2y, un resarcimiento moral de las víctimas cuya expresión máxima estaría dada por lainstalación de una Comisión de Verdad y Justicia.
La Comisión de Verdad y Justicia como ritual
El estudio de las Comisiones de Verdad y Justicia ha sido privilegiadamente territorio delderecho, la sociología, las ciencias políticas, la historia y la comunicación social más que dela antropología. Por ello, muy pocas veces se ha tenido en cuenta la dimensión ritual de estainstitución, empresa que me propongo en este trabajo, a partir de la revisión de algunoselementos constitutivos de la misma con el auxilio de los conceptos trabajados por Turnerpero, atendiendo a la especificidad del ritual y de la producción simbólica de la Comisión deVerdad y Justicia, generada en una estructura social contemporánea, compleja e inserta en laeconomía de mercado que Debord (1992) denomina
“capitalismo en estadio espectacular”
–
que la opone diametralmente a la pequeña aldea africana de Turner que la antropología clásica
llamó “sociedad simple”.
De Leopoldí (1978) recupero su preocupación por la vinculación estrecha de los rituales conlos componentes sociales del sistema en que ocurren
. E
n su análisis de las Escolas de Samba,toma el ritual en la acepción más amplia del término, esto es, como categoría que abarca nosólo las manifestaciones de carácter religioso, sino también las que, no teniendo connotaciónreligiosa, son susceptibles de expresar aspectos cruciales de la estructura de la sociedad enque ocurren, privilegiando en su discurso simbólico determinados aspectos, lo que permitiríadiversas lecturas de un mismo orden social.
Dado que los ritos marcan momentos especiales de la vida social, la Comisión de Verdad yJusticia puede ser considerada el momento paradigmático de reafirmación del sistemademocrático mediante la escenificación de las relaciones igualitarias de los individuos en elacceso a la ley, aunque
“la homogeneidad sea sólo aparente”.
Leopoldi (1978) reinterpreta la idea de
comunitas
como una configuración específica de lasrelaciones sociales que, para el caso de la Comisión de Verdad y Justicia, la colocaría en unespacio de relajamiento de la rigidez autoritaria que caracterizó al período dictatorial y quecontinúa aún en el período de transición democrática. En este sentido, la
comunitas
estádestinada a producir ese efecto de distensión de la rigidez y de apertura hacia unaconstrucción en la que priman diferentes versiones sobre lo que implicó el stroessnismo enParaguay, haciendo pública la perspectiva prohibida durante tantos años de los opositores alrégimen.
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