• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
registrar
conectar
Domingo,
28/6/2009,11:24 h
Opinión
InicioInternacionalEspañaDeportesEconoaTecnologíaCulturaGente y TVSociedadOpiniónBlogsParticipa
Viñetas|Cartas al director|Fe de errores|Defensor del lector
ELPAIS.com>Opinión
6 de 14 enOpinión anterior siguiente
La noticia en otros webs
webs en españolen otros idiomas
Quejas por el uso peyorativo de palabras relacionadas con enfermedades. El sector de laconstrucción se resiente de la capacidad de los medios para crear estereotipos
La visibilidad pública es la primera condición de existencia en la llamada sociedadmediática. Por esa razón, controlar la imagen que se proyecta en los medios decomunicación se ha convertido en una preocupación prioritaria de cualquierinstitución, personalidad o colectivo. Nombrar significa definir, ubicar, catalogar. Unperiódico no sólo es una propuesta de jerarquía de la realidad, sino un modo dedefinirla, y lo hace con el lenguaje como principal herramienta. Pero el lenguaje no esneutro ni permanece estático. Refleja una manera de pensar y evoluciona con eltiempo, como el propio pensamiento.El deseo de controlar la visibilidad mediática es larazón por la que los periódicos son objeto de unacreciente presión sobre la forma en que utilizan ellenguaje. Esa presión procede de dos frentes: elde quienes se defienden del uso del lenguajeperiodístico como fuente de estereotiposnegativos que tienen efectos discriminatorios sobre determinados colectivos, y el dequienes, de forma activa, pretenden modular la expresión periodística con normas decorrección política destinadas a imponer cierta visión de la realidad acorde con susintereses particulares. De ambas se nutre abundantemente el correo de la Defensora. Abordaré hoy el primero de estos frentes, el de las ofensas. El goteo de quejas por el usode determinadas expresiones que se consideran lesivas es permanente. Las últimas quehe recibido se refieren al artículo
La culpa del otro,
en el que el profesor Rafael Argulloll aludía el pasado 31 de mayo a "las circunstancias que rodean a la juventudcomo causantes del preocupante barbarismo que se detecta en forma de ignorancia,apatía, autismo o violencia". La frase molestó a algunos lectores, padres de niñosautistas. Eva Reduello nos reprocha "el uso del término autista como sinónimo de barbarismo". "Yo, hasta que tuve una hija con autismo, tenía el mismo concepto:personas que se aíslan del mundo, lo rechazan y muestran apatía e incluso agresividadcontra él", pero ésa es una visión "trasnochada y falsa". "Mi hija es cariñosa, dulce y alegre, y es muy feliz", dice. Ester Cuadrado exige "respeto y ética" porque "el uso queperpetran de la palabra autismo incide de manera directa en la consideración social deniños como mi hijo", argumento que comparten otros padres como Eva Campano,David Vaguco o Mariano Alvira."No es sólo una cuestión de lenguaje", insiste Eva Reduello. "Es algo más. Estamosintentando cambiar el concepto que la sociedad tiene de este síndrome, y para ellonecesitamos hacernos visibles, mostrarnos tal como somos". Ésa es la clave, el núcleo delas quejas que llegan por este tipo de problemas desde diferentes colectivos.Rafael Argulloll acepta las críticas: "Utilizo el término autista como metáfora, como figuraretórica. Pero agradezco las matizaciones porque un escritor ha de ser responsable de laevolución de las palabras. Como autor, puedo ejercer una violencia que estoy dispuestoa retirar porque me cuesta menos retirar una metáfora que herir, aunque sea a unaminoría, con esa metáfora".Un periódico tiene que ser sensible a la evolución social del lenguaje y evitar el usoestigmatizador de palabras como autismo, esquizofrenia,
 borderline
o psicótico, quepueden causar daño. La palabra "anoréxica", por ejemplo, está siendo ya utilizada deforma despectiva, como insulto, en ciertos medios juveniles. El uso responsable de laspalabras es una exigencia del buen periodismo. Pero ¿significa eso que no puedenutilizarse nunca esas palabras como metáfora de una situación? No. Porque una cosa es
Lo más visto
...valorado...enviadoListado completo
 
TRIBUNA: MILAGROS PÉREZ OLIVA 
Metáforas que hieren, ladrillos que duelen
MILAGROS PÉREZ OLIVA 
28/06/2009
 
VotaResultado 15 votos
 
Canon PowerShot A 480 Azul
Precio
118.99 €
"El espionaje español conoce tu debilidad y se te vametiendo..."
1.
Xabi Alonso prepara su salida del Liverpool
2.
Practicada una segunda autopsia al cuerpo de MichaelJackson
3.
Michael bailaba antes de morir
4.
Zapatero y Aguirre ponen fin a seis años deconfrontación con la inauguración de la estación deSol
5.
Una embarazada de 19 años, muy grave por la nuevagripe
6.
Rossi ya es centenario
7.
La Torre de Hércules se convierte en Patrimonio de laHumanidad
8.
"Neda murió en mis manos"
9.
Un partido de juveniles se convierte en una batallacampal
10.
etáforas que hieren, ladrillos que duelen · ELPAS.comhttp://www.elpais.com/articulo/opinion/Metaforas/hieren/ladrillos/duel...1 de 328/06/2009 11:29
 
ImprimirEstadísticaEnviarCorregirDerechos
¿Qué es esto?
Compartir: Puedes utilizar el teclado:
Texto Artículo
no ofender o estigmatizar, y otra aceptar limitaciones que empobrezcan el lenguaje. Argulloll comparte este criterio: "Llevado eso a las últimas consecuencias, acabaríamoscon el lenguaje simbólico literario. La salud es una de las principales fuentes demetáforas porque enfermedad procede de "infirmitas", que significa "no estar en tierrafirme", y esa situación de fragilidad ha nutrido siempre de metáforas el lenguaje".Preguntado sobre esta cuestión, Vicente Jiménez, director adjunto, opina:"Determinadas expresiones pueden molestar al lector y conviene evitar su empleo. Sinembargo, un periódico no puede vivir al margen de los usos cambiantes del lenguaje nirenunciar a recursos estilísticos o de titulación que ayudan a la comprensión e interésde los textos. El periódico debe ser sensible a las quejas de los lectores, sobre todo en lorelativo a enfermedades, trastornos o minusvalías en textos que nada tienen que ver conellas. Pero un exceso de corrección lingüística limaría la riqueza estilística".Encontrar un equilibrio no es fácil, pues las exigencias son cada vez mayores. Primerose rechazó, con razón, el término "loco" porque era peyorativo, y se sustituyó por el de"enfermo mental". Es sin duda más apropiado. Pero desde ciertas asociaciones depacientes se nos exige ahora que no hablemos de enfermos mentales o dediscapacitados, sino de "personas con enfermedad mental" o "personas condiscapacidad", pues la condición de esquizofrénico, como la de diabético, no es lo únicoque define a esa persona. De acuerdo. Pero estos colectivos han de comprender quetampoco podemos retorcer el lenguaje hasta encorsetarlo en una capa de escayola.El problema a veces no radica en el uso de las metáforas, sino en la capacidad que tieneel periodismo de crear estereotipos. El arquitecto Héctor Sequero Marcos se ha dirigidoa la Defensora preocupado por el uso que el periódico está haciendo del término"ladrillo" para referirse al sector de la construcción. Le parece una simplificación quedistorsiona la realidad. "Es cierto que la burbuja inmobiliaria ha producido daños, perono toda la construcción es especulativa. Están ustedes alimentando el uso de untérmino despectivo y con ello extienden a todo el sector lo que ha sido un malcomportamiento de una parte". Vicente Jiménez no acepta esta crítica. "En periodismo, como en cualquier otraexpresión literaria, la sinécdoque (designar un todo con el nombre de una de suspartes) es lícita. Entiendo que para muchos profesionales del sector de la construcción,la palabra ladrillo pueda tener un matiz despectivo y a menudo asociado con un ámbitodemasiado plagado de prácticas delictivas. Sin embargo, creo que en este caso la culpano la tiene el lenguaje escrito ni su uso por los periodistas, sino la abundancia decanallas que han visto en el ladrillo, la oportunidad de llenarse el bolsillo a costa de laley".La Defensora cree que estamos abusando de la palabra "ladrillo" para referirnos alsector de la construcción y que ello no enriquece ni el lenguaje ni al periódico, sino quelos empobrece porque simplifica en exceso. Y el uso peyorativo tiene ademásconsecuencias sobre la percepción social del sector. Tal es así, que el arquitecto LuisFernández-Galiano, colaborador habitual de EL PAÍS, tuvo que salir el pasado día 18 endefensa del sector con un artículo (que recomiendo) titulado precisamente
Elogio delladrillo.
Hago mía una frase con la que el propio Fernández-Galiano inició otro artículoen este diario en julio de 2007, justo antes de que estallara la crisis de las hipotecas basura: "Construimos con ideas. El
 boom
inmobiliario es una burbuja de cemento y codicia, pero la arquitectura se levanta sobre el pensamiento".La arquitectura del periodismo se levanta sobre el lenguaje y el lenguaje espensamiento. Construimos con ideas. Y con la elección de las palabras, no sólohablamos de la realidad, sino de nosotros mismos como periódico. Lo cual me lleva alsegundo problema que planteaba en el inicio de este artículo: cómo gestionar la presiónde discursos fuertemente ideologizados que pretenden imponer una determinadapercepción de la realidad a base de corrección política o de vaciar de contenidodeterminadas palabras como sostenibilidad, patriotismo o solidaridad. Pero eso seráobjeto de un nuevo artículo.
Si te ha interesado esta información, te recomendamos:
6 de 14 enOpinión anterior siguiente VotaResultado 15 votos
etáforas que hieren, ladrillos que duelen · ELPAS.comhttp://www.elpais.com/articulo/opinion/Metaforas/hieren/ladrillos/duel...2 de 328/06/2009 11:29
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...