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La Reforma Cristiana: el puritanismo y la cristianización de la usura (Notas)

La Reforma Cristiana: el puritanismo y la cristianización de la usura (Notas)

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Published by Ramón Rodolfo Copa
La reforma cristiana como la aceptación cristiana de la usura
La reforma germana (Lutero, Melanchton, Zwinglio (192), Bucer) bautizó el mundo moderno de las finanzas usureras. Ella presenció el estallido de la revuelta moderna contra la prohibición de la usura. Menos de tres décadas después que Lutero estuviera frente al joven emperador en Worms, se produjo un abandono masivo del mandato religioso contra la usura sobre la base de que era medieval y no moderna. Lutero pregonó que el hombre moderno no tenía la obligación de observar las ordenanzas muertas de la Ley Mosaica. En cuanto a los Evangelios, no pretendían reemplazar la ley civil o suplantar las autoridades existentes.
Los más destacados pensadores griegos y romanos se opusieron a este arreglo práctico de la cuestión y, primero que nadie, Aristóteles. Por vía metafísica, él declaró que el dinero es por naturaleza 'estéril', que el nacimiento de dinero a partir del dinero es en consecuencia 'antinatural' y por tanto que la toma de intereses debe censurarse y aborrecerse. Platón, Plutarco, los dos Cato, Cicerón, Séneca y varios otros líderes del pensamiento antiguo llegaron en gran medida a la misma conclusión.
Pero de mucho mayor importancia fue la corriente de influencia de los libros cristianos y judíos. Había en el Antiguo Testamento varios textos que condenaban la usura (significando el término usura cualquier toma de interés): la Ley de Moisés, si bien permitía la usura en el trato con los extranjeros, la prohibió en el trato entre judíos. En el Nuevo Testamento, en el Sermón del Monte, tal como aparece en San Lucas, estaba el texto: "Presten sin esperar nada a cambio". Desde los tiempos más antiguos del cristianismo, todo el peso de la comunidad se trajo como testimonio en contra de la toma de interés por el dinero. Los grandes padres de la iglesia oriental y entre ellos San Basilio, San Juan Crisóstomo y San Gregorio de Nisa, así como los padres de la iglesia occidental y entre ellos Tertuliano, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo eran firmemente uno solo en esta condena. San Basilio denuncia el interés sobre el dinero como un "monstruo fecundo" y dice: "La ley divina declara expresamente: 'No prestarás con usura a tu hermano o a tu vecino'". San Gregorio de Nisa invoca sobre aquel que presta dinero a interés la venganza del Todopoderoso. San Juan Crisóstomo dice: "¿Qué podría ser más irrazonable que sembrar sin tierra, sin lluvia y sin arado? Todos aquellos que se entregan a esta detestable cultura sólo cosecharán lágrimas.
La reforma cristiana como la aceptación cristiana de la usura
La reforma germana (Lutero, Melanchton, Zwinglio (192), Bucer) bautizó el mundo moderno de las finanzas usureras. Ella presenció el estallido de la revuelta moderna contra la prohibición de la usura. Menos de tres décadas después que Lutero estuviera frente al joven emperador en Worms, se produjo un abandono masivo del mandato religioso contra la usura sobre la base de que era medieval y no moderna. Lutero pregonó que el hombre moderno no tenía la obligación de observar las ordenanzas muertas de la Ley Mosaica. En cuanto a los Evangelios, no pretendían reemplazar la ley civil o suplantar las autoridades existentes.
Los más destacados pensadores griegos y romanos se opusieron a este arreglo práctico de la cuestión y, primero que nadie, Aristóteles. Por vía metafísica, él declaró que el dinero es por naturaleza 'estéril', que el nacimiento de dinero a partir del dinero es en consecuencia 'antinatural' y por tanto que la toma de intereses debe censurarse y aborrecerse. Platón, Plutarco, los dos Cato, Cicerón, Séneca y varios otros líderes del pensamiento antiguo llegaron en gran medida a la misma conclusión.
Pero de mucho mayor importancia fue la corriente de influencia de los libros cristianos y judíos. Había en el Antiguo Testamento varios textos que condenaban la usura (significando el término usura cualquier toma de interés): la Ley de Moisés, si bien permitía la usura en el trato con los extranjeros, la prohibió en el trato entre judíos. En el Nuevo Testamento, en el Sermón del Monte, tal como aparece en San Lucas, estaba el texto: "Presten sin esperar nada a cambio". Desde los tiempos más antiguos del cristianismo, todo el peso de la comunidad se trajo como testimonio en contra de la toma de interés por el dinero. Los grandes padres de la iglesia oriental y entre ellos San Basilio, San Juan Crisóstomo y San Gregorio de Nisa, así como los padres de la iglesia occidental y entre ellos Tertuliano, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo eran firmemente uno solo en esta condena. San Basilio denuncia el interés sobre el dinero como un "monstruo fecundo" y dice: "La ley divina declara expresamente: 'No prestarás con usura a tu hermano o a tu vecino'". San Gregorio de Nisa invoca sobre aquel que presta dinero a interés la venganza del Todopoderoso. San Juan Crisóstomo dice: "¿Qué podría ser más irrazonable que sembrar sin tierra, sin lluvia y sin arado? Todos aquellos que se entregan a esta detestable cultura sólo cosecharán lágrimas.

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La Reforma Cristiana:
el puritanismo y lacristianización de la usura
-La usura: ¿es una necesidad de la vida,o es un exterminador de la vida?
(De "La Desviación Esotérica del Islam" de Umar I.Vadillo)
La reforma cristiana como modelo de esoterización
La reforma produjo el ideal de la tolerancia religiosa y al mismo tiempo reforzó lospoderes del príncipe por medio del desarrollo de una iglesia estatal, convirtiendo así eldescontento religioso en revuelta política al hacer que los hombres crean que el camino
 
a la libertad religiosa se encuentra en la adhesión al estado. El efecto político de lareforma fue dar una legitimación divina al estado, el equivalente a un estado cristiano.La reforma significó asimismo la aceptación gradual de la usura o la cristianización de lausura.
Lutero
Martín Lutero (183) consideró que tanto la ley como el pecado estaban abolidos y declaró que:
“En la medida en que me aferro a Cristo por la fe, en esa misma medida, por tanto, la Ley ha sidoabrogada para mí”. Esto es la e
soterización de la Ley.En 1529 Lutero, en su Pequeño Catecismo, dio una visión más correcta de la ley, pero sus brevesdeclaraciones al respecto no pudieron deshacer el daño provocado por sus más extendidosataques a la ley. Con demasiada frecuencia Lutero sintió que el único camino para establecer ladoctrina de la justificación por la fe era rechazar la santificación y todas las obras previas. Él
escribió el 1 de agosto de 1521 a Melanchton (184): “El pecado no nos puede separar de Dios,
incluso si asesi
namos y fornicamos mil veces al día”.
 La ley cristiana sufrió un maltrato serio en manos de Martín Lutero. En parte como reacción allevantamiento campesino y a los anabaptistas (185), Lutero se volvió duramente contra la ley, a laque denunció intemperantemente, en un sermón de 1525, Cómo deberían considerar loscristianos a Moisés. Lutero sostuvo que la ley de Moisés sólo obliga a los judíos y no a los gentiles.
“Ya no tenemos a Moisés como soberano o legislador”. Lutero encontró tres cosas en Moisés: “En
 primer lugar, descarto las órdenes dadas al pueblo de Israel. Ellas ni me apremian ni me obligan.
Son algo pasado y muerto”, excepto como ejemplo o un precedente. “En segundo lugar encuentro
algo en Moisés que no tengo por naturaleza: la promesa y el compromiso de Dios respecto a
Cristo. Esto es lo mejor”. Ninguno de estos usos de Moisés tiene algo que ver con la ley, y lotercero aún menos. “En tercer lugar, leemos a Moisés por los bellos ejemplos de fe, de amor y de
la cruz, como se muestra en los padres, Adán, Abel, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés y todos los
demás”. También se nos han dado ejemplos de hombres incrédulos y sus destinos. Sin embargo,“donde él da una orden, no le hemos de seguir salvo en la medida en que concuerda con la leynatural”.
 Johannes Agrícola (186), llamado a veces Islebius, fue un líder activo en la reforma luterana. En subúsqueda de algún principio efectivo con el que combatir la doctrina de la salvación por las obras,Agrícola negó que el creyente estuviera de modo alguno obligado a cumplir la ley moral. En sudisputa con Lutero en Wittenberg (1537), se dice que Agrícola dijo que un hombre se salvaba sólopor su fe, sin que importe su carácter moral. Estos puntos de vista esotéricos de Agrícola fuerondenunciados por Lutero como una caricatura de los Evangelios, en lo que vino a conocerse como elantinomismo (187). Y sin embargo es importante darse cuenta que el uso (inconsistente) de la LeyMosaica por parte de los reformadores no obedecía a un deseo de establecer la Ley, sino que eramás bien un argumento en defensa de la autoridad del gobierno secular.
 
Melanchton, que fuera la mano derecha de Lutero, no traicionó a Lutero. Lutero creó una nuevadoctrina de la ley natural muy similar al tomismo basado en Aristóteles y la teología bíblica.Habiendo denunciado la Ley Mosaica, la única alternativa era el tomismo y la ley natural. Así, lareforma nació muerta.
Melanchton escribió en Loci Comunes (188):
“Algunas leyes son leyes naturales, otras son divinas y otras son humanas. Co
n relación a las leyesnaturales, no he visto nada meritorio que haya sido escrito ni por los teólogos ni por los juristas.Porque cuando se proclaman las leyes naturales lo adecuado es que se recojan sus fórmulas por elmétodo de la razón humana mediante el silogismo natural. Aún no he visto que esto se hayahecho por nadie, y no sé en absoluto si pueda hacerse, al estar la razón humana tan esclavizada yciega -al menos así ha sido hasta ahora-. Además, Pablo enseña en Romanos 2:15 en unargumento claro y notablemente bueno que hay una conciencia en los gentiles que defiende oacusa sus actos, y por lo tanto es una ley. En efecto, ¿qué es la conciencia sino un juicio denuestros actos que se deriva de alguna ley o regla común? La ley de la naturaleza, porconsiguiente, es un juicio común al que todos los hombres dan el mismo consentimiento. Esta ley
que Dios ha grabado en la mente de todos es apta para la configuración de la moral”. (189)
 Los fundamentos naturales de la ley de Melanchton no eran divinos sino
“el juicio común al quetodos los hombres dan el mismo consentimiento”. Este principio estaba basado en el
mayoritarismo: la mayoría de la gente debe decidir y esta mayoría debe preservarse mediante laremoción de aquellos que la dañan.
Martín Bucer
Martín Bucer (190), en De Regno Christi , exigió un gobierno totalitario como consecuencia de sufe en la ley natural. Su consejo a Eduardo VI de Inglaterra fue revelador y nótese que Bucer citó aPlatón, no a la Biblia:"Y en este asunto debe ordenarse que no se importe o se exporte otra mercancía que la que SuMajestad ha decretado. La cual decretará que sólo sean exportadas aquellas cosas de las que lagente del reino tenga en abundancia de modo que su exportación no sea de menor beneficio a lagente de este reino, para quienes estas cosas son un excedente, que para aquellos que las toman

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