensar
en si las
cla
ses trabajadoras
del
país,
los
que
con su
trabajo
diario
les
mantienen
en su
favorecida
si
tuación,
van a
saciar
su
hambre
de Pan y de
Justicia,
con
el
conocimiento
de que van a
ser inmensamente libres.
Las
derechas
son los que,
respaldados
y
coreados
por su
"prensa
libre"
(libre
de
aceptar
los
millones
de
pesetas
que les fa
cilitan
sus
grupos financieros,naturalmente. Léase: Cambio16,
Actualidad
Económica,
Mundo,
Destino
y un
largo
et
cétera
de
publicaciones
simila
res), deforman, critican
y ri
diculizan
diariamente
a los que
conocemos sobradamente
su
juego.
SON
quienes, continuamente,se
solidarizan
con las
necesidades populares
de los que en la
fábrica,
en el
taller,
en el
cam
po,
'
luchan amargamente
por
sobrevivir,
desde
los
cómodos
sillones
de sus
'empresas,
sus
bancos
o sus
yates.
Los que
cantan
a
coro
sus
ansias liberales desde
sus
bacanales
del
Ritz,
del
Palace
o de
Maite
Commodore,
a 3.000 pts. el cu
bierto.
SON
la
Oposición,
los
libertadores,
los
líderes
del
pueblo.Pero
no; a
ellos
que no les ha
blen
de
Nacionalización
de la
Banca,
de
expropiación
de los
terratenientes,
de dar la em
presa
a los
trabajadores.
No,
a ellos
no
hablarles
de
JUSTI
CIA,
de
LIBERTAD,
de RE
VOLUCION,
habladles
de
justi
cia,
de
libertad,
de
reforma
o
de evolución.
Y
después, cínicamente,
son
los
que a los
nacionalsindicalis-tas
nos
tachan
de
fascistas, reac
cionarios
y
derechosos, desfigu
rando
la
verdad,
para
que
pue
dan
entonces
ellos aparecer
si
tuados
un
poco
más a la iz
quierda.
SON
QUIENES,
CONTINUAMENTE,
SE
SOLIDARIZAN
CON
LAS
NECESIDADES
POPULARES,
DESDE
LOS
COMODOS
SI
LLONES
DE SUS
EMPRESAS,
SUS
BANCOS
O SUS
YATES.LOS
QUE
CANTAN
A
CORO
SUS
ANSIAS
LIBERALES
DESDE
SUS
BACANALES
DEL
RITZ,
DEL
PALACE
O DE
MAITECOMMODORE
A 3.000
PESETAS
EL
CUBIERTO.
Repaso
a la
prensa
española
p
XISTE
hoy en
nuestras sociedades
un
muy
influyente elemento, cuyo
poder
no
proviene
de un
otorgamiento
previo
por
parte
de tal o
cual
autori
dad,
ni, las más de las
veces,
de un
apoyo
dado
por los
ciudadanos, sinode
la
fuerza
de
grupos políticos
o
económicos manifestada
a
través
de sus
órganos
de
expresión,
que
muchas
ve
ces
no son
sino órganos
de
justificación pública
de
actitudes
que
luegoserán presentadas
al
público
—si es
que
se
llegan
a
presentar— ennnoble-
cidas,
transformadas, irreconocibles,prosiguiéndose
así el
proceso
cotidia
no
de
tergiversación
y
enmascaramiento
de la
realidad,
función realizada
con
un
virtuosismo
que
alcanza
altu
ras
de
perfección
por la
mayoría
de
la
prensa
de
nuestros días.
ATENDIENDO
al
caso
de
Españapodríamos resaltar dentro
de la
prensa
de
mayor difusión,
de la que
crea
la
opinión pública,
su
homogeneidadabsoluta
en
cuanto
a sus
fines
prin
cipales,
esto
es, la
defensa descaradade
los
intereses
del
capitalismo
y de
las élites
que de él
viven,
aunque
esta
homogeneidad
sea
compatible
con di
ferencias
de
detalle, como
que una de
terminada
publicación
se
presente
co
mo monárquica, democristiana
o
libe
ral,
matices
que son el
reflejo
de
otrasactitudes
de
fondo
que
generarán
dis
tintos grupos editoriales correspondientes
a
grupos políticos generalmente
bien
avenidos.
UNA
de las
agrupaciones
más
impor
tantes
del
país
es la del muy
difundi
do
diario
ABC,
monárquico
y
capita
lista
por
encima
de
todo interés gene
ral
o
particular.
Es el
diario
«serio»,
con
una
seriedad conseguida
por el
2
AMANECER
 
empleo de un lenguaje templado y por
el
sosíayamiento de todo tema que
pueda
resultar excesivamente polémico o de inconveniente aparición ensus páginas. Concretamente, la postura
seguida
por
ABC
con relación al na
cional-sindicalismo
era hasta
hace
muypoco ésta: no existe. Ni una palabrade las concentraciones o actividadesde miles de falangistas. Sólo últimamente se ha dedicado a airear la
figu
ra
de tal o cual traidor a la Falange,
en
la esperanza —que pueden irse
qui
tando de la cabeza— de que
bajo
su
imposible
jefatura aparezcamos un díahaciendo reverencias en el palacio de
la
Zarzuela.INTERESES
oligárquicos, lealtadesviejas y la más rancia —en todos los
aspectos—
aristocracia del país se mez
clan
en las páginas de un
diario,
que
tan
pronto pide la supresión del sub
sidio
de paro, como presenta a modode gran obra social moderna de las
vie
jas
clases,
esa cursilería denominada
Rastrillo,
o por otro lado recalca laacuciante necesidad de ingresar en un
Mercado
Común en donde los grupossociales que representan llenarían sus
bolsillos
más aún que ahora. Es la
tradicional
derecha conservadora, queprecisamente por serlo busca aferrarsea la más segura situación capitalista
actual:
la
Comunidad
Económica Eu
ropea.
OBJETIVO
en el cual coinciden conotros importantes grupos de prensa,pero muy especialmente con los de ten
dencia
demócrata-cristiana. Aquí ya nohay sólo un interés económico, como
en
el
caso
anterior, sino también motivaciones políticas; concretamente, laintención de colocarnos por mucho
tiempo,
unos gobiernos demócrata-cristianosen un sistema de partidos
y
por tanto capitalista, de todo lo
cual,
dicho
sea de paso, tienen las mayores
posibilidades,
y no sólo por el apoyoeconómico con que cuentan, sino porque, milagrosamente, los políticos avalados por el
diario
Ya
y los demás órganos provinciales de la Santa Casa,
tan
pronto son de izquierdas o de de
rechas
como de centro, según
interese
presentar a unos o a otros o, más frecuentemente, al mismo
individuo
me-tamorfoseado, todo ello en función de
la
situación política.
NI
que decir tiene que todo lo quesea políticamente
azul
lo presentancomo funesto y trasnochado, aunque
si
algo o alguien resulta verdaderamente funesto o trasnochado para laFalange lo presentarán como el no
va
más del nacional-sindicalismo.
Y
aparte del sensacionalista
Pueblo,
del
Alcázar,
de algún
diario
provin
cial
_
y de la prensa del
MovimientoNacional,
que pasa inadvertida, el resto de la «gran prensa» se
limita
aser portavoz de
intereses
económicos,aunque siempre tratando de presen
tarse
como moderna y actualizada, yaquí da lo mismo que se llame
Informaciones
o sea del grupo del condede
Godo.
PERO
son las publicaciones no
dia
rias las que últimamente están dandotono a la politización
creciente
del país.
Ni
que decir tiene que en su mayoría
vierten
demagogia a raudales, habien
do
casos
especialmente notorios. Unode ellos es
Cuadernos
para
el Diálogo,
inspirados
por el ex-ministro
Ruiz
Giménez, autor de un ley para sancionara los estudiantes, y que pretende pre
sentarse
como un demócrata cristianode izquierdas acogiendo en su revistaa marxistas y marxistizantes que al
tiempo
que
difunden
sus ideas pro-
mocionan
al reaccionario Ruiz-Girnénezdisfrazándole de cuasi-marxista, favorinestimablepor el cual la Santa Casales dará las gracias en su día.
SIN
olvidar
a revistas encubiertamente marxistas a las que se ve el
plumero
por menos de nada, nos encontramos con otro
caso
curioso, elde
Cambio
16,
órgano capitalista es
pecializado
en el empleo de cierta demagogia
izquierdil,
y cuya
luminarialocal,
el señor González-Seara, pretende dárselas de irónico cultivando unachabacanería rampante también muyfrecuente en las publicaciones de hu
mor,
controladas casi totalmente por
izquierdistas
que hacen un
excelente
negocio a cargo de sus derechistas lectores.
CONMOVEDORA
«amistad» hacia
el
nacional-sindicalismo profesan todaslas publicaciones Opus como
Mundo
o la
Actualidad
Económica,
que últimamente está dando la nota con su
insistencia
en reclamar la presencia deJuan Carlos en la
Jefatura
del Estado.
PERO
quien verdaderamente da lanotadentro de las publicaciones españolas es la revista de extrema derecha
Fuerza
Nueva,
para cuyo norte
y
guía, Blas Pinar, el
resto
de la prensa resulta canallesca; calificativo queresulta
bastante
suave comparado conotros más recientemente otorgados a
individuos
opuestos a sus ideas.
LO
curioso es que la revista de unapersona como Blas Pinar, que se au-tocalificó recientemente de nacional-
cristiano,
y que no es sino un expo
nente
del más acrisolado reacciona-
rismo,
se ha permitido llamarnos a losfalangistas tontos útiles y
agentes
marxistas, se permite usar nuestros símbolose himno para luego defender lospuntos de vista más opuestos en loeconómico, en lo político, en lo social
y
en lo religioso a la doctrina de José
Antonio.
En uno de los próximos números compararemos las palabras deJosé
Antonio
y las de
Tuerza
Nueva
para
que se compruebe el carácter an
tifalangista
de esa publicación.
DESDE
luego hay muchas
publica
ciones más de las citadas, pero
mayori-
tariamente tienen las características yavistas,con raras excepciones, como lade
Indice,
no precisamente falangista,aunque en ella se nos haya tratado
con
seriedad y pretendiendo ser
obje
tiva,
que es lo menos que se puede
pedir.
SOBRE
la prensa actual,
cabe
re
petir
lo que
antes
de ser
jefe
de laFalange de
Castilla
dijo Onésimo Re
dondo:
«En la hora de las responsabilidades, si es que ha llegado, queremosseñalar como las más graves y contu
maces
las de la Prensa, ya que en todoslos momentos tristes de nuestrasúltimas
etapas
históricas, tan condena-
AMANECER
3
of 00

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