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Los mil usos del 'hombre ratón'
Los roedores de laboratorio tienen condiciones esenciales para los experimentos - Secumplen 100 años de su descubrimiento para la ciencia
JAVIER SAMPEDRO
22/03/2009
La idea de usar ratones para los experimentos que no se pueden hacer en personas se le ocurre a cualquieraen nuestros días, pero hizo falta un marciano para proponerla hace 100 años. Se llamaba Clarence Little (noel ratón, sino el científico), y era entonces un estudiante de doctorado de la Universidad de Harvard. "Elhombre-ratón", le llamaban.La idea de usar ratones para los experimentos que no se pueden hacer en personas se le ocurre a cualquieraen nuestros días, pero hizo falta un marciano para proponerla hace 100 años. Se llamaba Clarence Little (noel ratón, sino el científico), y era entonces un estudiante de doctorado de la Universidad de Harvard. "Elhombre-ratón", le llamaban.La idea del marciano vende hoy 25 millones de ratones anuales a los científicos de todo el mundo. Muchosproceden del mismo Laboratorio Jackson fundado por Little en 1929, sede del proyecto genoma de estaespecie y proveedor, desde el Estado de Maine, de más de 4.000 cepas genéticamente definidas. Ellaboratorio veterinario de Zadonsk, en la región rusa de Lipetsk, le ha erigido hasta un monumento. Al ratón,no al científico.Con un millón de especies animales en el planeta, el cumpleaños de una de ellas parece más unaimpertinencia contable que un acontecimiento histórico. Pero el ratón es miembro de un selectísimo club de
sistemas modelo
que ha generado la mayor parte del conocimiento sobre la biología humana. Sólo hay cincoespecies en el cuadro de honor del club: la levadura
 Saccharomyces cerevisiae,
el gusano
Caenorhabditiselegans,
la mosca
 Drosophila melanogaster,
el pez
 Danio rerio
y el ratón
 Mus musculus.
Las especies modelo abarcan 800 millones de años de evolución y cuatro órdenes de magnitud de tamaño,pero comparten unas propiedades básicas que las hacen óptimas para el trabajo de laboratorio: camadasgrandes, desarrollo rápido, talla reducida para su clase y pocos escrúpulos con el menú. Los cerdos y losmonos están más cerca de nosotros que los ratones, pero no cumplen todas esas condiciones.Como todo aniversario, el del ratón tiene unas fronteras discutibles. Robert Koch, el médico alemán quedescubrió la bacteria de la tuberculosis -o
bacilo de Koch,
como se llamaba antes a
 Mycobacteriumtuberculosis
- ya había utilizado ratones en 1877 para aislar un agente patógeno distinto, el
 Bacillus anthracis
que causa el ántrax. Otro alemán, el premio Nobel Paul Ehrlich, también experimentó con ratones 20 añosantes de la fecha oficial que celebramos ahora. Les suministró repetidamente bajas dosis de ricina, lasustancia más tóxica que se conocía en su tiempo -ahora tenemos también el polonio-210- hasta que losanimales quedaron inmunizados contra la toxina. Y después vio que las hembras transmitían la inmunidad asus hijos, un descubrimiento esencial en la historia de la inmunología. Más tarde, Ehrlich también intentótransmitir tumores de un ratón a otro, pero éstas no se cuentan entre sus investigaciones más destacadas.Pero un buen experimento es el que tiene un buen control: un grupo de animales que no se traga la ricina, o elpolonio, pero que en todo lo demás es idéntico al grupo que sí se la traga. Conseguir un buen control puede sertrivial en física, pero rara vez lo es en biología: Un grupo de ratones nunca es idéntico a otro, porque cadaratón tiene unos genes distintos. Éste fue el problema capital que resolvió Clarence Cook Little en 1909, hace justo 100 años.Tras penosos años cruzando ratones de distinto pelo, y a sus hijos y a los hijos de sus hijos entre sí -comoMendel había hecho 40 años antes con los guisantes-, Little pudo establecer una cepa homogénea. Su color depelo era a la vez pardusco (
dilute brown
) y homogéneo (
non-agouti 
, a diferencia de los ratones
agouti,
quetienen una banda de otro color), así que la llamó DBA (
dilute brown non-agouti 
).La cepa DBA era muy peculiar, pero no por su color de pelo. Todos llevamos mutaciones perjudicialesheredadas de un progenitor, que no se manifiestan porque están cubiertas por el otro cromosoma, queproviene del otro progenitor. Por esta razón la endogamia, que aumenta la homogeneidad genética de una
Los mil usos del 'hombre ratón'http://www.elpais.com/articulo/sociedad/mil/usos/hombre/raton/elpepi...1 de 329/06/2009 9:38
 
población, aumenta el riesgo de enfermedades hereditarias.Pero la cepa de Little había soportado 20 generaciones de endogamia y seguía siendo perfectamente viable. Alcabo del proceso, DBA se convirtió en la primera cepa
isogénica
de un mamífero: una población de individuosgenéticamente idénticos, clones a todos los efectos prácticos. Y el control ideal que necesitaba laexperimentación biológica.La confirmación de
 Mus musculus
como un modelo de conocimiento de la biología humana superó todas lasexpectativas en los años noventa, y sigue siendo uno de los resultados más asombrosos de la modernagenómica, la
lectura,
o secuenciación, de todas las
letras
de ADN (aggactta) que forman el genoma de cadaespecie (el genoma humano tiene 3.000 millones de letras, y secuenciarlo es determinar su orden exacto).La comparación del humano con el ratón reveló que la diferencia entre las dos especies no está en su
lista
degenes: la lista es la misma al 95%, y el 5% restante se debe sobre todo a la propagación de unos u otros genesdel sistema inmune, en respuesta a los distintos agentes patógenos que atacan a cada especie.Éste dato trajo a primer plano una de las ideas más extendidas entre los genetistas actuales: que gran parte dela evolución no consiste en inventar nuevas funciones genéticas, sino en reutilizar las antiguas en nuevasconfiguraciones. El foco se ha desplazado de la lexicología a la sintaxis, del significado de los genes a suregulación coordinada.El hallazgo de la misma lista de 20.000 genes en humanos y ratones resultó desconcertante, y suscitó tresgrandes clases de explicaciones. Una de aroma místico: que la naturaleza humana no es cosa de genes. Unade tipo técnico: que nuestros genes parecen los mismos pero no lo son. Y otra del género cínico: no somos másque ratones.Pero la gran diferencia que nos separa de un ratón es el tamaño del córtex cerebral, sede de la mente humana. Y para agrandar el córtex no hacen falta miles de nuevos genes. Lo más probable es que no haga falta ni unosolo, y que baste con tocar un poco los niveles de actividad de unos pocos genes maestros: los que diseñan lasunidades básicas del córtex (las columnas corticales).Desde este punto de vista, no es sorprendente que los ratones compartan con los humanos muchosmecanismos psicológicos, como de hecho ya reconocieron los científicos tiempo antes de la genómica. Un buen ejemplo es el miedo, o la falta de él.Cada función mental está localizada en una región cerebral, y el miedo no es una excepción: surge de unapequeña estructura llamada amígdala (nada que ver con las amígdalas de la faringe). Está situada justo en lazona central del cerebro, tanto en el ratón como en el ser humano.En 2005, Gleb Shumyatsky, de la Universidad de Rutgers buscó genes que sólo estuvieran activos en laamígdala y encontró el gen stathmin. Para saber cuál es la función de un gen, lo ideal es destruirlo y ver quépasa, y esto no se puede hacer en una persona. Nuevamente le tocó al ratón.Los ratones mutantes -los que tienen destruido el gen stathmin- son viables y normales a simple vista. Pero losratones normales aprenden enseguida a asociar un sonido con un calambrazo, por ejemplo, y años despuéssiguen saliendo espantados en cuanto oyen la campanita. El mutante la oye, se para un momento, y hace casoomiso: sigue a lo suyo mientras el mundo estalla a su alrededor.Los ratones tienen un miedo innato a adentrarse en territorios desconocidos como una caja que nunca hayan visto antes. El mutante no sólo se mete en la caja, sino que se planta en su centro geométrico exacto. Es la versión roedora de Indiana Jones, un verdadero héroe. Así que el valor parece estar en los genes, y consiste en una deficiencia del aprendizaje del miedo. "Valor y modestia son las virtudes menos inciertas, porque son las únicas que la hipocresía no puede imitar", dijo elgran Goethe, que fue biólogo además de poeta.El ratón ha sido el gran banco de pruebas para el desarrollo de tratamientos contra la artritis, la osteoporosis y muchos tipos de cáncer. También es el sistema donde James Thomson, de la Universidad de Wisconsin,descubrió las células madre embrionarias en 1998. Y donde el último avance espectacular sobre estas célulasse está poniendo a punto ahora mismo para su salto a la medicina: las células iPS.El objetivo de la clonación terapéutica es la futura obtención de células madre genéticamente idénticas a un
Los mil usos del 'hombre ratón'http://www.elpais.com/articulo/sociedad/mil/usos/hombre/raton/elpepi...2 de 329/06/2009 9:38
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