empleo de un lenguaje templado y por
el
sosíayamiento de todo tema que
pueda
resultar excesivamente polémico o de inconveniente aparición ensus páginas. Concretamente, la postura
seguida
por
ABC
con relación al na
cional-sindicalismo
era hasta
hace
muypoco ésta: no existe. Ni una palabrade las concentraciones o actividadesde miles de falangistas. Sólo últimamente se ha dedicado a airear la
figu
ra
de tal o cual traidor a la Falange,
en
la esperanza —que pueden irse
qui
tando de la cabeza— de que
bajo
su
imposible
jefatura aparezcamos un díahaciendo reverencias en el palacio de
la
Zarzuela.INTERESES
oligárquicos, lealtadesviejas y la más rancia —en todos los
aspectos—
aristocracia del país se mez
clan
en las páginas de un
diario,
que
tan
pronto pide la supresión del sub
sidio
de paro, como presenta a modode gran obra social moderna de las
vie
jas
clases,
esa cursilería denominada
Rastrillo,
o por otro lado recalca laacuciante necesidad de ingresar en un
Mercado
Común en donde los grupossociales que representan llenarían sus
bolsillos
más aún que ahora. Es la
tradicional
derecha conservadora, queprecisamente por serlo busca aferrarsea la más segura situación capitalista
actual:
la
Comunidad
Económica Eu
ropea.
OBJETIVO
en el cual coinciden conotros importantes grupos de prensa,pero muy especialmente con los de ten
dencia
demócrata-cristiana. Aquí ya nohay sólo un interés económico, como
en
el
caso
anterior, sino también motivaciones políticas; concretamente, laintención de colocarnos por mucho
tiempo,
unos gobiernos demócrata-cristianosen un sistema de partidos
y
por tanto capitalista, de todo lo
cual,
dicho
sea de paso, tienen las mayores
posibilidades,
y no sólo por el apoyoeconómico con que cuentan, sino porque, milagrosamente, los políticos avalados por el
diario
Ya
y los demás órganos provinciales de la Santa Casa,
tan
pronto son de izquierdas o de de
rechas
como de centro, según
interese
presentar a unos o a otros o, más frecuentemente, al mismo
individuo
me-tamorfoseado, todo ello en función de
la
situación política.
NI
que decir tiene que todo lo quesea políticamente
azul
lo presentancomo funesto y trasnochado, aunque
si
algo o alguien resulta verdaderamente funesto o trasnochado para laFalange lo presentarán como el no
va
más del nacional-sindicalismo.
Y
aparte del sensacionalista
Pueblo,
del
Alcázar,
de algún
diario
provin
cial
_
y de la prensa del
MovimientoNacional,
que pasa inadvertida, el resto de la «gran prensa» se
limita
aser portavoz de
intereses
económicos,aunque siempre tratando de presen
tarse
como moderna y actualizada, yaquí da lo mismo que se llame
Informaciones
o sea del grupo del condede
Godo.
PERO
son las publicaciones no
dia
rias las que últimamente están dandotono a la politización
creciente
del país.
Ni
que decir tiene que en su mayoría
vierten
demagogia a raudales, habien
do
casos
especialmente notorios. Unode ellos es
Cuadernos
para
el Diálogo,
inspirados
por el ex-ministro
Ruiz
Giménez, autor de un ley para sancionara los estudiantes, y que pretende pre
sentarse
como un demócrata cristianode izquierdas acogiendo en su revistaa marxistas y marxistizantes que al
tiempo
que
difunden
sus ideas pro-
mocionan
al reaccionario Ruiz-Girnénezdisfrazándole de cuasi-marxista, favorinestimablepor el cual la Santa Casales dará las gracias en su día.
SIN
olvidar
a revistas encubiertamente marxistas a las que se ve el
plumero
por menos de nada, nos encontramos con otro
caso
curioso, elde
Cambio
16,
órgano capitalista es
pecializado
en el empleo de cierta demagogia
izquierdil,
y cuya
luminarialocal,
el señor González-Seara, pretende dárselas de irónico cultivando unachabacanería rampante también muyfrecuente en las publicaciones de hu
mor,
controladas casi totalmente por
izquierdistas
que hacen un
excelente
negocio a cargo de sus derechistas lectores.
CONMOVEDORA
«amistad» hacia
el
nacional-sindicalismo profesan todaslas publicaciones Opus como
Mundo
o la
Actualidad
Económica,
que últimamente está dando la nota con su
insistencia
en reclamar la presencia deJuan Carlos en la
Jefatura
del Estado.
PERO
quien verdaderamente da lanotadentro de las publicaciones españolas es la revista de extrema derecha
Fuerza
Nueva,
para cuyo norte
y
guía, Blas Pinar, el
resto
de la prensa resulta canallesca; calificativo queresulta
bastante
suave comparado conotros más recientemente otorgados a
individuos
opuestos a sus ideas.
LO
curioso es que la revista de unapersona como Blas Pinar, que se au-tocalificó recientemente de nacional-
cristiano,
y que no es sino un expo
nente
del más acrisolado reacciona-
rismo,
se ha permitido llamarnos a losfalangistas tontos útiles y
agentes
marxistas, se permite usar nuestros símbolose himno para luego defender lospuntos de vista más opuestos en loeconómico, en lo político, en lo social
y
en lo religioso a la doctrina de José
Antonio.
En uno de los próximos números compararemos las palabras deJosé
Antonio
y las de
Tuerza
Nueva
para
que se compruebe el carácter an
tifalangista
de esa publicación.
DESDE
luego hay muchas
publica
ciones más de las citadas, pero
mayori-
tariamente tienen las características yavistas,con raras excepciones, como lade
Indice,
no precisamente falangista,aunque en ella se nos haya tratado
con
seriedad y pretendiendo ser
obje
tiva,
que es lo menos que se puede
pedir.
SOBRE
la prensa actual,
cabe
re
petir
lo que
antes
de ser
jefe
de laFalange de
Castilla
dijo Onésimo Re
dondo:
«En la hora de las responsabilidades, si es que ha llegado, queremosseñalar como las más graves y contu
maces
las de la Prensa, ya que en todoslos momentos tristes de nuestrasúltimas
etapas
históricas, tan condena-
AMANECER
3
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